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Ingenio

El pueblo de Ingenio y los antepasados de Benito Pérez Galdós

Blas Franco, antepasado de Galdós, que vivió en la segunda mitad del siglo XVI, poseía unas casas en "el Ingenio", lindantes con el cercado del fiscal de la Inquisición Juan Fullana

El primitivo núcleo urbano de Ingenio a finales del siglo XIX.

El primitivo núcleo urbano de Ingenio a finales del siglo XIX. LP / DLP

Comenzando el año que conmemora el centenario del nacimiento del ilustre literato Benito Pérez Galdós, sin duda el más reconocido canario en todos los ámbitos y uno de los grandes novelistas de la literatura universal, son muchos los comentarios sobre su figura y obra que a diario se publican en los distintos medios de comunicación que se añaden a las miles de páginas divulgadas con anterioridad. Resulta por ello casi imposible encontrar algún aspecto sobre el personaje que no haya sido estudiado y tratado. Sin embargo, desde la precariedad de medios de que dispone el cronista que suscribe, nos atrevemos a abordar las figuras de algunos ascendientes por su línea paterna que vivieron y desarrollaron su actividad personal, familiar y profesional en el primitivo núcleo urbano "del Ingenio" y por extensión en el Señorío Episcopal de Agüimes que situamos cronológicamente en los siglos XVI y XVII, sin que ello se contraponga a los argumentos ya conocidos que los sitúan en Agüimes.

Tal circunstancia se debe a que Ingenio desde el punto de vista jurisdiccional formó parte del "Señorío Episcopal de Agüimes" (1491-1816), desarrollándose como un barrio más de los distintos núcleos dependientes de la "Villa de Agüimes" hasta su segregación en el siglo XIX. Esta circunstancia histórica hace que en general muchos acontecimientos y personajes se sitúen en la "Villa de Agüimes" en relación a la totalidad del Señorío y en muchos casos no aparece el nombre de vecinos asociados a un caserío, pago o barrio de lo que en la actualidad es todo el territorio del municipio de Ingenio. Resulta por tanto para Ingenio una rémora si no se especifica claramente el lugar, dejando claro que en muchos casos "Villa de Agüimes", desde el punto de vista historiográfico puede referirse al casco histórico donde radicaban los órganos de gobierno, escribanía y parroquia, o bien, los distintos barrios o pagos de los actuales municipios de Ingenio y Agüimes que componían el "Señorío Episcopal", si estos no fueran reseñados.

También referente a contextualización histórica hay que considerar al pago de Aldea Blanca, vinculado a esta familia, donde se establece una doble jurisdicción: Tirajana (civil) y Agüimes (religiosa) con la parroquia matriz de San Sebastián, que es donde se localizan los libros sacramentales, necesarios para cualquier estudio genealógico. Una dificultad añadida a la hora de localizar cronológicamente a los personajes la constituye los apellidos que en muchos casos no coinciden con los de los ascedientes próximos al existir la costumbre de poner los apellidos a criterio de los padres en esa época.

Ha sido la lectura del trabajo genealógico de Guillermo Camacho y Pérez Galdós, bajo el título "Ascendencia de los Pérez Galdós" publicado en el Anuario de Estudios Atlánticos Nº 19 el que nos ha servido de fuente para este artículo sobre su tío abuelo el que nos hace llegar hasta el último ascendiente localizado en el siglo XVI, habiendo sido necesario la consulta de documentos primigenios que se custodian en el Archivo Histórico Provincial de Las Palmas: escribanos Pedro Fernández Chávez, Francisco Díaz Pelos, Luis de Quintana, Diego Carvajal de Guanarteme, además del Archivo del Museo Canario (Fondos Inquisición) y Archivo Parroquial San Sebastián de Agüimes (Libros Sacramentales y Capellanías). Relatamos en una sola línea generacional una estampa biográfica de los distintos cónyuges, antepasados de Galdós, desde el s. XVI hasta su nacimiento.

Francisco y Francisca Pérez

Son estos cónyuges los primeros ascendientes de Galdós, de los que conocemos su existencia a través de la localización del asiento matrimonial de su hijo Herrnando Pérez al contraer matrimonio en la parroquia de San Sebastián de Agüimes en 1614. Considerando que Francisco murió en 1608 y Francisca en 1609 y calculado la edad fértil de Francisca y que su hijo y sucesor en la saga nació en 1585 se puede concluir que nacieron por la mitad del siglo XVI.

Blas Franco e Isabel Díaz

Blas Franco nació sobre 1542, siendo el más antiguo de los antepasados de Galdós localizados y asentados en la zona, constando en algunos documentos como portugués, vecino de Agüimes, hijo de Lope Peris e Isabel Franco, casado con Isabel Díaz de Bullón, hija de Juan González Galán de origen portugués (1520-1561) y de Isabel López (1529-1561) al que solo se le conoció un hijo.

