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Agüimes

El humor gráfico de corazón de Rafaely

La Sala de Arte recoge parte de la obra de Rafael Bethencourt, alumno de la Escuela Luján Pérez

El humor gráfico de corazón de Rafaely

El humor gráfico de corazón de Rafaely

Se trata de un viaje en el tiempo. Sin embargo, las viñetas de Rafael Bethencourt (1933-1982), Rafaely, tratan de temas que podría ocurrir hoy en día. La política, las construcciones por el turismo, la llegada de turistas, el fútbol o la actualidad. En su humor gráfico están sus distintos personajes, como Gregorito y maestro Pancho, con su punto de vista canario.

"Aparte de esas temáticas, el central era el amor, el principal en su filosofía vital. Su humor era hecho con mucho cariño y de forma entrañable, como vemos en la muestra", afirmó Laura Teresa Morales, comisaria de la exposición Rafaely gráfico. Humor con corazón, que se halla en Sala de Arte de la Casa de la Cultura de Agüimes. Se puede visitar hasta el día 29 de junio, de lunes a viernes, de 09.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas

No falta el humor futbolístico, a pesar de que "a él no le gustaba el fútbol, ni entendía. No le atraían los coches", dijo su hijo mayor Iván. El viñetista tuvo, además de él, otros dos hijos más con Mary Betancor González. Se tratan de Gorky y Yuri Bethencourt Betancor.

La última viñeta que creó Rafaely antes de morir era en relación a la creación de un partido político. Un infarto fulminante acabó con su vida la noche del 28 de octubre de 1982, tras acabar el recuento de los votos de las Elecciones Generales que proclamaban presidente del Gobierno por primera vez a Felipe González, del PSOE.

Respecto a cómo era su padre, el primogénito aseguró que "era progresista, socialista y humanista. Tenía amigos que ideológicamente eran de derechas, como otros de la izquierda. Era muy dialogante y usaba todo tipo de humor contra la violencia. No era religioso, pero tenía su creencia. Creía y admiraba la vida y obra de Jesucristo".

También le gustaba, además de caminar mucho, la lectura, "Aquí hay y existen caricaturas, y dibujos en los que él aparece con libros bajo el brazo. Tenía más de dos mil libros en la biblioteca de su casa, como me dice la familia", puntualizó la comisaria de la exposición.

"Le encantaba leer sobre filosofía, religiones del mundo, arte y humor, temas que aparecen en sus escritos", dijo su vástago mayor.

Sobre sus grandes habilidades con el dibujo y la encuadernación, la familia recordó que el padre de Rafaely, Policarpo Bethencourt, era impresor y encuadernador. "De él aprendió mucho. Hay una anécdota que aporta mucho. Mi padre era asmático y cuando era pequeño, a finales de los años 30 [del siglo pasado] pues estuvo varias semanas en cama. Se dedicó a escuchar mucho la radio, porque no había otra cosa, y dibujaba escenas de lo que escuchaba sobre la Guerra Civil", narró el hijo, cuyo abuelo también era actor. Tenía el nombre artístico PolyBet.

Rafael Bethencourt, que estuvo muy vinculado a los periódicos LA PROVINCIA, al Diario de Las Palmas y al Eco de Canarias, es mucho más conocido como pintor abstracto, como quedó claro en una exposición que tuvo lugar en 2015 en San Martín Centro Cultural de Arte Moderno. Rafaely se formó en la Escuela Luján Pérez, la cual aglutinó a un colectivo que formó una cultura visual. Para muchos, la pintura y el humor gráfico, fue durante el siglo pasado una vía de escape y de liberar tensiones en Canarias.

Rafaely recibió el premio Baifo de Oro, por su labor como artista de humor. Entre sus amigos, estaban Abraham Cárdenes, Eduardo Millares Sall, Paco Martínez y Manolo Padrón Noble.

Esta muestra en Agüimes contó con el patrocinio de la empresa de Suministros Santana Domínguez. La directora, Sheila Cabrera, afirmó que "apoyamos el deporte y ahora a la cultura. Es un placer. Hace falta más implicación de las empresas en la cultura, ya que las administraciones lo hacen menos".

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