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Honores y distinciones del Cabildo Roque Nublo de Solidaridad Internacional (II)

El más reputado logista de Cruz Roja

Enrique Suárez Quintana entró como voluntario de la organización humanitaria hace 40 años, cuando aún era menor

Enrique Suárez Quintana, en las instalaciones de Cruz Roja. LP/DLP

Enrique Suárez Quintana, Quique, actual responsable de Logística del Centro de Cooperación con África de la Cruz Roja, nació en la capital grancanaria hace 57 años. En 2014 formo parte del equipo internacional de lucha contra el virus del ébola y por eso se desplazó a Sierra Leona.

Es voluntario de la Cruz Roja desde 1978. "Resulta casi imposible plasmar las incontables actividades y puestos de responsabilidad desempeñados por Enrique desde hace 40 años: responsable provincial de Compras, director de Intervención Social, director de Cooperación Internacional, director del Centro de Coordinación autonómico, delegado internacional de Cruz Roja y ahora responsable de Logística, entre otros puestos", señala Magdalena Hernández, secretaria del presidente provincial de la Cruz Roja de Las Palmas, Juan Campos.

Ha desarrollado misiones en Tinduf (Argelia), Guinea Ecuatorial, Mauritania, México, República Dominicana, Nicaragua, El Salvador, Perú o Cuba, entre otros países, siendo sin duda uno de los impulsores de las iniciativas solidarias internacionales de Cruz Roja en Canarias. "Ha sido y es una de esas personas que con su dedicación, constancia, personalidad y profesionalidad han marcado el rumbo de Cruz Roja en Canarias", añade.

El presidente de Cruz Roja de Fuerteventura, Gerardo Mesa Noda, define bien el carácter nómada y laborioso de Quique. "Enrique puede estar hoy mismo aquí como en el Chad o en Cuba, donde lo llamaron tras el último temporal, o en plena guerra de Siria. Sé que lo reclaman de todos los sitios porque es un logista fuera de serie. Siempre está dispuesto para todo".

Eso lo sabe muy bien Marimar Rodríguez, la jefa inmediata de Quique en la Cruz Roja. "Es un personaje muy interesante, un gran personaje. Lleva toda la vida en la Cruz Roja, casi cuarenta años. Ahora tiene 57 años y es canario de pura cepa. Es un rabito de lagartija, no para quieto. Es muy buen compañero y una persona excepcional. Mira que es renegón y quejica, pero no conozco a nadie que no le caiga bien. Es un trabajador nato".

Sus compañeros cuentan que es "un tipo súper humano, cariñoso; sobre todo es un buen compañero. Siempre está dispuesto a echarte una mano en todo, es muy buena persona".

Está continuamente viajando por todo el mundo, aunque con una especial dedicación al continente africano. "Como es uno de los mejores logistas que tiene la Cruz Roja Española, viaja mucho, sobre todo acude a lugares donde hay emergencias. Ahora acaba de llegar de Cuba y seguramente tendrá que volver porque está metido en un proyecto allí ahora tras el huracán".

Siempre le toca los casos más impactantes y duros. Estuvo en la crisis del virus del ébola en Sierra Leona y jamás se planteó que le podía pasar algo a pesar de tratarse de viajes potencialmente peligrosos. "En los viajes que hace siempre corre riesgos, pero nunca ha dicho que no aunque el riesgo fuera alto".

Ha estado en los países más peligrosos de África y Latinoamérica. En casi todas las emergencias ha acudido presto. "Yo, que soy su jefa, diría que es el mejor logista del mundo. Con él nunca ha habido problemas, él se lleva bien con todos sin excepción. Es una persona que discute, es peleona, pero es muy buena gente. Se lleva bien absolutamente con todo el mundo".

Tiene una capacidad no solo para trabajar, sino también para entender. "El mundo de la cooperación es muy complicado pero es una vida maravillosa para entender y saber donde te encuentras en cada momento. Quique es como una esponja que absorbe todo, una gran persona".

"Trabaja tanto que te agota. No para un minuto, tiene que estar siempre activo, por eso es tan buen profesional. Lleva un ritmo trepidante. Este niño es puro nervio. Se le ve físicamente: es musculillo puro, no tiene una gota de grasa. Siempre está en movimiento, es un rabillo de lagartija".

Enrique Suárez estudio magisterio. Aunque es maestro, apenas ha ejercido porque desde muy joven, aun menor de edad, entró en el mundo de la cooperación a través de la Cruz Roja. Hizo algunas prácticas en varios colegios. Aunque posteriormente no desvió sus habilidades hacia la docencia, sus compañeros lo consideran un buen maestro.

