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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Santa Lucía

Los virtuosos del 'pío pío'

Vecindario acoge una nueva edición del Campeonato Ornitológico de Canarias

Pajarero.

Si hay un animal que represente a Canarias por todo el mundo, ése es el canario. Su inconfundible canto, apreciado en las cortes europeas desde los tiempos de Enrique III de Castilla, convirtió a estas diminutas aves endémicas de la Macaronesia en una de las primeras exportaciones de las Islas tras la conquista. Seis siglos después, los cuidadores oriundos del lugar de origen de la especie mantienen una tradición que, aseguran, ya formaba parte de las costumbres aborígenes. Para demostrarlo, hasta el sábado celebran en Vecindario la décima tercera edición de su campeonato autonómico.

Entrar estos días en el Ateneo de Santa Lucía supone sumergirse en un estruendo de piadas procedentes de los 3.700 ejemplares que se exhiben. Distribuidos en seis pasillos hay 1.453 canarios de color y 1.344 de postura junto a 270 pájaros exóticos, 86 ejemplares de fauna europea (jilgueros, pardillos y verderones, entre otras especies), 78 híbridos, 50 periquitos y 289 psitácidos, entre los que se encuentran especies como los agapornis, también conocidos como 'inseparables'.

Los virtuosos del 'pío pío'

Uno de los pajareros más orgullosos es Santiago Jiménez, que lleva "sólo dos años" presentando sus ejemplares de verderón a la competición y ya ha conseguido hacerse un hueco destacado. "Siempre tuve la afición, con un par de pajaritos en casa, pero al conocer gente en este mundo me animaron a participar y me ha ido muy bien", reconoce. Los premios refrendan sus palabras: este año ha conseguido alzarse con el gran premio a la fauna europea y en 2015 se hizo con otro gran premio y un primero. ¿El secreto? Mucha dedicación: "Todos los días estoy dos horas con los animalitos cuidándolos, limpiándolos y soleándolos para que cojan la vitamina del sol".

A su lado, Juan Ruano muestra con orgullo el equipo de brunos opales con el que ha conseguido un primer premio. Para este criador los pájaros son una forma de socialización: "Yo tengo pájaros para hacer amigos, no para estar peleando con la gente", explica. Su afición surgió casi de rebote: todo comenzó con 45 años, en 1992, al regalarle algunos ejemplares a su hijo, que por entonces tenía 11 años. Cuando creció, Ruano decidió inscribirse él mismo como criador y desde entonces la ornitología se ha convertido en su mayor afición.

Los virtuosos del 'pío pío'

El suyo es un caso que encaja como un guante con el perfil del criador que describe Antonio Alemán, presidente de la Federación de Ornitología de Canarias. "Suelen ser personas de entre 40 y 50 años con cierto nivel de estabilidad, aunque también hay gente joven y otros mayores que llevan muchos años", destaca. Alemán, que ayer acompañó a las autoridades durante la inauguración del campeonato, augura antes de despedirse un gran futuro para los ornitólogos. El crecimiento que ha experimentado su organización desde los 700 afiliados de hace siete años hasta los 2.000 de la actualidad es una buena señal y dentro de unos días, cuando el campeonato haya acabado, habrá más.

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