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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Autonomía municipal (y 3)

La última 'hornada' de municipios

La segregación de ayuntamientos en la primera mitad del siglo XIX crea los de La Aldea y Mogán del matriz de Tejeda, Ingenio, Santa Lucía, Firgas o el de Valleseco, que cierra la lista

Parroquia de San Vicente Ferrer, en Valleseco, último municipio creado en Gran Canaria. LA PROVINCIA/DLP

"Los municipios y sus ayuntamientos tal y como los conocemos ahora es cuando llega el liberalismo a España, en 1835-36, y todos los municipios de Gran Canaria se desgajan del Cabildo o ayuntamientos de Las Palmas" como cuenta Francisco Suárez, cronista oficial de La Aldea. Algunos, como Valleseco, que es el último de la isla de Gran Canaria en constituirse como municipio independiente segregado de Teror, son posteriores a eso.

"La Aldea, Mogán y Tejeda formaban una sola parroquia con sede en Tejeda. Mogán se hace municipio en 1814. Todos los pueblos importantes que eran parroquias se quedaron como municipios constitucionales en 1812, con las Cortes de Cádiz, pero no tenían autonomía porque no contaban con personal, ni secretarios ni nada. En 1835 o 1836 es cuando ya vienen los municipios modernos, con alcaldes, secretarios y presupuestos propios. No era lo mismo parroquia que municipio", añade Francisco Suárez.

Tejeda

Fina Suárez, la cronista oficial de Tejeda, municipio del que se emancipó Mogán en 1814, asegura que esta localidad sureña "era un erial sin agua. Tenía un problema de agua y durante siglos estuvo abandonado. De hecho hay un obispo que intentó poblar y hacer construcciones semejantes a las de Andalucía. Cuando le dieron permiso ya lo habían mandado a otro lugar de la Península".

"Poco a poco fueron poblando el lugar, entre pastores, gente de la zona que se fue asentando y un indiano, Matías Sarmiento, que se casó en La Habana y empezó a mandar dinero para construir en Mogán la ermita de San Antonio. Al tiempo tuvo un problema con su sobrino, que estaba aquí y se quedó con todo el dinero. Es cuando toma medidas el Obispado y se segrega de Tejeda en 1814. Ningún municipio se constituye hasta mucho más tarde", agrega.

"Todos los municipios se segregan porque se van creando mejores condiciones en torno a la forma de vivir que tienen, para no depender de ningún otro lugar y tener uno propio donde tomar decisiones y labrarse un futuro", declara Suárez.

Ingenio

Rafael Suárez Valerón, cronista oficial de Ingenio, reconoce que este municipio "es un caso especial en tanto en cuanto formaba parte de lo que se llamaba el Señorío Episcopal de Agüimes, que tenía un estatus especial en la Isla. Tuvo un tratamiento especial por esas circunstancias, aunque pasó un proceso como el resto de las jurisdicciones que se segregaron a los territorios que disponían de un alcalde real. Los municipios modernos de hoy se crean a partir de 1812 con las Cortes de Cádiz. En los lugares donde había parroquias antes de ese año se ponían a los llamados alcaldes reales. No había alcaldes constitucionales, sino reales, pedáneos o de la tierra, que nombraban los gobernadores primero y los corregidores después".

La fecha de segregación de Ingenio del Señorío Episcopal de Agüimes fue en 1815. "En 1816, conseguida la segregación religiosa con la parroquia de La Candelaria de Ingenio con respecto a la de San Sebastián de Agüimes, la gente más ilustre y rica de Ingenio se postula para cargos de gobierno municipal. Es así cuando vienen los grupos de gobierno en estas jurisdicciones territoriales. El proceso de Ingenio con Agüimes viene después del de San Mateo con respecto de Santa Brígida y la segregación de Mogán, entre otros", señala Suárez Valerón.