La inexistencia de libros sacramentales en la parroquia de San Sebastián de Agüimes durante el siglo XVI nos impide tener sus datos familiares y solo a través de protocolos notariales de la época sabemos de la existencia de este primer eslabón conocido en la trayectoria genealógica de don Benito. El primer documento que hemos localizado sobre su persona corresponde al año 1569, al reconocer una deuda de 3.528 maravedíes en "moneda de Canaria" al mercader Marcos de León por ciertas telas que le había comprado; por tanto debemos entender que pudo haber nacido por la mitad del XVI.

Compareció como testigo con su firma en el arrendamiento de un parral en "el Ingenio", en un poder de Ana Vélez a su esposo Baltasar Fullana, en una deuda contraída por el alcalde real de Agüimes Rodrigo Álvarez (1570), en una venta a censo y tributo, en un débito por la venta de una burra mansa, en el reconocimiento de unas tierras en el Valle de Juan de Ávila de la Vega de Aguatona (1571) y sobre una deuda por la venta de mosto en "el Ingenio" (1573). Su residencia se confirma mediante documento del mismo año y que se repite en 1577 al ser poseedor de unas casas en "el Ingenio", lindantes por la espalda con el cercado de "los del Fiscal" (hijos del fiscal de la Inquisición Juan Fullana), perfectamente localizada en el primitivo casco de Ingenio junto al que después fue llamado "Cercado de la Virgen", absorbido en la actualidad por la trama urbana.

En 1571 y 1579 se le reconocen tierras en la Costa de Gando, cercanas a Carrizal. Por 1574 consta como Alcalde Real de Agüimes, año que resulta especialmente intenso en los documentos localizados sobre sus actividades: los partícipes de la heredad Acequia Real de Aguatona le arriendan una suerte de agua (dos días y dos noches) que era la que pertenecía al común de los herederos, adquiere a tributo perpetuo al matrimonio Pedro Vélez y Esperanza Quexada media suerte de tierra y agua en la confluencia del barranco de Guayadeque con el barranquillo del Ingenio (Escobar) con tierras dentro del propio barranco donde posteriormente su descendiente el capitán Blas Pérez Franco poseería un molino (molino viejo del Carrizal), vende una bota de mosto de un parral que tenía en el "término de esta Villa". El más clarificador de los documentos encontrados es un protocolo otorgado por el escribano de Agüimes y redactado en el "pueblo del Ingenio de la Villa de Agüimes" en 1585 sobre un tributo que paga por las tierras y agua que había comprado por arriba de las madres de agua que van al Carrizal (Escobar) donde se habla de una bodega y casa que Franco poseía "en el pueblo del Ingenio".

Fue en 1586 cuando tuvo que testificar en un largo procedimiento del Tribunal de la Inquisición contra un vecino del Carrizal al que se acusa de dar información a los ingleses cuando se encontraba cogiendo carnada en Arinaga, considerando al acusado como un hombre de bien. Por 1588 deja de tener vigencia la posesión de unas casas que llevaba en alquiler, siendo el primer año en que constando como heredero de la Acequia es encargado de contratar un guarda por un año, figurando al año siguiente como propietario de tierras en el paraje de "los Majanos" (Vega de Aguatona) que antes habían sido del fiscal Juan Fullana. En 1590, 1591 y 1599 aparece como alcalde de las aguas de Agüimes y heredero en la Acequia y como tal contrata un guarda y acequiero por espacio de un año, además de nombrar en 1591 un representante para que siga el pleito que sostiene con Sancho Martín de Cubas, regidor de la Isla, sobre una cuarta parte de agua que posee.

Su vinculación a la ermita de Nuestra Señora de Candelaria "del Ingenio" queda patente en el testamento de Francisco Díaz Bollullos en 1592 en el que le reconoce una deuda para que le dieran 5 doblas que debía a dicha ermita. En 1596 es testigo de la venta de tres casas en el "pueblo del Ingenio". En 1600 ya no consta como alcalde de las aguas pero si como heredero de la Acequia para la contratación de acequiero. Según consta en el libro 1º de matrimonios de la parroquia de San Sebastián de Agüimes, por 1602 se le reconoce como testigo en distintos matrimonios. Siendo el último año que se recogen datos sobre su existencia al actuar como testigo en la venta que realiza Baltasar Fullana de una suerte de agua de la Acequia Real de Aguatona. Debió fallecer entre 1602 y 1606 que es el año en que su esposa e hijo realizan la partición de sus bienes.

