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Crisis del coronavirus Apertura de hoteles en la fase 1

Mascarilla en la capital, bañador en Mogán

Tara y Nacor, empleados de un supermercado, son los primeros clientes del Cordial Paraíso en la fase 1

Apenas 16 horas y 10 minutos después de que Canarias entrase el pasado lunes en la fase 1 de la desescalada del confinamiento, Tara Martín, Nacor Falcón y Eros, su bebé de diez meses, se plantaron en los apartamentos Cordial Mogán Paraíso, en Playa de Mogán, para disfrutar de unas merecidas vacaciones. Querían olvidarse por completo de la nueva normalidad impuesta por el coronavirus y alejarse del mundo por unos días después de casi tres meses de intenso trabajo. "Nos vinimos de cabeza, ni nos lo pensamos", señala la madre de esta familia que se ha convertido en los primeros clientes que la cadena beCordial Hotels & Resorts recibe en el sur de Gran Canaria en la era post-Covid.

A ambos, residentes en Las Palmas de Gran Canaria y trabajadores en un supermercado, les coincidió sus vacaciones con la entrada en la fase 1. "Nuestra intención era marcharnos de vacaciones a Fuerteventura, pero con las restricciones de desplazamientos y con el turismo cerrado habíamos tirado la toalla", explica Tara, "pero el lunes de la semana pasada, previendo que cambiaríamos de fase, empecé a mirar una villa, el viernes encontré esta y al mismo lunes siguiente ya estábamos aquí". Y allí esta familia ha pasado casi una semana tumbada al sol y disfrutando de un espectacular apartamento de tres plantas con piscina y jacuzzi privado, duchas al aire libre y con luz natural, y lo más importante: protegidos del coronavirus a toda costa.

Dada la situación sanitaria, esta joven pareja quería desconectar de su rutina, pero no a cualquier precio. "Queríamos que fuese un lugar donde estuviésemos nosotros solos, que tuviese una piscina propia para poder disfrutarla y que tuviese terraza para que el niño también desconectara un poco", señala Tara. Y este complejo, por disponer de cuatro villas independientes y sin zonas comunes donde se relacionen los clientes, era el más adecuado.

Además del aislamiento como principal ventaja de este complejo, la propiedad ha dispuesto todos los recursos necesarios para garantizar que ni empleados ni clientes se exponen a un posible contagio por Covid-19. Allí se sienten muy seguros. "Las medidas de seguridad se notan, y nos sorprende que, habiendo ocurrido todo tan recientemente, ya tengan todo habilitado, desde el hidrogel hasta la desinfección diaria; estamos muy contentos", sostiene Tara.

Pese a estar en la fase 1 de la desescalada y no existir todavía una normalidad absoluta, para Tara y Nacor poder disfrutar unos días de este complejo y desconectar ha supuesto un balón de oxígeno después de una etapa muy complicada en su trabajo. "Han sido unos meses muy complicados, de mucho, mucho estrés, y necesitábamos este descanso; hay mucha gente que no se acuerda de nosotros, pero lo hemos pasado realmente mal", asegura Nacor, "la primera semana fue insufrible; aún tengo en la mente el día en que se decretó el confinamiento y la gente llegó al supermercado en avalancha". La pareja se llegó a sentir impotente ya que al principio los trabajadores apenas disponían de las medidas de seguridad necesarias, una situación que, en los supermercados, ha cambiado.

A su ajetreo diario, para colmo se sumaba también la incertidumbre de si llevarían el coronavirus a su casa, una situación que les llegó a generar mucho nervio y tensión. "Teníamos miedo de contagiar a alguien, y más teniendo un bebé, ¿estábamos haciendo las cosas bien? Estábamos seguros de que sí, pero... ¿y si? Siempre se te queda eso rondando por la cabeza", reflexiona Tara.

Alejados de su rutina, esta pareja y su bebé ha aprovechado esta semana para darse un capricho que ha incluido paseos por el entorno de Playa de Mogán, unos paseos que sin embargo han sido cuanto menos extraños para ellos dada la soledad en que se vieron. "Salir a dar una vuelta y ver la playa y el puerto de Mogán tan vacíos es chocante, y más cuando son zonas turísticas que están abiertas y llenas de gente de lunes a lunes", recuerda Tara, quien confiesa que no ver a prácticamente nadie en todo su trayecto llegó incluso a generarle algo de angustia. "Hasta me preguntaba a mí misma qué estábamos haciendo ahí", señala.

Ahora, a su vuelta a casa este fin de semana, Tara y Nacor solo esperan que las sucesivas fases de la desescalada se realicen con buen pie y sin errores. "No tenemos prisa, si tenemos que estar tres semanas más en esta fase, lo estamos, pero tenemos que avanzar con paso firme", apunta por su parte Nacor. Esta semana ha sido clave para ellos, para descansar, desconectar y volver a su rutina con las pilas cargadas. Y con un llamamiento a la ciudadanía: seguir la recomendación de utilizar las mascarillas para evitar un posible rebrote del Covid-19.

Seguridad

Los apartamentos Cordial Mogán Paraíso reabrieron el pasado lunes, el primer día de la fase 1 de la desescalada, y hasta hoy tiene reservadas tres de las cuatro villas disponibles. La próxima semana estarán todas completas. Propiedad de Chano Marrero, empresario del sector primario, y gestionado por beCordial Hotels & Resorts, el Cordial Mogán Paraíso se volvió a lanzar al mercado para "proporcionar un plan de escape para que toda esa gente que durante el confinamiento ha estado cumpliendo con su deber y con su trabajo tenga donde relajarse y descansar", explica Marrero.

Pero también para comenzar a reactivar poco a poco la economía de la zona y volver paulatinamente a la nueva normalidad, ya que la puesta en marcha de este establecimiento repercute en otras actividades como las lavanderías o los distintos proveedores que abastecen al complejo. "Estoy satisfecho y orgulloso por que sea nuestra gente la que está viniendo para escapar de la rutina del día a día y más después de lo que estamos pasando", afirma Chano Marrero, quien además ha agradecido la labor del Ayuntamiento de Mogán en la desinfección de toda la urbanización, lo que también ha posibilitado que los apartamentos reabran al público con mayores condiciones de seguridad aún si caben.

Al aislamiento de este complejo y la falta de zonas comunes, que impide que los huéspedes se relacionen entre sí y se expongan a posibles contagios, la compañía ha implementado otras medidas de seguridad adicionales. Así, se han instalado difusores de hidrogel automáticos tanto en los pasillos como en el interior de los apartamentos, se utilizan productos de limpieza y desinfección recomendados por Sanidad, se realiza una limpieza desinfectante diaria y en ésta se utilizan productos y elementos de limpieza individuales para cada apartamento y se sugiere a los huéspeden que esperen en la terraza para no mantener contacto con el servicio de limpieza. Además, después de cada salida y antes de cada entrada de nuevos clientes se fumiga la estancia con máquinas nebulizadoras para desinfectar todo el apartamento y se limpian las aguas de la piscina y jacuzzi.

La empresa beCordial Hotels & Resorts afronta la reapertura paulatina de sus establecimientos con ilusión y positividad, "porque la mayoría de nuestros establecimientos se adaptan perfectamente a esta nueva situación por sus distintas características, o porque sus amplios espacios permite mantener la distancia de seguridad, o porque son apartamentos y bungalós independientes", explica Alberto Pernalete, director de operaciones de la compañía en Mogán. "Nuestros productos están muy bien preparados para competir porque en ellos se pueden redistribuir los espacios", añade Pernalete.

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