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La Provincia - Diario de Las Palmas

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DANA mete el hocico en Tenteniguada

El frío y la lluvia constante marcaron el Día del Turista de la fiesta del Almendro en Flor, pero los abrigos, bebidas y viandas propiciaron el lleno en puestos y calles

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Fiestas del Almendro en Flor en Valsequillo: Día del Turista en Tenteniguada

Frío y lluvia en Tenteniguada durante la celebración del Día del Turista, incluido en la fiesta del Almendro en Flor y que citó ayer en esta villa de las medianías de Gran Canaria a turistas, parroquianos y residentes de otros municipios del Archipiélago. También se unió, de forma tímida y no se sabe si avisando de una presencia más clamorosa hoy o la próxima semana una suerte de familiar de DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), tal como anuncia la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en sus predicciones del mal tiempo por tierra y mar en el Archipiélago.

Una temperatura que llegó a bajar de los 10 grados centígrados, con precipitaciones serenas y constantes que marcaron una jornada dentro de la 47ª edición de la Fiesta del Almendro en Flor en este pago de Valsequillo, que volvió a retomar el agasajo a los turistas en 2011, después de haberlo iniciado entre los años 2005 al 2007, como recuerda Fernando Toscano, miembro de la comisión organizadora del Almendro en esta localidad que conecta el municipio con el vecino de la Vega de San Mateo.

Pero abrigados, algunas con la manta tradicional de los pastores, sombreros y los menos autóctonos con chubasqueros o paraguas, tanto el frío como la lluvia se podían soportar con una buena prenda y un vaso de vino. Fue lo que debieron pensar quienes abarrotaron y se arremolinaron en torno a los 65 puestos distribuidos por la carretera general y la de bajada del local de la asociación de vecinos, además de en locales del barrio para degustar platos de pata, garbanzadas o estofados, vinos y rones. El día no estaba precisamente para refrescos, cervezas o agua, que esa ya caía desde un cielo encapotado..

El recorrido por los puestos, cinco de ellos de la organización, entre ellos un espectacular asadero de pollos, otro de castañas en unos peculiares hornos hechos con los tambores de antiguas lavadoras y, sobre todo, el asado de un cochino de entre unos 60 y 70 kilos que causaba la admiración de quienes se acercaron a la fiesta. Otro de pan de leña para hacer bocadillos de chorizo y disfrutar de un delicioso mantecado de almendra o los dedicados a repartir platos de potaje de berros y jaramagos, con su queso plato y gofio para acompañar, el del rancho canario y la paella fueron de los más visitados no solo por su calidad, sino porque el precio era la voluntad.

"Voluntad, lo que es voluntad, no hay mucha", indicaban desde los puestos entre risas, "ya que nos dan un euro, 50 céntimos o algunas monedas más, pero bueno, nos sirve para financiar algo los gastos y prepararnos para la fiesta del año que viene". Lo importante, aseguraban, "es que los turistas disfruten y se interesen por nuestras tradiciones y vuelvan otra vez".

Un regreso asegurado, ya que los servicios especiales de Global desde El Faro de Maspalomas y la estación de guaguas de San Telmo facilitaron la presencia de los extranjeros, quienes recibieron de la oficina de Turismo de Valsequillo una bolsa con almendras e información de la ruta de senderos del municipio, uno de los atractivos preferidos por los visitantes que, sin llegar en masa, forman ya un buen número de visitantes, explicaba Inma Ezequiel en el puesto instalado en la vía principal.

La música la pusieron varias agrupaciones folclóricas, entre ellas Sombra de Medianías, procedente de San Mateo o Achimenceye, que se desplazó desde Vecindario, que con bailes y sones animaron la jornada e hicieron que más de un foráneo se decidiera a marcarse unos pasos. Mientras, el enorme cochino seguía dando vueltas en su asador, el rancho canario casi a punto, la paella tomando forma y a la espera de que cientos de comensales dieran cuenta de todos estos manjares. Hoy sigue la fiesta en el casco de Valsequillo.

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