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La Liga de las mil oportunidades

La organización trabaja en varios institutos de la Isla y forma a profesores en el Sáhara y Senegal

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Liga Canaria de Educación

"La formación reglada tiene una excesiva carga docente en los contenidos, pero se pierde todo el trabajo sobre valores, ética o ciudadanía, de ahí que las ONG sean cooperantes necesarias en el sistema educativo porque lo complementan y ofrecen una visión diferente de la sociedad". Esther García, presidenta de la Liga Canaria de Educación tiene claro que la educación debe romper moldes y es el único vehículo capaz de convertir a las personas en ciudadanos en igualdad de condiciones y de combatir lacras como el odio o la xenofobia.

La laicidad, la solidaridad y la ciudadanía son los tres pilares fundamentales sobre los cuales se asienta la Liga Canaria de Educación, una organización que aterrizó en las Islas a mediados de los años 90 con el objetivo de trabajar por una sociedad más participativa a través de la educación, sobre todo enfocada a los colectivos en riesgo de exclusión social.

En la actualidad, a su trabajo de formación en los centros educativos se suma la labor de alfabetización y orientación legal de personas inmigrantes llegadas a Gran Canaria, así como una amplia tarea de formación sobre el pueblo saharahui y senegalés en pos del prestigio de la escuela pública y el desarrollo de sus ciudadanos. Aquí y allí, la Liga es el aula de las mil oportunidades.

La organización ha sido premiada por el Cabildo con el Roque Nublo de Solidaridad por su vocación de servicio y su contribución a la solidaridad internacional a través de la formación y la educación cívica y la defensa de los Derechos Humanos. Un reconocimiento que ha sorprendido a su presidenta por la "sensibilidad" de la Corporación al premiar a una ONG pequeña que hace un trabajo "lento y concienzudo, pero que cada vez llega a más personas"

Entre otros muchos trabajos, hoy la Liga Canaria de Educación cuenta con aulas de alfabetización y español para inmigrantes en Santa Lucía de Tirajana y San Bartolomé de Tirajana, y aulas de refuerzo educativo en los institutos de El Ricón, Mesa y López, Santa Catalina y Maspalomas. Pero su andadura se remonta a mediados de los 90, cuando puso en marcha en Gáldar una escuela infantil para niños entre los 18 meses y los cuatro años y un programa para recuperar al alumnado que abandonaba la escuela de forma temprana en Bellavista y Castillo del Romeral, en el sur grancanario.

Desde su nacimiento, la Liga Canaria, federada con otras 13 organizaciones dentro de la Liga Española de Educación, ha centrado todos sus esfuerzos en potenciar la escuela pública en las Islas. Pero es hace aproximadamente 10 años cuando da el salto a trabajar en los centros educativos.

Salto a África

"Cuando nacimos se vivía un momento de explosión de los movimientos de renovación pedagógica y se debatió arduamente sobre la necesidad de la presencia de las ONG en el sistema educativo", recuerda Esther García, "la organizaciones complementamos desde el momento en que aportamos una visión distinta de la sociedad; con materiales, experiencia y voluntarios podemos ayudar a los centros a que la educación para la ciudadanía o la solidaridad no se quede solo en lo que marcan los planes académicos y que nunca se imparte". Así, considera además que la participación de las ONG en los centros educativos es relevante para el profesorado porque "están formados en materias pero no en valores", sotiene García.

Para García, la escuela pública ideal sería aquella que se convierta en un espacio que no cerraran los fines de semana para que las familias puedan asistir a la biblioteca o puedan ver cine; porque la formación constante es lo único capaz de combatir el odio y el racismo.

En la actualidad son numerosas las organizaciones de este tipo que desarrollan proyectos que benefician a la ciudadanía. "Pero falta voluntariado", señala la presidenta de la Liga, "tengo la sensación de que muchas asociaciones se han profesionalizado con técnicos que deciden las políticas de cada ONG; sin embargo en la Liga el voluntariado sigue creciendo" y son ellos, precisamente, quienes por ejemplo imparten las clases de español o impulsan talleres para lograr la integración de los extranjeros.

La principal actividad de la Liga Canaria de Educación no solo se centra en el campo social y educativo en Canarias, sino también en el fomento de la formación y la mejora de la escuela pública en el Sáhara y Senegal, donde la organización dio el salto hace apenas un lustro.

En ambos pueblos, la organización ha apostado con fuerza por la formación de su profesorado. En el caso del Sáhara, la Liga está convencida del aislamiento de los jóvenes saharauis y ha considerado que el vehículo más importante para evitar esa situación es la formación de los jóvenes y del profesorado en Imagen de una carroza durante la cabalgata del Carnaval Costa Mogáncompetencias en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación. "Además de mejorar las infraestructuras, nuestra contribución en la escuela pública pasa por formar en TIC porque estamos seguros de que usándo estos recursos podrían llegar a convertirse en un foco tecnológico si quisieran, aunque estuvieran aislados del mundo; además de que podrán hacer visible el conflicto saharaui", señala la presidenta de la Liga Canaria.

Pero, independientemente de la visibilidad internacional del conflicto, para la Liga cobra especial relevancia la posibilidad de que los jóvenes tengan salidas profesionales. Por ello, en estos momentos hay un profesor de los campamentos de refugiados estudiando informática en el instituto de El Rincón de Las Palmas de Gran Canaria.

En el caso se Senegal, la organización desarrolla allí un proyecto de empoderamiento de la tand esprestigiada escuela pública. "El Gobierno ha entendido que es más fácil prestigiar la enseñanza privada y la escuela pública está deteriorada", afirma García. Por ello, con el apoyo de varios ayuntamientos, la Liga ha iniciado un proyecto de educación en un pueblo de Dakar. Proyectos, todos ellos, enfocados al correcto desarrollo de las personas, a las que se intenta asegurar una formación adecuada como garantía de futuro.

Por delante, la Liga Canaria de Educación tiene entre sus metas el desarrollo de nuevos proyectos, algunos de ellos a nivel europeo, como el rubricado con el centro de El Rincón para lograr que alumnos saharauis lleguen a la Isla para estudiar y trabajar, además de una visita de 20 días para el profesorado. Así, este centro de convierte en el primero de Canarias en recibir alumnado universitario africano para formarse.

Además, pondrá en marcha nuevas investigaciones vinculadas a la prevención del acoso y la violencia sexual. Y todo en el ámbito educativo, porque ahí es donde nace el cambio. "Nuestra experiencia es que las personas crecen con un profesorado motivado, formado, y con apoyo de las ONG se crece en valores y ética", concluye.

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