Las Tirajanas

José Juan Santana, exalcalde y archivero municipal de San Bartolomé de Tirajana, afirma que la escisión de Santa Lucía fue en 1816. "A partir de 1812, con las Cortes de Cádiz, se constituyen los primeros ayuntamientos. No está demostrado que Santa Lucía se constituyera en aquel momento como municipio porque después, con la restauración de Fernando VII, se cargaron las Cortes de Cádiz y la Constitución, y volvieron al Antiguo Régimen. Después se constituyeron definitivamente años más tarde, cuando se acabó con el absolutismo de Fernando VII y regresó el liberalismo".

"Había alcaldes delegados antes de que se constituyeran los ayuntamientos modernos como los conocemos hoy. Las Tirajanas era un solo núcleo de población. La división administrativa era sucedánea de la religiosa. La parroquia de Tunte o de San Bartolomé controlaba todo el sur de la isla desde Agüimes para abajo, desde el barranco de Sardina para abajo, incluida toda Santa Lucía. La organización administrativa imitaba un poco la organización territorial de la Iglesia hasta el siglo XIX, cuando se implanta una distribución administrativa reconocida por la Constitución y se crean los dos ayuntamientos que funcionan independientemente", añade el exalcalde.

Para Santana Quintana, el origen del municipio de Santa Lucía "es consecuencia de que sus vecinos reivindican tener un párroco propio y que su parroquia sea independiente de la de Tunte. Había una administración religiosa mucho más consolidada y definida que la político-administrativa. El cura en aquella época tenía una función múltiple porque era el único que sabía escribir, tenía potestad de notario, de testamentario, hacía de todo. Y el control de la religión porque en aquel entonces la religión no solo controlaba la vida de los ciudadanos sino de la política".

En aquella época ya debía existir cierta rivalidad entre las dos localidades. "En Santa Lucía había una clase económica con cierto poder, que se organizaba alrededor de familias influyentes. Además, querían tener un párroco propio. En aquella época, si se moría alguien y pillaban al cura en Ayagaures o en Arguineguín, tardaban cuatro o cinco días en enterralo, hasta que el cura no le diera la extremaunción".

Todos aquellos grupos de población que poseían un cierto nivel de vida, como consecuencia de tener una actividad agrícola importante, empezaron a segregarse de los vecinos. "Los municipios donde la agricultura era potente eran pequeños, sobre todo en el norte de la isla, y los que eran de pastoreo, en el sur, estaban menos poblados pero eran mucho más extensos en territorio". San Bartolomé de Tirajana es el municipio más extenso de Gran Canaria y el tercero de Canarias.

Firgas

Pablo Jesús Pérez Quesada, cronista oficial de Arucas, anota que "Firgas se independizó de Arucas, territorialmente hablando, en 1835, y diez años después se segregó también la parroquia. Esto se debía prácticamente a la lejanía y la comodidad de tener una sede parroquial con su capellán, etcétera".

Es el único caso en Gran Canaria, junto con Valleseco, donde primero se logra municipio propio y luego parroquia independiente. Lo normal es que la parroquia precediera al ayuntamiento. "Posteriormente Firgas se declaró independiente y pudo tener su propio alcalde, una parroquia para la gente de la jurisdicción territorial, etcétera. Antiguamente en la parroquia de Arucas se destinaba un tanto para la de Firgas, pero cuando ejerció la de Firgas como parroquia independiente cada una fue recolectando el diezmo y la voluntad".

"El primer estamento público fue el cabildo, que estaba en Las Palmas, pero a su vez, con el tiempo, los propios ayuntamientos empezaron a emanciparse del ayuntamiento raíz en pequeños núcleos con recursos propios", añade Pérez Quesada.

El convento de San Juan de Ortega definía mucho las singularidad de Firgas. "Arucas no tenía convento y Firgas sí, uno de los conventos más antiguos fundado en 1603, donde está la iglesia. El convento en sí era de los más pequeñitos de toda Canarias, donde está la casa parroquial. La iglesia del convento es la actual iglesia de San Roque de Firgas", aclara el cronista honorífico de Firgas, José Luis Yánez.

