La cuarentena ha reducido la actividad, entre ellas la marítima, por lo que el tráfico de barcos se ha visto limitado en las aguas canarias. Esto ha provocado que varios animales marinos se acerquen a las costas isleñas. En las últimas horas se ha visto en la costa norte de Gran Canaria, precisamente a la altura de San Andrés, en el municipio de Arucas, a un rorcual.

El fin de semana grabó a una ballena nadar cerca de las aguas de la playa de La Laja durante el confinamiento del estado de alarma. Con los días despejados y la mar en calma, es más fácil detectar a estos zifios en el agua.

En Tenerife, un grupo de delfines nadando cerca de la costa de Santa Cruz de Tenerife. Pese a que estos mamíferos habitan en aguas cálidas no es habitual verlos en aguas tan próximas y mucho menos saltando fuera del agua con el auditorio Adán Martín y el Palmétum de fondo. Estos animales dotados de gran inteligencia tienen pocos enemigos en la naturaleza, salvo el hombre y la contaminación que el ser humano vierte a los océanos. Sin embargo, varias semanas de confinamiento de los humanos y la reducción de la actividad posibilitan que estos mamíferos puedan surcar los mares con total libertad.

Una imagen que repitió una ballena en La Palma.

La semana pasada, un grupo de rorcuales nadaron cerca de un barco pesquero en las aguas de Agaete.