Lope Franco y María de Arteaga

Nació Lope Franco en 1550. Hijo de Blas Franco e Isabel Díaz. Debió ser hijo único ya que entre madre e hijo en 1606 se realiza la partición de bienes quedados al fallecimiento de su padre, correspondiéndole por la legítima la hacienda del barranquillo del Escobar con un día y una noche de agua y la casa del bajo del alto donde vivía su madre, lagar, aderezos para la producción de vino, parral y un caballo con su silla y freno, además del cercadillo que fue de Diego Díaz y media suerte de agua de la Acequia.

Correspondió a su madre tierras en la Berlanga (Vega de Aguatona) con una suerte de agua de la Acequia de Aguatona y el alto de la casa y la cocina en el bajo "en el Yngenio de esta Villa", un burro manso que tenía a su servicio, una burra y sus crías y cuatro quintales de higos pasados, quedando las deudas compartidas. En este documento se especifica que está casado y tiene hijos.

Su esposa, María de Arteaga (1550 -1614), era hija de Juan López (Telde 1530-1589) y su primera esposa María de Arteaga de la que se sabe que falleció en 1588 (la segunda fue Juana de Trejo, casados en 1569). En 1604 se le reconoce una deuda de 140 reales y 2 cuartos. Como partícipe de las aguas que poseía su padre en la Heredad Acequia Real de Aguatona y en nombre de los demás herederos participa en el nombramiento de acequiero en 1606.

Actúa como testigo en 1612 en una carta de dote en el matrimonio de Blas Pérez, en la venta de bestias marcadas y guanines, sobre el traspaso de una hacienda y en el reconocimiento de un tributo por un cercado en el Carrizal (1621). Desde 1647 a 1643 ejerce como alcalde ordinario de la Villa de Agüimes, máxima autoridad designada por el Obispo.

Su vinculación con el pago de Aldea Blanca le viene en relación a la puesta en explotación a partir de 1612 de tierras para regadío en esa zona por parte de vecinos del Señorío, correspondiéndole trabajar las que poseía en Aldea Blanca, al igual que Juan Alonso Romero las de Sardina, culminados en 1616 después de haber construido una acequia desde el barranco de Tirajana, "que por haberse abierto en un risco se ha causado grande trabajo y excesivo costo".

A ambos se le considera fundadores en 1617 de los que serían heredamientos de Sardina y Aldea Blanca. Por 1644, junto al resto de los colonos fueron denunciados por el Fiscal de la Real Audiencia de Canarias, acusado de que las tierras y aguas no eran de su propiedad al carecer de aprobación real, con sentencia desfavorable a sus intereses al considerarse concejiles dichas propiedades siendo obligado a pagar junto a otros un ducado por cada fanegada "ocupada".

Ante el escribano Diego Carvajal de Guanarteme declara: "he ido rossando y abriendo dichas tierras que estavan montuosas y más personas por mi horden haciendo beneficio de ellas sacando y poniendo agua para que diessen fruto que es el agua que viene del varranco de Tirahana y como cosa propia fui dividiendo y dando permiso para que mis hijos y nietos las abrieran".

Otorgó testamento en 1652 ante el escribano de Agüimes Matías Espino Pelos en el que estipula que se dijese una misa por su alma cada año en la ermita de Nuestra Señora de Candelaria en "dicha Villa en el Ingenio", el día de Nuestra Señora de Candelaria o el de San Blas y perpetuamente una misa rezada cuya limosna de tres reales impuso sobre un día y noche de agua en la Acequia Alta de la Aldea y unas tierras para que el cura cobrase de ellas su limosna.

Hernando Pérez y Marina Hernández

Hernando Pérez nació en 1585 y murió en 1653. Hijo de Francico Pérez y Francisca Pérez, es el siguiente eslabón de la cadena genealógica hacia nuestro protagonista. Contrae matrimonio en la parroquia de San Sebastián de Agüimes con Catalina Godina, fruto del mismo nace Francisca Pérez. Entronca con la rama de Blas y Lope Franco al casarse en la misma parroquia en segundas nupcias el 31 de marzo de 1614 con Marina Hernández, nacida en 1590, hija de Lope Franco y María de Arteaga, siendo vecinos de la Villa, actuando de testigo el alcalde real Lorente Pérez.

Hermanos de Marina Hernández, que quedan fuera de la línea genealógica, fueron: Isabel Díaz (toma el apellido de su abuela), casada con Gaspar de Morales en 1617, Felipa de Santiago, nacida en 1606 y casada con Francisco Pérez Caballero en 1631, María de Arteaga, casada con Salvador Pérez Caballero en 1629, vinculados a la Aldea Blanca y Juan López Franco. Hernando Pérez fue poseedor de 12 fanegadas de las tierras roturadas en Sardina.

