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CRISIS DEL CORONAVIRUS

La Alcaldía está en mi casa

Nueve alcaldes de Gran Canaria se llevan la oficina de trabajo a sus domicilios para realizar en jornadas completas las gestiones municipales, ejerciendo el teletrabajo durante la cuarentena

Dámaso Arencibia, en su casa trabajando.

Dámaso Arencibia, en su casa trabajando. LP / DLP

Nueve alcaldes de Gran Canaria han convertido alguna de las habitaciones de su vivienda en su particular Alcaldía a jornada completa, dentro de la nueva política de teletrabajo que impera en estos días en el mundo laboral por el confinamiento. En otros casos comparten a diario las tareas tanto en su casa como en las oficinas municipales. Esta es la experiencia de los regidores:

Z Onalia Bueno. Mogán

La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, señala que ya antes disponía de su propio despacho en su domicilio para poder llevar a cabo tareas municipales. Incluso, señala que ahora ha aprovechado para hacer limpieza de papeles que tenía desde la época que estaba en la oposición, porque antes no había tenido tiempo de eliminar. Este es el caso de convocatorias de sesiones y otras materias que había almacenado.

En su caso, dentro del trajín diario que también supone cuidar de su bebé de dos años, el teletrabajo le permite leer mucha documentación, que no había podido analizar en profundidad, aunque hubiese sido ya filtrado por su personal.

En el lado positivo de esta nueva fórmula laboral, resalta que el teletrabajo es un método que puede ser viable también en la Administración, siempre que se cumpla con el trabajo igual que en la presencial. Onalia Bueno habla de ser flexibles con quienes cumplen y sacan el trabajo adelante, a veces en mayor cantidad incluso que en el ayuntamiento.

Por contra, señala casi como anécdota, el caso de una empleada municipal que le manifestaba las dificultades de hacerlo, al ser una madre con tres hijos y "el resto de tareas que no le dan la vida", según su propia expresión.

La tableta y el teléfono son sus grandes herramientas para trabajar en la distancia. De esta forma ha podido contactar en las últimas horas con la Federación Canaria de Municipios (Fecam) para estudiar posibles moratorias en las hipotecas.

El objetivo con la reorganización actual es poner al día el ayuntamiento, para cuando se vuelva a la normalidad tener todo dispuesto para alcanzar una mayor agilidad en la resolución de los asuntos. Entre estos temas, cita la puesta en orden del pago de facturas.

Es partidaria de fomentar el teletrabajo cuando es posible. Incluso, apunta que antes de esta crisis sanitaria permitía a algunos trabajadores realizar tareas desde su casa para que pudieran concentrarse en su materialización. De ahí que no descarta seguir en el futuro siendo flexible en determinados departamentos, "siempre que se cumpla".

Los trabajadores, como en otros municipios, se turnan para acudir a las oficinas municipales y cumplir con los servicios básicos. Quienes están en sus casas trabajan por control remoto, traspasando luego las licencias al siguiente turno. En algunos casos, como en los almacenes, cumplieron las tareas que podían hacer, y ahora se están quedando en sus casas.

Z Miguel Jorge. Santa Brígida

"Ahora hago de alcalde, profesor, padre, entretenedor y hago tareas del hogar. Tengo todo el tiempo ocupado". El alcalde de Santa Brígida, Miguel Jorge Blanco, refleja con humor la nueva rutina diaria del trabajo en casa, al cumplir con el confinamiento en su domicilio. El regidor apunta que buena parte de las labores políticas las cumple desde su casa, ya que solo acude al ayuntamiento cada dos o tres días para resolver cuestiones que no puede hacer desde su vivienda, pese al uso de su portátil, teléfono y las herramientas de trabajo. Las nuevas tecnologías le permiten estar en contacto permanente con los concejales y funcionarios, a algunos de los cuales se les ha facilitado también material y el acceso a la administración electrónica para poder operar. Durante su cuarentena mantiene reuniones cada dos días por videoconferencia con sus compañeros para compartir los asuntos del día a día. "Esto es también un reto". Pero, al igual que muchas familias, tiene que ejercer de padre para sus tres hijos.

Miguel Jorge Blanco admite que prefiere el trabajo presencial y la gestión tradicional. Y valora que las personas responsables hayan entendido la cancelación de citas, porque ahora es imposible. El alcalde también justifica la nueva fórmula de telealcaldía por las circunstancias excepcionales que estamos viviendo. Eso no le ha impedido movilizar las batidas de limpieza, el trabajo en seguridad y de servicios sociales. Y, de forma paralela, ha sacado tiempo para estudiar asuntos pendientes.

