Un abogado ha sido condenado a tres años y cinco meses de prisión por maltratar a su pareja cuando ambos vivían juntos en Santa Brígida. El condenado le espetaba a la víctima que pagaría a alguien para que la matase y que no dejaría pruebas, así como que era una "inmigrante de mierda" y que sin él "no valías nada".

La magistrada Natalia Suárez, del Juzgado de lo Penal número 5 de Las Palmas de Gran Canaria, ha considerado probado que el abogado, Manuel Fernando Cabrera, mantuvo una relación con la agredida desde julio de 2014 y que empezaron a vivir juntos desde septiembre de ese mismo año hasta el 27 de julio de 2015.

La sentencia a la que ha tenido acceso LA PROVINCIA / DLP recoge que el procesado, después de iniciar la convivencia con la víctima y con "ánimo de menoscabar la integridad psicológica" de ella, así como "con total desprecio de la dignidad personal de la afectada", Cabrera "mantuvo una actitud de desprecio e intimidación" con la que era su pareja.

En este sentido, el condenado le espetaba frases como "inmigrante de mierda, no vales nada. Gilipollas, tonta del culo, mierda pinchada en un palo...". "Voy a pagar a un rumano o ruso tres mil euros para que te mate, cuando te localicen yo estaré fuera de la Isla. Te meto en un barco y no hay pruebas, te voy a reventar".

Además, ha quedado acreditado que el 4 de abril de 2015, cuando ambos se encontraban en un asadero, el encausado discutió con la víctima y con "ánimo de atentar contra su integridad física" la ofendió diciéndole "puta, inmigrante, mierda pinchada en un palo", para después empujarla contra un mueble, tirarla al suelo, propinarle varias patadas y agarrarla por el pelo.

El 27 de julio de 2015, sobre las 22.30 horas, el procesado, mientras estaban en el domicilio, se enfadó y "con ánimo de ofender e intimidar a su pareja sentimental", se acercó a ella y le dijo "te cojo y te reviento la cabeza con la silla, yo soy abogado. Sin mí no eres nada", seguidamente la víctima corrió y se refugió dentro del coche sin poder abandonar la vivienda porque había una verja y Cabrera en vez de cesar en su actitud comenzó a golpear el capó del vehículo mientras le espetaba "eres una mierda, no te vas a ir". La agredida llamó a la Policía Local, cuyos agentes llegaron al domicilio en compañía de la Guardia Civil, quienes, según el fallo, presenciaron como el procesado le decía "hedionda, asquerosa. Como dice mi padre, al perro que muerde la mano del amo es cuestión de amarrarlo, meterlo en un saco y tirarlo al estanque".

La jueza consideró probada la tesis del abogado de la acusación particular, Eduardo López Mendoza, que le imputaba además de los delitos de maltrato en el ámbito familiar y amenazas en el ámbito familiar, calificados por la Fiscalía, uno de maltrato habitual. Asimismo, la magistrada agregó en la condena dos delitos de vejaciones, lo que suma un total de tres años y cinco meses y un día de cárcel.

Sin embargo le absolvió de tres delitos de maltrato en el ámbito familiar y uno de amenazas. Además, le impuso una multa de 2.400 euros, así como a indemnizar a la afectada con 3.000 euros.

El letrado de la víctima ha mostrado su satisfacción con la sentencia, en un caso que calificó como de "extrema dificultad" que se ha saldado con una rotunda condena del maltratador, por lo que destacó que "nadie está por encima de la ley, tampoco el abogado condenado".

Ante esta sentencia cabe recurso de apelación ante el mismo juzgado, y este periódico ha tenido conocimiento de que el condenado planea interponerlo.