La Consejería de Obras Públicas, Transportes y Vivienda del Gobierno de Canarias prepara el inicio de una nueva etapa más dinámica en el desarrollo de las obras de la segunda fase de la carretera a La Aldea, en el tramo entre Agaete y El Risco, con la finalización de los polvorines para los explosivos y la concentración en la zona de trabajos, principalmente el Roque de Faneque, de toda la maquinaria especializada que se ha traído desde la Península para dar un impulso decisivo a las perforaciones de los ocho túneles de esta obra.

Esta segunda fase de la carretera a La Aldea se adjudicó a la unión temporal de empresa (UTE) formada por las compañías constructoras Acciona, Ferrovial Agroman, Lopesan Asfaltos y Construcciones y Bitumex por 152 millones de euros y los trabajos comenzaron en septiembre del año pasado, según anunció ayer en una nota la Consejería de Obras Públicas del Gobierno regional, que dirige Sebastián Franquis

Con los explosivos y la nueva maquinaria se podrá poner en marcha un nuevo programa de trabajo con tres turnos de operarios que trabajarán las 24 horas del día y los siete días de la semana. Con estas nuevas condiciones se podrán excavar hasta ocho metros al día en lugar de los tres metros actuales que se realizan por medios mecánicos, lo que permitirá avanzar de forma significativa para cumplir las previsiones y poner en servicio este túnel bajo Faneque en dos años, al tiempo que se termina el resto de la obra.

La UTE informó ayer a la Consejería que se han dado por finalizados los trabajos de la obra civil y las medidas de seguridad de los nuevos polvorines, cuya construcción fue capacitada por las autoridades medioambientales en junio pasado.

Ahora se está a la espera de que la delegación del Gobierno en Canarias, así como las autoridades competentes de la Guardia Civil, inspeccionen y den la definitiva autorización a estos nuevos polvorines para trasladar desde la Península los explosivos y almacenarlos para su utilización en las perforaciones de los túneles.

Primeras voladuras

La UTE estima que las primeras voladuras en los túneles que ya se han empezado a perforar de forma manual, podrán iniciarse en la segunda quincena de septiembre. Además, y como complemento a la finalización de los polvorines, la adjudicataria también ha culminado esta semana el traslado hasta la zona de obras de toda la maquinaria especializada para la perforación de túneles.

Las más llamativas son las perforadoras tipo jumbo, que han sido trasladadas desde la Península por vía marítima, y cuya gran envergadura ha obligado a transportarlas desde el Puerto de La Luz y de Las Palmas por la vía del sur de la Isla hasta el Roque de Faneque, ya que por la actual carreteras del norte, la GC-200, al contar con tantas curvas, es imposible maniobrar con las plataformas de gran longitud sobre las que se transportaban estas maquinarias.

En total se han desplazado hasta la obra cinco jumbos que se encargarán de perforar la roca para colocar los futuros barrenos y ayudarán también a la colocación de los bulones, un sistema de contención de los techos de los túneles mediante anclajes taladrados en la roca.

También dispone la UTE ya en la zona de obras de cuatro robots de gunitado (recubren las paredes de los túneles con una capa de hormigón), varias plataformas elevadoras y ventiladores de gran tamaño para la ventilación del interior de los túneles mientras se está perforando.

Toda esta maquinaria nueva, más el efecto de las voladuras controladas, permitirán avanzar considerablemente en la perforación de los túneles. Actualmente, y usando sólo maquinaria de excavación, se han ejecutado ya 300 metros del llamado túnel 4, es decir, el que atraviesa el Roque de Faneque, el más largo de los ocho que incluye el proyecto con 2.100 metros.

Además, se están realizando trabajos en las bocas de entrada y salida del túnel 3. En la boca de este túnel junto al semienlace del barranco de Guguillo se trabaja en la excavación en mina del túnel con medios mecánicos. En la boca de salida se está preparando el emboquille del túnel para empezar los trabajos de excavación en mina. En el enlace de El Risco se está trabajando en el movimiento de tierras del enlace y en las obras de drenaje transversal. Además, se trabaja en la obra de drenaje transversal entre los túneles 4 y 5 y en el muro de escollera para hacer el futuro desvío de la carretera GC-200.

El tramo Agaete-El Risco es un proyecto de 8,5 kilómetros de longitud pero que por su compleja orografía incluye la construcción de varias estructuras especiales, entre ellos ocho túneles, dos viaductos, un paso inferior y tres enlaces.

Esta nueva vía sustituirá un trayecto de cerca de 15 kilómetros que actualmente se realiza por la GC-200, presentando graves problemas de seguridad para los usuarios. Una vez terminada esta obra, se reducirá el tiempo de conexión entre La Aldea y Agaete en tres cuartas partes, pudiendo llegar en sólo seis minutos desde Agaete a El Risco.