Z Gonzalo Rosario. Teror

"Las circunstancias obligan, y muchas veces estas situaciones se convierten en oportunidades por descubrir". El alcalde de Teror, Gonzalo Rosario, es muy estricto con su confinamiento porque es un paciente de alto riesgo por razones de salud, por lo cual su médico le recomienda tomar medidas preventivas y alejarse de cualquier posible foco de contagio. A su juicio, esta situación supone un ahorro de costes porque se pueden optimizar recursos y se pierde menos tiempo en cosas banales. Recurre a videoconferencias para la gestión cotidiana desde su oficina casera, además de que las nuevas herramientas de los ayuntamientos le permiten acceder a todos los expedientes. "Hace 10 o 12 años hubiese sido más complejo, pero ahora es más fácil, porque las herramientas lo permiten".

"Quizás esta fórmula sea la más eficiente, porque no estás tan saturado en asuntos intranscendentes; y la mente está más despejada, y puedes solucionarlos de forma más ágil. Es más práctico". Y añade, "seguimos trabajando igual, la dinámica no está paralizada, y los compañeros siguen trabajando, y se siguen sacando adelante los expedientes".

Gonzalo Rosario trabaja con su portátil, como lo hacía en su casa los fines de semana en los que resolvía muchas gestiones, "Lo que antes era algo puntual, ahora es permanente".

Z Francisco Atta. Valsequillo

El alcalde de Valsequillo, Francisco Atta, es un firme defensor del teletrabajo. Asegura que ya lo hacía antes, desde que en 2012 incorporaron el sistema Gestiona que permite acceder a la documentación de los ayuntamientos y las firmas electrónicas. "Fuimos uno de los primeros que lo incorporamos", recuerda. Y añade que ya desde el lunes después de firmarse el confinamiento estaban todos trabajando desde sus casas. Solo acude a las oficinas municipales en casos puntuales, cuando es necesaria su presencia física.

Entre las ventajas señala que le permite una cierta libertad de organización en el trabajo, que puede ser tanto de mañana como de tarde, gracias a que es un horario más flexible. Y, por contra, señala como aspecto negativo, la falta de contacto directo con los vecinos, y la imposibilidad de reunir al mismo tiempo aunque sea por videoconferencias a varios técnicos. "Luego, cuando todo esto acabe, hay que ver también la productividad, aunque creo que sí es positivo". Atta cree que esta es una forma de trabajo futuro, y "abre un campo nuevo".

Como ejemplo, señala que durante este tiempo han podido poner al día los expedientes de empadronamiento, que sufrían un retraso de mes o mes y medio. Salvo uno, que está pendiente de que el interesado entregue algún papel.

Z Mª del Carmen Rosario. Agaete

La alcaldesa de Agaete, María del Carmen Rosario, señala que los varios días que ha pasado trabajando a su casa le han permitido ponerse al día en los expedientes, porque a veces las reuniones y recibir a los vecinos hace que se vayan retrasando, sobre todo con las firmas. "Estamos en una situación atípica y a todos nos está costando adaptarnos. Pero en el ayuntamiento estamos tomando medidas para simplificar las ayudas de emergencia".

"Muchas personas que han tenido problema nos llaman, y estamos atendiéndolas. No nos podemos olvidar que la orden que tenemos es estar todos en casa. Aunque nosotros tenemos que gestionar cosas y resolverlas en estos momentos tan difíciles, sobre todo a las personas mayores. Los servicios sociales siguen funcionando, y la ayuda a domicilio se sigue prestando, aunque se extreman las precauciones para los trabajadores que acuden".

María del Carmen Rosario destaca que los días que he permanecido en su casa "me han servido para agilizar muchos expedientes que con el día a día a veces se pueden ir retrasando. Y para poder ponernos en orden y actualizar todo. Hay que ver cómo ayudar a las personas que lo necesitan y a las empresas. Muchos trabajadores están haciendo su trabajo desde su casas, aunque para el grupo de gobierno a veces es más complicado, y nos hemos ido turnando, porque también tenemos que sacar con rapidez ayudas de emergencia y resolver problemas. Nadie se puede quedar sin comida y sin la atención, aunque tenemos que adaptarnos a las nuevas circunstancias y a las obligaciones del Estado".

Z Dámaso Arencibia. Valleseco

"Hemos determinado unos servicios mínimos por razones de seguridad, y era mejor turnarse y que se quedara de forma presencial una persona en cada turno, y el resto en casa, y luego se van rotando. Eso se ha hecho de forma general, en todos los departamentos. Y dentro del grupo de gobierno nos mantenemos en los domicilios y vamos cuando hace falta, pero reduciendo la movilidad porque si no sería absurdo, seríamos nosotros los que incumplimos".

