Canarias contó en el año 2017 con 148 socorristas en sus playas con bandera azul, diez más que en el año anterior, y éstos intervinieron en casi la mitad de rescates que un año atrás, al pasar de las 1.130 intervenciones a las 700, según recoge un estudio elaborado por Adeac Bandera Azul, con la colaboración de la Fundación Mapfre y del Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo (Giass) de la Universidade da Coruña, expuesto este viernes durante el acto de entrega de Banderas Azules. Y se espera que estas cifras mejoren durante este ejercicio.

Al acto, celebrado en el hotel Meliá Tamarindos de San Agustín asistieron representantes de todos los ayuntamientos de Canarias con playas que han recibido este año la distinción, algunas por primera vez, como la de El Burrero, en Ingenio, además de representantes de los puertos, centros y senderos que también han sido galardonados con la insignia. El vicepresidente de Adeac, José Palacios Aguilar, destacó la necesidad de buscar un equilibrio entre la riqueza económica que trae el turismo y la riqueza natural que atrae al turismo. "Solo así habrá oportunidad de futuro, que es la razón de ser de la Bandera Azul", apuntó.

Palacios Aguilar recordó que Bandera Azul tiene ya 32 años y las las cifras de participación siguen aumentando. "En Adeac estamos satisfechos con estos resultados, pero también cargados de responsabilidad", añadió, "nuestro empeño es mantener el prestigio y la honradez que caracterizan a la Bandera Azul y no dejarnos llevar por el desánimo que producen las descalificaciones y críticas destructivas de algunos que la pierden y de los que ignoran que las decisiones que toman el Jurado Nacional e Internacional son motivadas únicamente por criterios contrastados y probados".

Así, durante su discurso, el vicepresidente de Bandera Azul clamó por la independencia política de la organización. Palacios Aguilar aseguró que nunca ha recibido ningún tipo de presión por parte de ningún gobierno autonómico ni estatal, al tiempo que puntualizó que entre los municipos que cumplen con los criterios exigidos por Bandera Azul los hay gobernados por un amplio abanico político, "lo que viene a demostrar la independencia política de la Bandera Azul y que su filosofía se basa en la protección del entorno natural y de los ciudadanos".

Inversión

Sobre la protección de los ciudadanos, el representante de Bandera Azul instó a los municipios que aún no cuentan con esta distinción a invertir en el servicio de socorrismo en playas ya que "es una inversión en vida y no un gasto". Y para demostrarlo recordó que el 100% de las playas con Bandera Azul de Canarias se cuenta con un desfibrilador a menos de 5 minutos y que el número de primeros auxilios descendió de las 11.000 intervenciones en 2016 a las 5.556 en 2017. "Estos datos no son casualidad, son la justa recompensa de numerosos municipios, muchos de ellos pequeños, que no escatiman a la hora de conseguir el mejor Servicio de Socorrismo", concluyó Palacios Aguilar.

Por su parte, el alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez, recordó que los ayuntamientos son los encargados de salvar a las personas. "Una bandera azul significa confianza al usuario y tranquilidad para la Administración porque estamos prestando un servicio auditado por una entidad exterior como la Adeac", matizó el regidor. El primer edil tirajanero recordó que el Consistorio está en proceso de creación del Consejo Sectorial de Playas, otro de los requisitos de Bandera Azul, y hagaló la labor de los equipos humanos, "que son quienes hacen que la bandera azul tenga valor".

En la misma línea continuó el consejero de Sanidad del Gobierno José Manuel Baltar, quien destacó el trabajo y la coordinación de todas las áreas municipales de San Bartolomé de Tirajana implicadas en el trabajo de playas al ser El Inglés una de las ocho playas de España que mantiene la distinción desde que comenzase a concederse hace 32 años. José Manuel Baltar destacó también las actividades de educación ambiente realizadas por ayuntamientos como el de Arona, en Tenerife, consistorio que recibió la Distinción Temática 2018.

Tras concluir el acto oficial de entrega de los galardones de la Bandera Azul, los asistentes se desplazaron hasta la playa de San Agustín, donde se procedió al izado de la Bandera Azul. Posteriormente, los servicios de emergencias realizaron un simulacro de rescate de dos víctimas en el entorno acuático, en el que participaron efectivos de Cruz Roja, la Policía Local, los bomberos, Protección Civil tanto en el mar como en tierra, además de un helicóptero del GES del Gobierno canario.