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Una dulcería con sabor tradicional

La empresa familiar Dulces de Tejeda rescata las recetas que se usaban hace medio siglo en la cumbre

Javier y Luz, el pasado viernes en Dulces de Tejeda, la nueva tienda en la calle principal del municipio.

Javier y Luz, el pasado viernes en Dulces de Tejeda, la nueva tienda en la calle principal del municipio. JUAN CASTRO

En la fachada de la nueva tienda se lee: "Dulces de Tejeda, elaborados de forma tradicional con almendra. La cumbre del sabor". Es el segundo establecimiento que se abre en el pueblo, tras la premiada Dulcería Nublo. El encargado, Javier Macías, considera a partir de ahora habrá una sana competencia con sus respectivos productos. "Hemos tenido una acogida fenomenal, sorprendente incluso, porque el domingo, el día de la inauguración, fue una cosa increíble", apunta desde el mostrador.

Lo más destacado de la nueva tienda es el mazapán, según sus empleados. "Es un mazapán artesanal, muy bueno, lo hacemos todo nosotros. También tienen mucho éxito las tartaletas. Todo lo hecho con almendras está muy bueno, pero destaco el mazapán y el bienmesabe", agrega Javier.

En mitad de la conversación entra un vecino que pregunta que si tiene algún dulce que no tenga manteca de cerdo porque su religión se lo impide. Javier y Luz son los empleados de la pequeña dulcería que se encuentra junto al restaurante Hemingway, pero que cuenta con una variedad enorme de productos.

Javier es del otro municipio grancanario de la almendra, Valsequillo, y viene todos los días desde su pueblo. Luz es de capital y hace lo propio, aunque tiene familia en Tejeda y en alguna ocasión se queda en la cumbre. Dulces de Tejeda abre todos los días sin excepción, de 8:30 a 20:30. La miel la venden en La Tienda de Paco, una tienda gourmet que está al otro lado de la calle principal.

Cuenta con producción propia en las Casas del Lomo. En vísperas de la Navidad también venden unos "polvorones que no se pegan al paladar", comenta. También vende pan artesanal de campo de grandes dimensiones, unos de semilla y otros de matalauva, así como queques y bizcochos. "La materia principal de todo lo que producimos es la almendra. Están hechos con mucho cariño. Casi todos los dulces los tenemos a un euro. Lo que más vendemos son los mazapanes y las tartaletas de almendra y de manzana, además de las palmeras", señala.

La mayoría de la clientela está formada por extranjeros. "Los días laborales vienen más extranjeros, aunque los fines de semana sí vienen canarios que se dan una vueltita al campo". Hay dos dulces curiosos, llamados piedras del Fondillo y lajas del Bentayga, cuyos ingredientes son almendra, huevo y dulce de leche: "Estas últimas están tan buenas que se gastaron ya, como las hojaldrinas de cabello de ángel y almendra".

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