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San Bartolomé de Tirajana

La autopsia de Luis Sport contradice al asesino y revela que lo atacó por la espalda

Los médicos forenses desmienten la versión del acusado tras probar que este atacó a la víctima por sorpresa con la figura de bronce y luego intentó degollarlo

Los forenses que realizaron la autopsia del exdueño de las tiendas Luis Sport revelaron que el asesino confeso lo atacó primero por la espalda, propinándole un golpe en la cabeza con la figura de bronce que tenía forma de buda.

En la segunda sesión del juicio celebrado en contra de Flavio Juliao Da Silva, por el asesinato de Luis Fernández Conde, los médicos forenses explicaron que la víctima solo presenta un golpe en la cabeza con el objeto contundente y que este se produjo de espaldas una vez que el empresario entró al habitáculo donde se encontraba el acusado.

Por ello, contradicen la versión dada por el acusado en la primera sesión, en la que afirmó que lo golpeó cuando este se le fue encima para quitarle la figura de bronce. En la misma también destacó que le propinó dos golpes en la cabeza, uno estando de frente y otro de espaldas.

De igual forma destacaron que por las heridas que presentaba el empresario pudieron percatarse que Da Silva intentó degollarlo utilizando las tijeras, una vez que lo dejó aturdido con el golpe en la cabeza.

Los forenses también subrayaron que tan solo en el cuello la víctima recibió entre 40 y 50 heridas en forma de estrella compatibles con las tijeras que se le consiguieron al acusado y que tenían ADN del empresario. De estas, algunas eran con mayor profundidad y otras eran más superficiales, por lo que entienden que pudo ser porque el fallecido intentase esquivar las puñaladas.

Igualmente, entienden que el acusado pudo clavarle las puñaladas en el cuello estando detrás de la víctima. De ellas, al menos dos eran importantes porque una seccionó la arteria carótida y otra perforó el cartílago tiroides. El acusado también le clavó las tijeras en el tórax, según reveló la autopsia, ocasionando cuatro heridas de las cuales una perforó el pulmón derecho, la cual fue mortal.

Barra de hierro

Asimismo, aseguraron que todas las heridas que recibió la víctima fueron cuando este aún estaba vivo, y que estas estaban hechas con el fin de causar dolor. Las del cuello entienden que fue estando el empresario aún de pie, que luego le dio una patada en la espalda y que estando ya en el suelo le hizo las del tórax.

Además de las heridas en cuello y tórax, la víctima también recibió en las manos y dedos, las cuales a juicio de los forenses fue en un intento de protegerse de la agresión. Destacaron también que el acusado estaba en "perfecto uso de sus facultades" y que por su condición física pudo cometer el ataque sin problema ya que la víctima tenía 65 años.

El fiscal expresó que el empresario no pudo defenderse del ataque y que además el acusado le había enviado un mensaje por WhatsApp al amigo de la víctima diciéndole: "Un día de estos lo mato", lo que finalmente sucedió el 10 de octubre de 2016. También destacó que la barra de hierro que el acusado afirmó que tenía la víctima jamás se consiguió en el lugar de los hechos.

"Luis Fernández sintió todas las puñaladas, de las casi 60 heridas, tres le causaron la muerte, por lo tanto lo quería matar", aseguró el fiscal.

El abogado de la defensa sostuvo que Da Silva lo hizo por miedo. "Era solo un muchacho asustado. Se escondió detrás de la puerta por miedo, no para atacarlo", destacó.

Por su parte, Flavio Juliao Da Silva, haciendo uso del derecho a la última palabra, pidió perdón a los familiares de la víctima por el daño causado. "No hay un momento en el que no piense en lo sucedido. Pido perdón y me arrepiento aunque sé que eso no le devolverá la vida a Luis. Mi intención no fue matarle", aseguró entre sollozos.

El acusado, que tenía 20 años y de origen brasileño, conoció a la víctima a mediados de febrero de 2016 en Madrid y pactaron que él se trasladaría a Gran Canaria para mantener relaciones sexuales esporádicas a cambio de 2.000 euros.

El 10 de octubre de ese año el procesado atacó con una figura de bronce al empresario en la cabeza y luego le clavó unas tijeras más de 50 veces en cara, cuello y tórax. También se llevó sus joyas, así como otras pertenencias de la víctima. Fue detenido el 11 de ese mes y confesó el asesinato.

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