María Pérez y Sebastián Bordón

Nacida el 1º de febrero de 1622. Hija de Hernando Pérez y Marina Hernández es la siguiente generación en orden cronológico inverso localizado en Agüimes. Contrajo matrimonio en junio de 1648 con Sebastián Bordón Herrera en la parroquia de San Sebastián, habiendo nacido el 27 de abril de 1618 y bautizado en la misma, hijo de Juan Bordón "el Viejo" y Juana Herrera, "vecinos de la Villa", casados en la parroquia de San Sebastián. Fueron sus hermanos: Juan, casado con Ana de Castro; Francisco; Matías, casado con Ana Pérez; Blas, Sebastián y Bartolomé. Algunos aparecen con "Hernández" como segundo apellido y otros "Franco", las dos cuñadas figuran en su matrimonio como naturales del "Ingenio", la primera y de "la Candelaria, la segunda.

Destaca especialmente la figura de Blas Pérez Franco que alcanzó el grado de Capitán de Milicias ocupando una acomodada posición social siendo protagonista de muchos pasajes importantes en la historia de Ingenio, además del Capitán Gregorio Pérez y Salvador Pérez Caballero que alcanzaron cierto protagonismo en el llamado "Motín de Agüimes" de 1718. La saga de Blas Franco en línea colateral a la de Galdós va a quedar en el futuro dispersa dentro del Señorío, Aldea Blanca y Vega Grande (jurisdicción de Tirajana).

Ana Pérez y Bartolomé Martel

Nacida en 1651. Hija de Sebastián Bordón y María Pérez. Fueron sus hermanos: Luis (1648), Juana (1650), Juan (1654), Antonio (1659), Francisco (1662). Contrajo matrimonio con Bartolomé Martel (hijo de Juan de Ortega Navarro y María Martel) el 9 de septiembre de 1675 en la Parroquia de San Sebastián de Agüimes. La ceremonia tuvo lugar en la casa del padre de la novia en la Aldea Blanca, siendo los padrinos: Francisco Sánchez Sardina y su mujer, Leonor Pérez. Actuó de testigo entre otros el alcalde ordinario de Agüimes Juan López Salazar. Lo que determina que era vecina del pago de Aldea Blanca, que aunque perteneciente a la jurisdicción de Tirajana, sus habitantes al igual que los de Sardina y Vega Grande tenían que ser bautizados, casados y sepultados en la parroquia de San Sebastián de Agüimes. También se desprende que su familia tenía una posición social acomodada por cuanto se necesitaba un permiso especial de la Iglesia para celebrar bodas en domicilios particulares.

Fernando Pérez y María Peña

Fernando es hijo de Bartolomé Martel y Ana Pérez. Se casó en la parroquia de San Sebastián de Agüimes con María Peña (hija de José Álvarez y Delfina de la Cruz) el 6 de diciembre de 1701. Fueron sus hermanos Bartolomé y Ana. El matrimonio debió vivir en Aldea Blanca, pues fue allí donde nació su sucesor en la línea de Pérez Galdós, su bisabuelo Sebastián Pérez Bordón, nacido el 31de julio de 1711 en Aldea Blanca (jurisdicción religiosa de Agüimes, donde fue bautizado y administrativa de Tirajana). Contrajo matrimonio con Catalina Josefa Gutiérrez (hija de Fernando Sánchez y Beatriz Gutiérrez) el 13 de septiembre de 1738 en la Parroquia de San Juan de Telde; por tanto, la madre debió nacer en la juridicción de Telde de la cual Valsequillo formaba parte en aquella época, tanto en el plano religioso como administrativo.

Las generaciones más recientes

La saga de Galdós continúa con su abuelo Antonio Pérez Gutiérrez, nacido el 23 de julio de 1739 y casado con Isabel Macías Jiménez, nacida en 1744 en Valsequillo, matrimonio celebrado también en la parroquia de San Juan, matriz de Valsequillo, el 23 de julio de 1769. Termina la última generación con su padre Sebastián Pérez Macías, nacido en 1784 en Valsequillo y casado en la parroquia de los Remedios de Las Palmas con María de los Dolores Galdós y Medina (hija de Domingo Galdós Alcorta, de procedencia vasca, y Concepción Medina Álvarez) el 29 de septiembre de 1829, que fueron los padres de nuestro protagonista Benito Pérez Galdós, nacido en Las Palmas el 10 de mayo 1843 y fallecido en Madrid el el 4 de enero de 1920.

Atrás quedan diez generaciones, con posterioridad a la Conquista, vinculadas al Señorío de Agüimes, Aldea Blanca (San Bartolomé de Tirajana), Valsequillo y Las Palmas donde se encuentran los ancestros de nuestro insigne protagonista, don Benito María de los Dolores Pérez Galdós.o.

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