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Entrevista | Juli Caujapé Castells

"El incendio de 2007 en Inagua fue terrible, pero la regeneración sucedió"

"Es momento de esperar a que se pueda acudir al terreno para poder valorar las consecuencias reales", señala el director del Jardín Botánico Viera y Clavijo

Juli Caujapé Castells.

Juli Caujapé Castells. LP

Se valora que este incendio ha podido afectar a más de 150 especies vegetales terrestres endémicas, ¿podrán recuperarse en el futuro?

Los especialistas del Jardín Botánico Viera y Clavijo hicimos una valoración sobre nuestros datos, datos de distribución de especies, pero estamos esperando a que remita el incendio y podamos ir sobre el terreno a valorar las consecuencias reales que ha provocado. Los últimos datos, apuntan que no hay que ser pesimistas, dado que el fuego parece que ha sido superficial en algunas de las zonas en las que se pensaba que había tenido mayor incidencia, por lo que esperamos que se haya visto afectada tan solo una pequeña parte de la biodiversidad. Aunque muchas plantas se han quemado, probablemente el banco de semillas del subsuelo hará su labor y germinará esos endemismos de nuevo, a menos que las plantas invasoras ocupen ese espacio o que se produzcan lluvias torrenciales, dado que arrastrarían las semillas y no permitiría la regeneración.

Gran Canaria ya se vio devastada en el año 2007, ¿ se podría decir que es un claro ejemplo de la enorme capacidad de regeneración de los ecosistemas?

En aquel momento, pensábamos que había sido una catástrofe ambiental enorme y que el entorno era irrecuperable, sin embargo, la regeneración sucedió. La flora canaria pudo emerger de nuevo gracias a ese banco de semillas y gracias a que las lluvias que se dieron después del incendio fueron benignas; con cierta frecuencia y torrencialidad. A parte de eso, la ayuda de los técnicos del Cabildo y de los profesionales que participaron en el proyecto Life, para recuperar Inagua, consiguieron que la regeneración se produjera antes de lo que la naturaleza lo hubiese conseguido.

Es cierto que el pino canario es bastante fuerte pero, ¿cuánto podrían tardar en regenerarse las zonas afectadas?

Esa es la gran cuestión, un pinar como el de Tamadaba, son ecosistemas muy complejos. Aunque los pinos probablemente rebrotarán pronto, tal vez en 4 o 5 años, tengan acículas verdes, el resto de la vegetación tardará un poco más. Y luego, también los múltiples organismos y microorganismos del suelo que forman parte de ese complejo ecosistema, tardarán en regresar. Especialmente insectos y pájaros que dependen de esas plantas para su supervivencia, hasta que la cubierta vegetal no esté restaurada no regresará al ecosistema, el cual no podrá realizar plenamente sus funciones hasta ese regreso. Así que tardará tiempo, pero hay que confiar en la capacidad de regeneración de los ecosistemas canarios.

En este proceso, ¿cuánta importancia tiene la humedad de los vientos alisios?

La humedad es esencial, de hecho los alisios, representan una fuente fundamental de humedad y Tamadaba por su orientación, la capta perfectamente, a través de las acículas de los pinos. En la primera fase tras el incendio, no habrán muchas hojas en ellos, así que esa captación natural de humedad perderá algo de eficiencia, pero el pino canario se adapta a la perfección a los incendios rebrotando tras ellos. Esperamos que el régimen de agua y la estabilización del acuífero de Tamadaba se produzca con rapidez.

Esta asombrosa capacidad de regeneración del pino canario, ¿a qué es debida?

Pues el pino canario es el único de los pinos que conozco, capaz de rebrotar tras un incendio. Esto se debe a que desarrolla una corteza muy gruesa, en la que alberga células vivas que van regenerándose. Los pinos adultos tienen la corteza más gruesa y por ello, probablemente sobrevivirán mejor al incendio, prácticamente todos, pero estamos más preocupados por los jóvenes, dado que no tienen esa corteza tan desarrollada y habrán sufrido daños mayores. Por ello, es muy importante no dañar la corteza de los pinos, porque ante un acontecimiento de estas dimensiones tendrán una mayor vulnerabilidad.

Tras la extinción del incendio, ¿cuáles serían los pasos a seguir?

En primer lugar, aunque parezca una contradicción, los tiempos de la biodiversidad no son los tiempos humanos. Por ello, habrá que esperar y monitorear la capacidad de regeneración del ecosistema por sus propios medios. Dejando trabajar al banco de semillas del subsuelo, ayudándole si hace falta y controlar la irrupción de las especies invasoras en los terrenos quemados por el fuego. Dado que esas especies son más eficaces y rápidas, a la hora de introducirse en los terrenos quemados y pueden dificultar la regeneración natural.

¿Esto podría suponer una oportunidad para el desarrollo de otras especies?

Es sin duda, una oportunidad para las especies invasoras, porque son las primeras que se introducen en los espacios vacíos, ya sea por el fuego u otras causa. Pero luego, ese banco de semillas puede darnos alguna sorpresa positiva, dado que tal vez la distribución y la abundancia, de algún elemento endémico, que esté bien representada en ese banco, varíe y sea más alta de lo que es en la actualidad. Por ello, hay que seguir de cerca la evolución del campo.

Llegado el momento, si dicha regeneración no se produjese por sí misma, ¿hay otras alternativas?

Sí, en nuestro banco de semillas, tenemos representado aproximadamente el 80'5% de las especies que pueden haber sido afectadas por el incendio y demás, disponemos de varias localidades y poblaciones de esas especies, en forma de semilla, que podrían estar preparadas para intervenciones en el campo, siempre que fuera necesario. Pero insisto, que primero hay que valorar el campo y dejar que la biodiversidad opere con sus tiempos.

Tras esta catástrofe medioambiental, hay muchos canarios que quieren ayudar, ¿cómo lo podrán hacer?

Es de valorar esa muestra de solidaridad pero en este momento, la prioridad es apoyar a los equipos de intervención terrestre y aérea, que están dando más de lo humanamente posible, para extinguir el incendio. Y ya más adelante, llegará el momento de colaborar y esa colaboración deberá estar coordinada por las administraciones y organismos competentes. Nunca una persona o un colectivo ciudadano debe asumir esas competencias de territorio y gestión de la biodiversidad. En algunas ocasiones, las mejores intenciones pueden tener consecuencias indeseables.

Después de esta gran devastación, ¿será posible que volvamos a ver la Cumbre de Gran Canaria tal y como la conocíamos?

De momento, hay que ser optimistas, es cierto que el fuego ha sido devastador, con llamas de hasta 50 metros que impedían la entrada de los equipos de extinción. Pero debemos confiar en la increíble capacidad de la flora y de los ecosistemas canarios para regenerarse, y también en las enormes capacidades del personal científico y técnico de las administraciones del Cabildo, Gobierno de Canarias, universidades canarias y Consejo Superior de Investigaciones Científicas. También, numerosas instituciones internacionales se están interesando por el estado del incendio y ofreciendo su colaboración; como el Jardín Botánico de Kew en Londres, la Universidad de Kansas, el Jardín Botánico de Misuri, etc. Por todo ello, no estamos solos y lo más importante en estos momentos es el optimismo, que viene alentado por la gran capacidad de regeneración la flora canaria y los ecosistemas. Esperar a que se pueda ir al terreno y valorar las consecuencias reales.

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