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III Jornadas del Paisaje de Gran Canaria

"El pintor Néstor puso una semilla que nos identifica como pueblo"

"El paisaje imprime nuestra personalidad, algo que se puede observar en lo que los artistas expresan" afirmó la fundadora de Concepto Cultura

Laura García Morales.

Laura García Morales. J. PÉREZ CURBELO

Es de esperar que alguien lo haya dicho ya antes, pero ¿es la naturaleza el mejor paisajista?

Con esas palabras no, pero sí lo creo, por supuesto. La mejor arquitecta es la naturaleza, sin duda.

Participa usted como historiadora de arte en unas jornadas sobre paisajismo. Explíquelo.

Sí, es la primera vez que en estas jornadas se introduce su relación con el paisaje, y tiene muchísimo que ver porque todos los artistas y su escenificación pasan por el sentimiento de paisaje.

Se me ocurre, así de pronto, a Santiago Santana.

Santana es uno de tantos, porque la nómina es extensísima, con precedentes anteriores a la Escuela Luján Pérez, que es donde se formula luego un ideario que va a revolucionar esos conceptos.

¿En qué sentido?

Se plantea dentro del vacío estético en el que se vivía, e impulsa y valora todo lo que fuera auténticamente canario, la arquitectura tradicional o la vegetación autóctona, que aparece permanentemente en la pintura. En este aspecto una figura fundamental es Néstor Martín-Fernández de la Torre, que cuando hace sus primeras excursiones a Cruz de Tejeda o Fataga queda fascinado por la arquitectura típica y empieza a promover todo este programa al que dedicó su vida.

¿Lo considera clave en la mirada hacia lo isleño?

Es clave porque tiene una visión integral, quiere protegerlo, ponerlo en valor, potenciarlo y, sobre todo, transmitirlo.

¿Y cree que lo logró?, porque en su tiempo lo que primaba era la desforestación salvaje.

Logró muchísima incidencia y muchísimos seguidores, y no hay que olvidar que la Casa Fataga en Santa Catalina, la propia Cruz de Tejeda o el Pueblo Canario son obras suyas. Imagínó un modelo de ciudad e isla con una máxima de fondo: hacer de la vida una obra de arte. También es cierto que con respecto a esa desforestación de la que usted habla, existía un cierto desprecio por los campesinos, por las costumbres propias de los lugareños y es el trabajo de Néstor, aunque tampoco el único, el que pone la semilla de lo que nos identifica como pueblo, como sociedad canaria.

Pero luego se produjo una explosión de interpretaciones de la isla interior.

Es importante mencionar que a principios de siglo había una clientela y un público de baja cultura que se contentaba con la pintura del paisaje fácil de comprender, paisajes más realistas, y la revolución de los distintos lenguajes plásticos ligados a la modernidad llegan después. Será la Escuela Luján Pérez la que dé rienda suelta al espíritu creativo de estos artistas, que estaban movidos por cuestiones espirituales e intelectuales y con unas necesidades de identidad que dieron lugar a la proliferación de las distintas corrientes que se solapaban en el tiempo.

Y a propósito de Néstor, ¿fue un preManrique?

Salvando las distancias. Pero sí existe una asociación en el sentido que trabajan en una misma línea pero resaltando aspectos diferentes. César hace hincapié en el valor natural del paisaje y Néstor se centra en la arquitectura, el tipismo y las costumbres, reflejando el movimiento que promovía el regionalismo. Además él lo enfoca al turismo, preocupado por ofrecer algo exótico, de hecho quiere crear un imaginario popular inspirado en Hawái, para impactar en el turismo. Es una de las claves para comprender su mensaje.

De todo ello se está dando buena cuenta en este centenario de la Escuela.

Dése cuenta que desde su fundación casi todos los artistas isleños pasan por ella, y es el germen de todo lo que se ha ofrecido en la isla. El propio indigenismo tiene su desarrollo en el proyecto de Néstor junto con Domingo Doreste, su fundador y director. Ahora estoy comisariando las exposiciones itinerantes que organiza el Centro de Artes Plásticas del Cabildo, que este año se centran en el centenario, y en los que el paisaje aparece constantemente. De hecho, una de las propuestas expositivas se titula Construcción y mar.

¿Qué papel le asigna al paisaje en el día a día del vivir?

Un claro reflejo del cómo el paisaje imprime nuestra personalidad se puede observar en lo que los artistas expresan, que siempre viene fuertemente marcado por sus entornos.

Si tuviera que llevar a un artista a dibujar el gran paisaje isleño, ¿qué lugar elegiría ?

A las cumbres. Ahí lo vemos todo, la dimensión del espacio y también el mar, que es una de las grandes fortalezas que marcan nuestro carácter.

¿ Y de elegir al que mejor que lo ha representado?

Qué difícil. Qué va. No podría comparar porque me impresionan muchos de ellos.

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