La ampliación de los espacios peatonales respecto al que está destinado para el paso de los coches es el objetivo principal que se marca el Plan Director de Zona Comercial Abierta de Ingenio tanto para la zona tradicional de tiendas del casco histórico como para la arteria principal de negocios de este municipio, la avenida Carlos V, en Carrizal. El documento, que está abierto a que los ciudadanos elijan que opción es la que consideran más conveniente, ya que en algunos casos se plantean varias posibilidades a la hora de mejorar y potenciar el paseo y la permanencia en lugares como la avenida Carlos V, marcará las pautas del desarrollo económico de este municipio dentro de unos diez años, puesto que la idea es incluirlo en el Plan General de Ordenación Urbana.

Para que la transformación de estas zonas comerciales traiga consigo que estas áreas económicas sean más transitables y accesibles se ha previsto crear nuevas zonas de aparcamiento ya que más que prohibir el tránsito de los vehículos se ha apostado por racionalizar su uso, según destacó ayer el concejal de Urbanismo de este municipio, Dámaso Vega.

Tres son las zonas de actuación de en las que se centra este Plan Director: el casco de Ingenio, Carrizal y El Burrero. Si bien, el área más controvertida es la Avenida Carlos V en la que se plantean hasta tres propuestas de renovación.

En el casco histórico, en el trazado que une las calle León y Castillo con Antonio Benítez Galindo, que es donde está la zona comercial abierta, aunque se mantiene el acceso a los coches, toda la calzada y las aceras se convierten en una plataforma única en la que con bolardos se marca el paso reservado para los viandantes y se dispone de sitio para que los bares y cafeterías instalen terrazas. Además, se conecta la calle Léon y Castillo con Cuesta Caballero, y se prescinde del carril de subida con el fin de ampliar la acera y habilitar zonas arboladas. La idea es crear así un corredor comercial en el sentido de Carrizal a Ingenio.

Una de las actuaciones más importantes es la que se quiere llevar a cabo en la avenida Carlos V. Pese a que se trata de una zona comercial abierta, en realidad no funciona como tal debido a que mantiene una medianera que no propicia la circulación transversal entre las calles. Asimismo, el tránsito de vehículos es notable debido a que se trata de una vía de tránsito de la población del Sureste.

Al ser una avenida de gran longitud se proponen diversas intervenciones a lo largo de su trazado. En los extremos con presencia de comercio destinado al motor, y donde hay dos carriles de circulación, se contempla ordenar las áreas peatonales para potenciar el acceso de consumidores y facilitar a las empresas que puedan exponer sus productos en la vía.

Una de las principales soluciones que se aportan en esta avenida de Carrizal, en concreto en el tramo entre la calle Alemania y Barcelona, se basa en eliminar la medianera y reducir el paso de coches. Todo este cambio obliga a reconfigurar la zona de estacionamiento regulado aumentando los aparcamientos en los extremos y calles transversales para liberar de espacio toda la zona central. Pero, son tres las opciones que los técnicos proponen para resolver la conexión de esta gran avenida, si bien todas dan por hecho el prescindir de la mediana.

La primera recoge conservar los dos carriles en todo el trazado y dejar una plataforma única entre la calle Alemania y Carlos V. La segunda idea se basa en hacer una plataforma única entre la calle Alemania y Barcelona con un único sentido de circulación norte-sur, y el resto de Carlos V con doble sentido de circulación rodada. Y la tercera propuesta también se basa en dejar los dos carriles en todo el trazado, pero opta por que la plataforma única se realice entre la calle Alemania y la calle Barcelona En los tres casos se considera esencial disponer de más aparcamientos , entre la calle Barcelona que se pasa de 65 a 93 plazas, mientras que entre Alemania y Barcelona se recortan de las 63 actuales a 45.

También se da especial importancia al núcleo costero de El Burrero. En este caso, la idea es configurar en una zona peatonal y de terrazas en las dos calles siguientes al paseo marítimo, el paseo Gregorito y la calle Josefina de la Torre que da a la avenida de El Burrero. También se potencia la llegada a esta zona costera a través de la calle Alcalde Ramírez Bethencourt para ampliar igualmente el acceso desde la parte del muelle. Este mismo enclave costero, que contacta con Carrizal, se quiere ampliar hasta la línea de costa por el lado del barranco, y prolongarlo hasta el centro deportivo.