El alcalde de Valleseco, Dámaso Arencibia, señala que la situación es especial en la empresa municipal Somdevalle. "Estamos viendo a ver cómo transcurre, porque están cerrados por completo los servicios que prestaba. Estamos pensando si adelantar las vacaciones, o mandar tareas de formación 'on line' de sus especialidades, o bien, que es la última opción, hacer un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), como último remedio, pero que estamos también valorando. Y con la residencia de la tercera edad ya habíamos limitado el acceso y la suspensión del centro de día, y creando más turnos a lo largo de la semana para siempre contar con personal de la residencia".

En su caso particular de estar en su casa, "la tarea municipal nos ha dado tiempo a ver la financiación del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), para ver la posible licitación de proyectos por 900.000 euros. Hace poco se incorporó una secretaria-interventora y nos está dando tiempo a ponernos al día y dejar todo preparado para, cuando volvamos, tener todo al día para arrancar. Y eso también lo hace el resto del personal, con ordenanzas y cosillas que se van quedando ahí en el olvido".

El teletrabajo le ha permitido resolver el pago de facturas. "Tuvimos un problema a final de año. Lo llevábamos al día, pero con la nueva ley de contratos hubo dudas y se ralentizó todo". Ahora también esperan las directrices estatales para gastar el superávit municipal, que en el caso de Valleseco es de cinco millones. "Es absurdo tener el dinero y que te digan que no se pueda gastar. Es un derecho moral; y no vamos a dejar de prestar servicios sociales y la compra de material como guantes y desinfectantes, muy necesarios ahora para el personal".

Z Tomás Pérez. La Aldea

"Este es un cambio importante en la gestión. Es una situación más fría, porque se pierde el contacto físico con los vecinos y compañeros". El alcalde de La Aldea, Tomás Pérez, explica que en este tiempo ha aprovechado para realizar muchas firmas electrónicas y tareas que a veces no se pueden agilizar.

A través del teléfono y los mensajes coordina las tareas de las distintas concejalías, y se pone en contacto con otras administraciones como la Federación Canaria de Municipios (Fecam) y el Gobierno, estar en contacto con las fuerzas de seguridad y el centro de salud.

La tecnología está más cerca, y es un cambio tecnológico importante. Es la reconducción del teletrabajo, que evita las horas en la carretera para desplazarse a otras administraciones en un municipio como La Aldea, marcado por las distancias. "Eso lleva un gasto de tiempo y consumo de energía, y beneficia al medio ambiente. Esto marca un antes y un después. Sobre todo, en muchos trabajos, como para los autónomos que operan desde sus casa. Pero eso lleva consigo que las relaciones son más frías. Y también que las obras son insustituibles".

Tomás Pérez es también presidente de la Mancomunidad de Ayuntamientos del Norte. En ese caso, solo hay una persona física de guardia y todo se hace a distancia.

Z Héctor Suárez . Telde

"Me he desplazado a una Junta de Gobierno extraordinaria en el salón de plenos, para reuniones específicas con las medidas oportunas de autoprotección. Habré ido al ayuntamiento cuatro o cinco veces estas dos semanas. Y el resto del tiempo he trabajado en casa. Estar en casa me ha permitido, sobre todo, hacer un seguimiento de las medidas del Covid-19, estar en contacto con todos los concejales y jefes de servicios habilitados. Y tratar de resolver todas las demandas que hace la ciudadanía, con muchas reuniones por teléfono por problemas vinculados con esta situación", manifiesta el alcalde de Telde, Héctor Suárez, que aclara que está "echándole más tiempo que si estuviera en el despacho".

Z Conchi Narváez. San Bartolomé

La alcaldesa de San Bartolomé de Tirajana, Concepción Narváez, realiza teletrabajo, pero no ha contestado a los sucesivos intentos para dar su punto de vista.

Z A medias

Hay alcaldes que están cumpliendo también con unos servicios mínimos en las oficinas municipales. El alcalde de Artenara, Jesús Díaz, manifiesta que apenas pasa un par de horas diarias por el ayuntamiento, para seguir la gestión de su media decena de trabajadores a puerta cerrada. Y de forma rutinaria visita con su coche los barrios más alejados para comprobar que las familias se encuentran bien, la residencia de mayores, además de seguir la labor de la policía. Pero pasa el mayor tiempo en su casa."Artenara y Tejeda hemos estado confinados dos veces en seis meses", señala como anécdota, recordando los incendios.

También en Firgas, Jaime Hernández indica que resuelve muchos temas con el teletrabajo, si bien acude a la Alcaldía regularmente.

Francisco Perera, alcalde de Tejeda, detalla que en ocasiones se queda en casa trabajando, con el teléfono pegado para atender a compañeros, vecinos y trabajadores, pero que existen tareas que requieren su visita al ayuntamiento.

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