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La 'paz de la Cuevita' aplaza la crisis municipal hasta después de las fiestas

Los actos de la patrona quitan protagonismo a la ruptura del pacto de gobierno entre PSOE y NC - Tras el cisma, el PP será el que tenga la llave para un acuerdo

Jesús Díaz junto a la Virgen de la Cuevita

Jesús Díaz junto a la Virgen de la Cuevita

Artenara celebra este mes las fiestas de la Virgen de la Cuevita con toda normalidad, a pesar de la anomalía que vive el consistorio desde que en julio se rompiera el pacto de gobierno entre el PSOE y Nueva Canarias. Hay tregua. Los tres partidos con representación en la corporación (PP, PSOE y NC) han suscrito un pacto de paz veraniega para que las diferencias políticas no mermen el brillo de sus fiestas más queridas.

El buen desarrollo de las fiestas es la máxima prioridad de las tres fuerzas de la corporación, por lo que en septiembre se retomarán las negociaciones entre los partidos para buscar un nuevo pacto que pueda dar estabilidad al municipio. Lo que parece seguro es que el PP es el único partido que tiene todos los boletos para estar en él. Falta conocer cuál será su socio.

El alcalde, el socialista Roberto García, firmó hace tres semanas un decreto para destituir de sus competencias a los dos concejales nacionalistas "porque la situación era ya insostenible". García tomó la decisión ante la negativa a dimitir de su socio de NC Manuel Mendoza, al que se le ha abierto juicio oral por un supuesto delito electoral. La actitud beligerante de la otra edil nacionalista, Yaiza Quintana, tampoco ayudó a reconducir la crisis.

En las elecciones del año pasado el PP fue el partido más votado y logró cuatro concejales, seguido del PSOE, con tres, y NC, con dos. Socialistas y nacionalistas formalizaron un pacto y dejaron a los populares en la oposición, pese a que se quedaron a un solo concejal de la mayoría absoluta.

Fobias al PP

Desde el principio tanto PSOE como NC tuvieron claro que no iban a dejar seguir gobernando al PP, al compartir ambos las fobias hacia los populares, pero también desde el inicio las negociaciones fueron difíciles ya que el nacionalista Mendoza pedía una alcaldía compartida mientras que el socialista García exigía mantenerla los cuatro años, valiéndose de haber obtenido más votos que NC. Finalmente llegaron a un acuerdo para que el socialista estuviera todo el mandato al frente de la corporación, tras unas negociaciones duraderas y tensas. Tras cumplirse el primer año el pacto se ha roto.

Durante estos días se ha abierto una tregua por parte de los tres partidos. Aunque ha habido reuniones, no han acercado postura. En lo único que se han puesto de acuerdo es en retrasar el posible pacto hasta que no hayan pasado las fiestas de la Virgen de la Cuevita. El próximo domingo tendrá lugar la bajada de la Virgen desde el santuario al centro parroquial.

"Las fiestas están ya programadas al 99% y lo hemos hecho solo los tres concejales del PSOE tras la ruptura con NC", señala el alcalde, algo agobiado estos días para cerrar toda la agenda festiva. Por ahora hay calma chicha. El alcalde quiere llegar a acuerdos puntuales con alguno de los otros dos partidos para sacar adelante los presupuestos, "que los tenemos atascados desde febrero porque no llegamos a acuerdos con NC Estamos en negociaciones para sacarlos porque es un documento esencial para el municipio", afirma García.

El pacto se rompió "porque la situación era cada vez más complicada. Al principio iba bien, pero a partir de que saltó a la prensa la imputación de Mendoza por presunto delito electoral las cosas cambiaron. Los miembros de la ejecutiva del partido nos reunimos en Artenara. Nosotros habíamos firmado un código ético, aunque no se lo podemos exigir a otros partidos. No podemos obligarlo a que renuncie, pero sí intentamos llegar a un acuerdo intermedio, como que sus delegaciones pasaran a su compañera y él se quedara como un concejal sin delegaciones, pero tampoco lo aceptó".

A partir de esas diferencias el pacto se enquistó y comenzó a funcionar mal. No llegaban a acuerdos para sacar adelante los presupuestos . "Empezaron a ocurrir cosas muy raras, como a darme gritos delante de la gente, a descalificarme y llamarme dictador autoritario".

Tras la ruptura, NC y PP han mantenido conversaciones para formalizar un pacto alternativo, pero aún no han fructificado. Paralelamente los populares también han hablado con los socialistas, aunque el PP se ha comprometido a estudiar la propuesta de los presupuestos para que se puedan aprobar lo antes posible.

Jesús Díaz, exalcalde popular y líder de la oposición, está esperando que pasen las fiestas para acercar posiciones con las demás fuerzas políticas con el fin de llegar a un pacto estable. "Estamos en stand-by. Hemos dado un plazo de este mes de agosto, que es el mes de la fiesta de la Cuevita y después El Pino. Cuando pasen las fiestas negociaremos con uno o con otro. Con el PSOE hemos mantenido unas reuniones pero no han aclarado lo que quieren. Y NC está dispuesta a llegar a un acuerdo".

"El gobierno municipal no tiene aún aprobado el presupuesto de este año. Le hemos dicho que nos lo pasen para verlo a ver si se puede aprobar. Estamos ahora estudiándolo para presentar nuestras pequeñas alegaciones", manifiesta.

Según fuentes consultadas, los dos ediles de NC están enfadados con los socialistas tras el cisma y el partido ha llegado a ofrecer al PP la alcaldía para los casi cuatro años que quedan de mandato. Sin embargo, aún pesan algunas denuncias presentadas por NC contra varios concejales del PP en el pasado mandato, entre ellos el exalcalde y actual líder de la oposición, Jesús Díaz, por haber cobrado supuestamente un dinero de más. Las relaciones entre NC y PP están por eso muy enquistadas, aunque Mendoza no ha pedido aún que se ejecute la sentencia.

Díaz reconoce que "si nosotros hubiéramos querido ya habríamos presentado una moción de censura después de que se pelearan ellos dos. Pero hemos pensado que lo mejor para el pueblo es no formar ahora mucho aspaviento porque son las fiestas de la Virgen de la Cuevita, que son muy importantes. Queremos que las cosas vayan transcurriendo con normalidad y cuando pase eso, a mitad de septiembre, nos sentaremos y si el PSOE nos dicen que la alcaldía es innegociable, entonces tendremos que movernos para otro lado. Nosotros tenemos cuatro concejales, tres el PSOE y dos NC. A nosotros nos faltaron veinte votos para la mayoría absoluta. Nosotros hemos sido el partido mas votado y por eso reclamamos la alcaldía en cualquier pacto que se haga".

No obstante, Díaz está dispuesto a dejar el cargo si él es un obstáculo para llegar a un acuerdo para la alcaldía. "Si yo tengo que retirarme para que otro compañero pacte, no habrá problemas. Yo daría un paso atrás y me retiraría para lograr un acuerdo en el municipio".

El alcalde socialista, sin embargo, se mantiene firme. "Cuando decidimos romper el pacto lo hicimos porque era insostenible, a pesar de saber que al día siguiente nos podían poner de patitas en la calle, pero nada nos apega al sillón porque no actuamos de manera partidista sino buscando lo mejor para el pueblo. Si tenemos que irnos, nos vamos, pero trabajando hasta el último día, como estamos haciendo " subraya el alcalde.

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