La alcaldesa de Ingenio, Ana Hernández, junto a varios concejales del grupo de Gobierno, visitaron el pasado lunes la ermita de San Juan de Montaña de Las Tierras y el mirador ubicado en el mismo espacio, en el barranco de Guayadeque, con la intención de diseñar un proyecto que impulse y dé más atractivo a esta zona alta del municipio, uno de los lugares más visitados no solo por turistas, sino también por personas de otros municipios de la Isla por su gran valor natural, paisajístico y gastronómico.

Ana Hernández, quien llegó al lugar acompañada por el sacerdote y párroco de Ingenio, Jesús Vega Mesa, se reunió con el presidente de la Asociación Vecinal Guayadeque y sus Tradiciones, Norberto Bordón. Los tres intercambiaron impresiones sobre lo que se podría hacer en la ermita y el entorno para que este lugar tenga el protagonismo que merece dentro de los lugares emblemáticos de la villa, además de disponer de un horario estable de misas a las que puedan acudir los vecinos y vecinas de la zona.

La ermita y el mirador están localizados en Montaña de las Tierras de Guayadeque, a una altura sobre el nivel del mar de casi mil metros, y cuenta además con una importante oferta de locales de restauración especializados en comida canaria.

La alcaldesa destacó la importancia y la necesidad de la colaboración entre la Corporación, la iglesia, la vecindad y también los restaurantes de la zona y afirma que "para el grupo de Gobierno es un espacio muy importante porque compromete a varias áreas como patrimonio, turismo, desarrollo local, sector primario y participación ciudadana y además beneficia no solo a la vecindad, sino también a las personas que visitan este maravilloso lugar".

Hernández subrayó que "el compromiso que queremos adquirir es que en esta legislatura salga adelante el proyecto para este espacio".

El párroco Jesús Vega se mostró "contento de que se abra" y explicó que el Ayuntamiento solicitó una colaboración mutua para que la ermita de San Juan y el mirador que hay junto a ella puedan ser visitados "y a mí la idea me gusta". Vega recordó que "el año pasado celebré la primera misa y junto a las personas que vinieron quedamos en que teníamos que hacer algo para que la ermita no esté cerrada y que el mirador, con unas vistas preciosas, pueda ser visitado por mucha gente".

El presidente de la Asociación Vecinal agradeció a la alcaldesa y al sacerdote su interés y ofreció su predisposición a colaborar "ya que el barrio se beneficiaría y el turismo vendría más, además de contar con un horario regular de misas, que también demandan las personas que viven aquí".