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Teror reclama más guardias civiles para atender los cuarteles rurales

La alcaldesa se queja porque la Delegación de Gobierno asignó solo cinco agentes a la fiesta de fin de año, que reunió a 10.000 personas

Imagen de la pasada Nochevieja en Teror

Imagen de la pasada Nochevieja en Teror

La cuarteles están bajo mínimos. El Ayuntamiento de Teror reclama a la Delegación del Gobierno en Canarias un mayor número de guardias civiles en el municipio y en localidades como Guía y Arucas. La alcaldesa, Isabel Guerra, apunta que durante la pasada fiesta de fin de año celebrada en la Villa apenas contó con cinco agentes para un evento que congregó a 10.000 personas, y que la dotación fija en el pueblo apenas llega a 15 miembros.

La denuncia no es nueva en municipios como Firgas y La Aldea, que en muchas ocasiones se quedan sin presencia policial, debido también a la escasez de efectivos de la Policía Local. En esta ocasión, Teror se ha sumado a esta reivindicación, que cuenta con su propio cuartel, como es el caso de Guía, también en el Norte.

Isabel Guerra insistió ayer en la necesidad de incrementar el número de efectivos en la zona. Y, "especialmente para eventos especiales, como el de las campanadas de fin de año, donde se congregaron más de 10.000 personas", según la regidora, que apunta que "en estos casos, el Ayuntamiento no tiene por qué afrontar la seguridad a través de la Policía Local o empresas privadas de Seguridad".

Según sus datos, Teror cuenta con una población flotante de casi 20.000 habitantes, por tratarse de un municipio turístico, "lo que hace que los problemas de seguridad no puedan cubrirse únicamente con los 15 agentes de la Guardia Civil que actualmente existen, lo que obliga a que en muchas ocasiones sea la Policía Municipal la que tiene que cubrir esas tareas".

Isabel Guerra mantuvo ayer una reunión con el secretario de la Asociación Unificada de Guardias Civiles, Juan Couce, "quien compartió con la alcaldesa su preocupación por la falta de efectivos en la zona". La alcaldesa achaca esta deficiencia a la política de recortes del Gobierno de España en materia de seguridad, "perjudicando a las zonas rurales que se han resentido con la disminución de efectivos, lo que repercute en la seguridad de la ciudadanía".

Y apunta que a esta falta de efectivos se acrecienta con "el desarrollo de grandes eventos, como el acto de las campanadas de fin de año y que, a pesar de las reiteradas peticiones desde el Ayuntamiento, sólo dispuso de cinco agentes de la Guardia Civil".

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