Su trabajo no es solo la logística de cargar camiones. "La logística conlleva muchísimas cosas más de administración y demás. Él controla súper bien todo. No es solo rellenar un camión de cosas sino hacer muchas cosas más. Lleva mucha burocracia también en su gestión".

Suárez Quintana lleva todo en la Cruz Roja todo el tema de aduanas, además del aspecto logístico: entrada y salida de materiales, compra de materiales, pasos fronterizos? Todo lo controla a la perfección, según sus jefes y compañeros de organización.

Es una persona incansable capaz de llevarse a la espalda cualquier trabajo, por muy duro y arduo que sea. "Además, es una persona muy abnegada y sacrificada. Es agotador porque te cansa. Es muy dinámico y conoce muy bien su trabajo. Se organiza muy bien, es muy organizado".

Quique es también muy nervioso, pero tiene todo controlado y ordenado. "Es un encanto de criatura, aunque reniegue de todo. Si no reniega, los nervios se lo comen. Es muy buen compañero, una bellísima persona. Siempre está pendiente de los compañeros para echar una mano. Se ofrece continuamente para colaborar en lo que haga falta. No se le caen los anillos".

Protesta y refunfuña continuamente, va en su carácter, pero es la forma que tiene de animarse a sí mismo. Ahora está pendiente de arreglar el visado para regresar a Cuba porque tiene que poner en marcha varios asuntos de logística que no pueden demorarse mucho más. "Tiene que hacer una serie de compras para aliviar a la población de las consecuencias del huracán Irma".

Está impaciente por volver a Cuba. "El proyecto está puesto en marcha pero falta desplegar la segunda parte. Cuando pasó el huracán fue el primero en ir para allá. En 2014, cuando surgió el virus del ébola, se fue a África sin pensárselo dos veces a pesar del riesgo. Bueno, en realidad no se lo pensó ni una vez".

Enrique puede ser un rabo de lagartija, como lo define gráficamente su jefa, pero es consciente de los riesgos que entraña su trabajo ya que tiene que viajar a países en desarrollo o subdesarrollados con pocos equipos e infraestructuras. "Él está muy bien preparado".

Precisamente en su visita a Sierra Leona cuando surgió la crisis del ébola, Radio Nacional de España lo entrevistó y Quique mostró en pocaspalabras en qué consiste su trabjo. "Ahora estoy en el aeropuerto matriculando un coche, cambiando dinero, perfeccionando los equipos de protección individual y la carga de la unidad del avión que mandó la Cruz Roja Española para montar la primera unidad. Buscando transporte, almacenes, telefonía y todo este tipo de cuestiones para que los compañeros se puedan dedicar con máxima facilidad a su trabajo", declaró.

La logística es una piedra angular de las misiones de la Cruz Roja en el extranjero. "No solo en esta operación. Las misiones que yo he realizado en diversos países del mundo son básicas porque un médico no tiene que preocuparse de buscar material, dinero ni dónde dormir. Eso es misión de logística. Por eso siempre procuramos adelantarnos un poco para que cuando lleguen se puedan dedicar en lo posible a su labor. Cada uno a lo suyo", añadió el logista distinguido por el Cabildo de Gran Canaria.

Cruz Roja llega a donde no lo hace nadie a países en donde está todo por hacer, sin infraestructuras sanitarias adecuadas ni mínimamente exigibles. "Nosotros en Canarias llevamos trabajando continuamente, dentro de nuestras posibilidades y dimensiones, en el centro de cooperación con África. Esta operación va a requerir un grandísimo coste económico por los materiales, la rotación de personal, porque la operación ha cambiado y va a ser mucha más extensa. La Cruz Roja Internacional ha ido redimensionando la capacidad de atención", dijo.

En el departamento de logística de la Cruz Roja tienen que priorizar y actuar con total precaución para garantizar los movimientos de la gente que va a trabajar y ayudar, pero también para los habitantes que están sufriendo una tragedia. "Esa es la prioridad. Nosotros trabajamos con las máximas precauciones y las mayores medidas de protección. Somos muy cuidadosos. Una cosa es acudir a un terremoto o un huracán y otra bien distinta atacar a un virus como el ébola. Sin el apoyo de la sociedad que tenemos detrás es imposible hacer ninguna acción de este tipo", concluye modestamente.

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