La Heredad de Aguas tan importante no era solo de Arucas, sino de Arucas y Firgas. "Era un lugar con nacientes y el agua de Firgas servía para regar todo Arucas, en el barranco de Las Madres. Toda esa cuenca de agua llegaba a Arucas. La heredad de aguas tenía una fuerza económica tremenda".

Según el catedrático de Historia Moderna de la ULPGC, Vicente Suárez Grimón, hay hechos que evidencian una situación de Firgas independiente de Arucas mucho antes de la creación de los ayuntamientos modernos. "Su actuación en materia de jurisdicción ordinaria es independiente de Arucas dado que desde el siglo XVll contaba con alcalde real".

Por otra parte, la inexistencia de parroquia no excluye la jurisdicción ordinaria ya que, cuando en 1835 se configuran los ayuntamientos modernos, Firgas figura como tal y la parroquia sólo se crea en 1845. Lo mismo había sucedido hasta mediados del siglo XVlll con la Aldea y Artenara, y aún sucederá con Valleseco, que obtiene su independencia de Teror en 1842-43 y la parroquia no se crea hasta 1846

Valleseco

José Luis Yánez, cronista de Teror y honorífico de Firgas, afirma que Valleseco se segrega como municipio propio en 1842. "Primero fue la división territorial municipal porque la parroquia fue conjunta cinco años más, cuando se creó la parroquia de San Vicente Ferrer. Hubo muchos problemas en la división de la parroquia, más que en la del municipio. Se quedaba en mitad el barranco Madrelagua. Los curas no querían porque tenían que atender a la feligresía de esa zona; les interesaban otras zonas más cercanas".

Hubo cierta pelea más por la división parroquial que municipal. "En todos los municipios la división eclesiástica era bastante más peliaguda que la municipal porque las parroquias significaban la entrada de dinero con las misas, casi tanto como los impuestos".

En un primer momento, las divisiones se hacían con pagos de diezmos que cobraba el Obispado, pero luego se repartía por parroquias. El que tenía parroquia tenía diezmos. "En Teror la antigua casa de los diezmos es donde está ahora el bar Nuevo".

En la casa panera se recogían los granos municipales para asegurar siempre la siembra, "pero los diezmos recogían la décima parte de toda la cosecha más las primicias, el primer cochinito que naciera o la primera gallina, todo eso lo recogía la parroquia. Los encargos de misas y funerales suponían una entrada de dinero brutal", apunta Yánez.

"El verdadero motivo de la segregación de Valleseco es la presencia de familias como los Sarmiento, que era importantísima. De hecho el primer alcalde fue Sarmiento y ese apellido se repite, como el del capitán Bartolomé Sarmiento, que lo nombraba directamente Isabel II".

En Valleseco querían su propio territorio, que además estaba separado de Teror por barrancos y barranqueras. "Había un vecindario que estaba muy bien económicamente hablando porque la economía se basaba en la tenencia de tierras. Las familias de arriba eran las mismas que mandaban aquí abajo, del mismo tronco".

El aspecto económico era fundamental. "Teror siempre tuvo alcalde pedáneo y capitanes de milicias, pero Valleseco no. Todas esas prebendas marcaban unas diferencias odiosas pero inevitables, y los otros también querían esos privilegios".

Desde la división municipal de Teror y Valleseco hasta la división religiosa pasan cinco años, cuando se levanta la parroquia, "que daba dinero y los curas vivían de eso. El dinero es fundamental en esto. Pero después de tener su jurisdicción independiente también querían tener su parroquia aparte. Tener alcalde daba prestigio, con su bastón de mando. No era lo mismo ser concejal de Valleseco en Teror que ser alcalde de Valleseco, con representación en el Cabildo de la isla".

Las razones para independizarse del municipio eran económicas pero también sociales, de prestigio social. "Donde había familias con poder económicos también querían poder social y por ende, poder político. Querían ser alcaldes y manejar los destinos del pueblo.

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