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La nueva élite de los enchufes

Ignacio Santiago, alumno del instituto Domingo Rivero de Arucas, se pone a la altura de los 25 estudiantes de electricidad más aventajados del país en una competición en Madrid

La nueva élite de los enchufes

"La experiencia me ha demostrado que estoy al nivel del resto de estudiantes que compitieron. La única diferencia con los tres primeros clasificados está en los pequeños detalles. Pero vengo muy contento, después de los nervios que pasé el primer día, porque terminé a tiempo todos los trabajos que plantearon". Ignacio Santiago, estudiante de segundo año del ciclo medio de electricidad del instituto de secundaria Domingo Rivero, acaba de llegar de una experiencia única, que unos pocos elegidos pueden alcanzar.

El joven firguense asistió durante la última semana de octubre al campeonato organizado por la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Eléctricas, la patronal del sector, que se celebra cada dos años en el marco de la Feria de Material Eléctrico y Electrónico (Matelec).

Un total de 25 estudiantes de centros de todo el país asistieron al certamen, después de quedar vencedores en sus respectivas circunscripciones provinciales. Entre ellos había estudiantes de electricidad de ciclo medio y superior, y algunos que ya habían iniciado sus estudios este año en la universidad. En el caso del alumno del Domingo Rivero, se da la teórica desventaja de que acaba de empezar el segundo año del ciclo medio.

La prueba se desarrolló durante tres días, e incluía un examen práctico con un margen de 16 horas en tres días para terminar las pruebas, así como un examen tipo test para dilucidar los primeros puestos. Los aspirantes tenían que resolver las mismas tareas que se podrían encontrar un electricista en su profesión, con un marcado acento en las nuevas tecnologías, y cada uno de ellos expuesto al público que asistía a la feria. Esta particular reválida consistía en la simulación de un panel fotovoltaico, una recarga para las baterías de los vehículos eléctricos y la instalación de una iluminación domótica. Todo ello, bajo canaletas.

"El primer día fue el más complicado, porque me ofusqué con las canaletas y la bandeja metálica. Quería ir muy rápido, y lo que pasó es que iba más lento. Pero el segundo día me animé mucho porque di un gran empujón, y el tercer día pude terminarlo todo a tiempo", señala el estudiante. Reconoce que la presencia de público, que hacían comentarios y miraba su trabajo, le generó muchos nervios, que también incidieron en su tarea. Como también le influyó la responsabilidad de querer hacerlo bien. "Estoy seguro de que si empezara ahora lo haría mejor y en menos tiempo", señala con contundencia. "Pero lo importante es que lo terminé y que funcionaba, aunque lo peor fue trabajar bajo presión".

Los competidores recibieron las pruebas que debían superar una semana antes. Durante este tiempo trabajó unas 15 horas con su profesor de prácticas de electricidad, Juan Carlos Cabrera, que también le acompañó a Madrid para llegar con garantías. "La diferencia con los ganadores está en los pequeños detalles", admite el profesor, valorando especialmente que concluyera toda la prueba a tiempo. "Estamos a nivel de cualquier colegio, lo único es que hay que saber llevar los nervios, pero es complicado porque el público hace comentarios que poco ayudan".

No es el único éxito del profesor, ya que uno de sus alumnos del instituto de Teror quedó hace casi una década segundo en el nacional, y otro de Arucas asistió al anterior certamen de hace dos años.

El alumno de Arucas es un electricista casi sin quererlo. A pesar de que es heredero de la profesión de su padre, en su mente siempre estuvo la idea de estudiar una titulación universitaria. Pero al llegar al instituto optó a los dos meses por buscar un nuevo futuro, y la visión de su padre con el destornillador arreglando enchufes hizo el resto. Los siguientes meses hasta que comenzó hace un año el curso en Arucas se los pasó trabajando con su padre. Y le gustó, y se le daba bien. Comenzó el ciclo medio de electricidad, y su profesor también vio que tenía habilidad y experiencia, presentándolo al certamen provincial, del que salió airoso. El pasado 10 de junio se proclamó vencedor del concurso de jóvenes electricistas de las Palmas, organizado por la Asociación provincial de Industriales de Electricidad y Telecomunicaciones, Femepa, que le abrió las puertas al título nacional del que acaba de llegar.

El profesor destaca que su alumno dio muestras de su capacitación , ayudado también por su corta experiencia profesional.

El futuro de Ignacio Santiago está en la electricidad. Aunque todavía le queda al menos un año de clases para saber si se decanta por alguna especialidad concreta, sabe que antes tiene que pasar por el rodaje que solo le ofrece la calle.

La prueba nacional da a conocer solo a los tres primeros clasificados, por lo que el estudiante se siente el cuarto clasificado, después de terminar todas las pruebas. No todos los competidores lo lograron.

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