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San Bartolomé de Tirajana Nuevo planeamiento urbanístico

La familia Del Castillo pide duplicar las camas en la montaña de Tarajalillo

Las restricciones de la normativa bloquean una inversión cercana a 1.000 millones de euros sobre la montaña que da la bienvenida a la ciudad turística

La familia del Castillo, promotora de la urbanización Costa Afortunada de Tarajalillo, ultima su alegación al nuevo plan urbanístico de San Bartolomé de Tirajana por reducir a 1.254 las 3.000 plazas hoteleras que proyecta construir el grupo alemán WHL al norte de la GC-1 a su paso por el Aeroclub. Sobre esta parcela el inversor germano pretende levantar tres hoteles asociados a un parque temático etnográfico. Las restricciones de la normativa bloquean una inversión cercana a 1.000 millones de euros sobre la montaña que da la bienvenida a la ciudad turística.

El nuevo planeamiento de San Bartolomé de Tirajana, que se encuentra en exposición pública hasta el próximo 1 de octubre, rebaja casi a la mitad el número de camas hoteleras que promueve ubicar la familia condal en la zona alta de Tarajalillo. De las 3.000 camas turísticas que promueven levantar los herederos del Conde de la Vega Grande en el margen derecho de la GC-1, el documento que ha elaborado Gesplan, empresa del Gobierno de Canarias, solo admite 1.254 camas.

En esta parcela de la denominada urbanización Costa Afortunada, el grupo alemán WHL tiene previsto construir un parque temático que concentre el atractivo de la diversidad cultural del planeta en 1.300.000 metros cuadrados.

Inspirado en el parque Europa de la ciudad alemana de Rust, el proyecto que promociona la familia condal tendrá zonas de atracciones con toboganes, montañas rusas y espectáculos dedicadas a China, México, Francia o Egipto. Además de los espacios reservados para el mundo marino, Disney, el Lejano Oriente o una pista de patinaje sobre hielo.

"Se trata de un nuevo parque de ocio" equipado con zonas de aparcamientos y abundantes espacios verdes que "merece figurar como uno de los proyectos estratégicos para Gran Canaria", según destacó uno de sus impulsores, Fernando del Castillo, "no solo por el valor añadido que genera a la oferta complementaria del destino, sino por la creación de empleo que una actuación de esta envergadura conlleva".

El proyecto lleva asociado la construcción de 3.000 nuevas camas, repartidas en tres hoteles temáticos inspirados en algún país del mundo. Sin embargo, la nueva normativa municipal advierte que la "oferta alojativa que eventualmente pudiera asociarse a dicho equipamiento tendrá carácter limitado" y se fundamentará en la capacidad de camas autorizada por el Plan Territorial Especial de Ordenación Turística Insular (Pteoti) del Cabildo. Para la totalidad de la urbanización, que ocupa una extensión de 2.389.650 metros cuadrados ubicados entre el margen derecho de la GC-1 y la costa de la GC-500, el planeamiento insular autoriza la creación de 4.900 nuevas camas. Y, en concreto, a la finca que se ubica por encima de la autopista le asigna una capacidad de 1.2 54 plazas, lo que rebaja casi a la mitad las expectativas del grupo alemán en la zona alta de Tarajalillo. "Lógicamente vamos a pedir esas camas, porque además están justificadas desde el punto de vista legal. Otra cosa es que terminemos por agotar con este tipo de trabas administrativas la paciencia de los inversores", apuntó del Castillo.

La reducción de camas turísticas autorizadas para este proyecto urbanístico no ha cogido por sorpresa a sus promotores, ya que en la ordenación de esta pieza intervienen normativas superpuestas, dictadas por el Gobierno de Canarias y Cabildo, que atribuyen diferentes márgenes de edificabilidad a la zona.

Al inicio de la tramitación de este expediente, la familia condal solicitó permiso para construir un total de 9.000 camas en los terrenos de Tarajalillo. Sin embargo, el Pteoti permite la creación de solo 4.900 camas, tal y como recoge el nuevo plan de San Bartolomé de Tirajana. Y, aunque en aras de desbloquear esta importante inversión en el Sur de Gran canaria, el Cabildo intentó aumentar a 6.660 camas la capacidad alojativa de esta urbanización a través del Plan Territorial Parcial que regula este espacio (PTP-9), la iniciativa no prosperó debido a la entrada en vigor de la nueva Ley de Modernización Turística del Gobierno de Canarias, que determina una densidad de 60 metros por cama en vez de los 50 ya establecidos.

La nueva ordenación de San Bartolomé de Tirajana, además, contempla que cualquier intento por incrementar este número de plazas deberá responder al principio de la renovación turística. Esto significa que aquellos empresarios que deseen aumentar su oferta alojativa, como en el caso de la familia del Castillo, deberán comprar a terceros las camas rehabilitadas que han "sobrado" en otras zonas turísticas. Esta determinación de la Ley de Renovación Turística supone a priori una inversión doble por parte del inversor: primero la adquisición de nuevas plazas en concepto de sustitución de otras obsoletas y, luego, el gasto correspondiente a la construcción del nuevo hotel.

"Esto encarece muchísimo la inversión. De por sí un desarrollo urbanístico implica riesgo y grandes desembolsos. No solo por la construcción de las infraestructuras, sino por los aprovechamientos, cesiones de equipamientos y compensaciones que se debe hacer al Ayuntamiento. Si a todo este gasto le sumamos que encima los empresarios deben comprar camas a terceros. El presupuesto se dispara y deja de ser en muchos casos viable", señaló del Castillo, molesto por toda la carga financiera que deberá soportar el número "ínfimo" de camas aprobadas en Tarajalillo.

"Todo este coste adicional, que no tiene sentido alguno, repercutirá en el producto, que seguramente será menos competitivo", añadió.

El proyecto de Costa Afortunada, además de la construcción del parque temático y los tres hoteles al norte de la autopista, ofrece una nueva oferta turística al municipio que se completa con otros tres establecimientos hoteleros en los terrenos próximos a la costa del Aeroclub, un campo de golf y un centro deportivo de alto rendimiento. Una inversión, que términos generales, puede alcanzar 1.600 millones de euros. A este presupuesto inicial habrá que sumarle otra inyección de 100 millones de euros que deberán aportar "en un principio" los promotores del suelo para la realización de aceras, viales y demás actuaciones de mejora de los accesos que requiere una intervención de este tipo.

Ante los reparos de las diferentes administraciones que han tenido que sortear los promotores de esta urbanización a lo largo del tiempo, del Castillo no descarta tramitar el expediente a través de un Plan de Modernización, Mejora e Incremento de la Competitividad (PMM), al que se han acogido ya numerosos proyectos turísticos del municipio. "Este tipo de herramientas son muy valiosas y de alguna manera permiten que los proyectos se puedan tramitar de forma más rápida", explicó el promotor, quien añadió que posteriormente habría que introducir la actuación en el plan general".

Los herederos del Conde de la Vega Grande llevan 18 años intentando hacer realidad la urbanización de Tarajalillo. Una pieza de suelo aún virgen, situada a la entrada de la ciudad turística, que cuenta con el atractivo añadido del puerto deportivo que Satocan planea levantar en Bahía Feliz.

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