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Mogán

Los vecinos de Tauro atribuyen a Anfi que la marea entre en sus casas

Los residentes utilizan sacos de arena para resguardar sus viviendas de la próxima pleamar

Los vecinos de Tauro atribuyen a Anfi que la marea entre en sus casas

Los vecinos de Tauro atribuyen a Anfi que la marea entre en sus casas

Los vecinos de la playa de Tauro atribuían ayer a la empresa Anfi Tauro, que hace apenas tres semanas terminó de depositar unas 70.000 toneladas de arena traída del Sáhara para cubrir todos los callaos, de que la marea anegara sus casas el jueves, y además, les responsabilizan de que el episodio, que les cogió desprevenidos, pueda volver a repetirse. Estas quejas las trasladaron por escrito a la Policía Local de Mogán. Pero, ante el temor a que la pleamar de este jueves, o del próximo 20 de agosto, venga con más fuerza como preludio de las olas de El Pino, desde las once de la mañana comenzaron a llenar sacos de arena, que cogían en el paseo, para colocarlos en las entradas de sus viviendas a modo de escolleras.

"Las casas se han inundado porque la obra está mal hecha, y si los ingenieros hubieran realizado bien su trabajo la marea no hubiera subido hasta aquí, porque eso no ocurría cuando estaban las piedras" sentenciaba ayer Naiana Rodríguez, a las puertas de su vivienda, en la que también residen su madre Amparo Llavata y sus dos hermanas. Mientras mostraba como el agua dañó la lavadora, la nevera, y la secadora, que están en un pasillo por el que se accede a varias casas, insistía en que la empresa que ha realizado la regeneración de esta playa de Mogán les "ha querido tomar el pelo", pues según comentó, hasta los obreros, que vinieron a levantar un muro de arena la semana pasada, después de que la marea se colara hasta el mismo cauce del barranco del Lechugal, decían que "el agua llegó antes de lo previsto a las casas".

Agua del barranco

Mucho más enfadada estaba su madre, Amparo, quien relataba todo lo vivido la mañana del pasado jueves, cuando, al parecer, al llamar por teléfono a la Guardia Civil para pedir ayuda, les derivaron a Costas, a los bomberos y a Protección Civil, y destacó que si no es porque elevan la voz ni Anfi manda a los trabajadores a levantar una montaña con la arena para que las viviendas quedaran más resguardadas del mar. Esta vecina subrayó que llevan trece años en esta casa de la playa de Tauro, a la que se mudaron cuando se quemó el camping Guantánamo, y nunca les había ocurrido nada con la subidas de las mareas, puesto que "aquí solo entraba el agua del barranco".

Entre tanto, a las once y media de la mañana, cuando aún el sol escondido entre las nubes, no golpeaba con dureza en este paraje de Mogán, cuando Diego Montero, y varios jóvenes, entre ellos llamaba la atención la fuerza de la pequeña Tairy Ojeda , se apuraban en llenar sacos de arena que trasladaban en carretilla a las entradas de las viviendas. "Se me inundó más la parte trasera que la entrada porque la marea subió por el cauce y bajó" destacaba Montero, en un breve descanso de la tarea, a la vez que se empeñaba en dejar claro que aunque no está empadronado "dispone de papeles que demuestran que reside allí desde hace muchos años".

Aunque estos vecinos se han quedado aislados de la playa, sin vistas al mar, por la montaña de árido, que levantó Anfi, y sin posibilidad de acceder a este espacio, que sigue vallado, el hecho de que la arena se haya desparramado por el camino de acceso a sus casas, ha provocado que los coches no puedan pasar, según dijeron porque se enterraban las ruedas. Por eso, decidieron que era el mejor sitio para llenar ayer los sacos.

Unas diecesis familias residen en la primera línea de la playa de Tauro, y entre sus moradores algunos disponen de escrituras públicas de propiedad como es el caso de Carmelo Curquejo o de Avelino Suárez, mientras que el resto aprovecharon hace años las viviendas que dejaron los aparceros que trabajan en las fincas de los Martínez para instalarse cuando se incendió el camping que había situado un poco más arriba. Por este motivo, vecinos como Agustín Díaz aseguraba abiertamente "a Santana Cazorla- grupo matriz de Anfi- le da igual lo que nos pase, porque lo que pretende es aburrirnos para que nos vayamos de aquí".

Asimismo, en un corrillo que se formó junto a la casa de Carmelo, que sacó hasta fotografías realizadas hace veinte años para mostrar como la playa era toda de arena negra, este vecino advirtió que aparte del problema que ha provocado el enterramiento de los callaos, que atemperaban la fuerza del mar, cuestión que no resuelve ahora el árido del Sáhara, hay otro más grave, y es que no se ha hecho la canalización del barranco. En este sentido, se quejó de que durante años han tenido que soportar que toda la basura que arrastran las lluvias se instalen en la misma playa. "Cuando se produjo el Delta esto fue un desastre, y aunque en la playa de El Cura pasó lo mismo , allí los propietarios del Riviera Marina se encargaron de que se limpiara todo, pero como aquí no hay hoteles ni turismo, ni se molestaron " señaló.

A diferencia de las playas de Puerto Rico o Amadores, ambas de ubicadas en la costa de Mogán, que se construyeron de forma artificial aprovechando la desembocadura del barranco, en Tauro ya había playa cuando la empresa Anfi emprendió hace unos meses la regeneración del árido, y además, en base a los relatos y las imágenes que mostraron estos vecinos, tuvo arena negra, pero no sólo en la orilla sino en todo su largo y ancho.

Para Avelino Suárez la playa de Tauro ha sido como "una ciudad sin ley". Pero, el que haya vecinos que no disponen de la propiedad, y que por diversas circunstancias llevan años viviendo allí, y eso ha provocado que creciera todo este asentamiento sin ningún control por parte del Ayuntamiento o de Costas, no es a su juicio el motivo principal para justificar esta aseveración, sino el hecho de que la empresa Anfi haya provocado el desastre en el que se encuentra la playa ahora y siga adelante con las obras pese a que no tenía permisos de la Dirección estatal de Costas.

"No entiendo que hayan estado helicópteros del Seprona dando vueltas todo el rato por la zona, y hayan dejado que se coloque la arena y se invada un suelo que no es del promotor, sin pensar en que el mar podía afecta a las viviendas, y además, se le permita continuar con las obras del paseo hasta Amadores" increpó.

Por su parte, la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, aseguró ayer que Anfi dispone de la licencia pertinente para realizar la construcción del paseo marítimo que une Tauro con Amadores. La regidora de Mogán aseguró que el permiso que tiene la empresa se le concedió en 2011, y comentó que la playa va a seguir vallada hasta que la Demarcación de Costas recepcione las obras.

También apuntó que el promotor deberá constituir una Junta de Compensación, en la que participe Ayuntamiento y vecinos, para reordenar esta zona de la costa, que cuenta con un plan parcial.

Con el proyecto de esta empresa, que obtuvo una concesión del Ministerio de Medio Ambiente en junio de 2015 de ocupación de 11.200 metros de dominio público marítimo terrestre, la playa de Tauro ha ganado cien metros de largo pues se extiende hasta los 280 metros, y el doble de ancho que llega a los cincuenta metros.

El cierre de esta playa ha obligado a muchos usuarios a darse la vuelta. Desde Marzagán , llegaban a la una del mediodía, a bordo de su furgón, Ignacio y Amaia, según dijeron, convencidos de que iban a poder disfrutar de un lunes al sol en Tauro.

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