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La Aldea

Los vecinos de Tasarte denuncian las aglomeraciones pese a la pandemia

El Ayuntamiento se siente "impotente" ante la afluencia masiva de campistas - El barranco se llena de coches ante la negativa del Cabildo a autorizar aparcamientos

Los vecinos de Tasarte viven "atemorizados" ante las aglomeraciones de campistas en la playa y en el último tramo del barranco, donde se apiñan centenares de coches y caravanas sin ningún control sobre distancias de seguridad, uso de mascarillas o limitación de aforos en reuniones y barbacoas. El propio Ayuntamiento de La Aldea se siente "impotente" y "desbordado" ante la maraña administrativa para hacer cumplir las normas sanitarias y de tráfico, pues el área de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria y la Demarcación de Costas han denegado este verano los permisos para utilizar los principales terrenos de aparcamiento.

El litoral de Tasarte se ha convertido durante los fines de semana de agosto "en una jungla, en el salvaje oeste", denuncia Luis Umpiérrez, vecino del pueblo y copropietario del solar utilizado en los años anteriores como zona de acampada o de aparcamiento de caravanas. Ahora, alrededor de ese terreno y a lo largo del cauce del barranco se acumulan los vehículos sin ningún orden, unos pegados a otros, incluso bloqueando el acceso a las viviendas y al restaurante que existe en la parte norte del playa.

"Desde marzo hemos estado confinados, moviéndonos con miedo para ir al trabajo o a la tienda, y resulta que ahora abren la mano y nos caen a nosotros en Tasarte estos irresponsables que no respetan nada", protesta Umpiérrez, quien también reparte las culpas entre los políticos y funcionarios de las administraciones públicas implicadas. A su juicio, los mismos que prohiben y dictan las normas, luego "se desentienden" y no las hacen cumplir. "¿De qué ha valido tanto sacrificio de aquí para atrás, todo el trabajo de los médicos y sanitarios, de la gente que se ha dejado la vida, para que ahora vengan estos insolidarios y lo echen todo por tierra?", se pregunta.

Las quejas de Umpiérrez y de muchos de los 450 residentes figuran en un escrito que la Asociación de Vecinos de Tasarte está moviendo por la localidad aldeana para recoger el máximo de firmas. El objetivo es presentarlo en el Ayuntamiento y que de allí se trasladen sus protestas al Cabildo y a Costas.

La única asociación vecinal de Tasarte reprocha "la delicada y reiterada situación que ya conoce el grupo de gobierno local, de aglomeraciones sin el control necesario e incumplimiento de la normativa de higiene, distanciamiento social o control de aforo".

En ese escrito se apunta que todos los vecinos y visitantes deben ser responsables de cumplir las medidas sanitarias, poniendo en práctica las recomendaciones y obligaciones frente a la Covid-19 en el uso de las playas, pero "es responsabilidad del alcalde y del grupo de gobierno local vigilar y garantizar la seguridad y su cumplimiento, evitando así el riesgo de contagio".

"En estos momentos -añade la Asociación de Vecinos- nos jugamos la salud de la ciudadanía y también nuestro futuro económico; por todo ello solicitamos al alcalde, como máxima autoridad competente, que actúe de inmediato y haga cumplir las normas de seguridad y sanitarias para evitar los contagios de la Covid-19 en la playa".

Aglomeraciones

Entre otras medidas, los vecinos exigen que se garantice la vigilancia y el cumplimiento de las normas para hacer frente al virus, como el uso correcto de las mascarillas, así como controlar que no se produzcan aglomeraciones ni concentraciones de personas, en especial en los días de mayor afluencia.

También reclaman que se autorice el uso de los espacios existentes en la playa para aparcar y pernoctar en acampada temporal, teniendo en cuenta las circunstancias excepcionales y las competencias en el acuerdo de Gobierno de Canarias del 20 de junio de 2020, que permite que los presidentes de los cabildos y los alcaldes adopten medidas adicionales y complementarias en sus respectivos ámbitos territoriales.

El alcalde, Tomás Pérez, atribuye esas aglomeraciones al cierre de los aparcamientos, pero también a las circunstancias especiales de este verano. "Esto no solo ocurre aquí, mucha gente, al no poder salir de la isla de vacaciones, está ocupando todas las zonas de la costa con sus coches, lo que ocurre en Tasarte es que no se deja aparcar en la zona del camping al no darle autorización el Cabildo a sus propietarios y el ayuntamiento se ha visto desbordado los fines de semana de agosto".

Pérez cree que en septiembre se rebajará la presión, pero no esconde su malestar por la actuación de las otras administraciones. "Todos los puntos de la costa están igual, pero no nos gusta como se están gestionando esos espacios, mandamos a la Policía Local y a la Guardia Civil, que aplican la normativa dentro de sus competencias, pero no hay agentes para controlar las 24 horas a todos los que están allí.

Rafael Hernández, concejal y vecino, recuerda que el Ayuntamiento incluso ha tenido que colocar las señales que corresponden a la Demarcación de Costas y que tampoco tiene competencias para intervenir en el barranco, pues esa responsabilidad recae en el Consejo Insular de Aguas. Desde el Consistorio aldeano, explica, se ha intentado este verano que el departamento de Medio Ambiente del Cabildo conceda un permiso provisional a los dueños del camping para utilizar ese suelo como zona de aparcamiento por un máximo de 72 horas, pero no accedido a esa solicitud. La falta de espacio para estacionar se complica además por la llegada de visitantes para hacer excursiones en barco hacia Guguy, pues algunos dejan el coche durante varios días. Si se ponen multas, ni siquiera ese dinero va a las arcas del Ayuntamiento.

Solicitudes

Hernández, que es concejal del gobierno municipal más próximo a los problemas de Tasarte, admite su "malestar" e "impotencia" ante la actitud de los responsables del Cabildo. La familia Umpiérrez, propietaria del aparcamiento ahora cerrado, lamenta además que la funcionaria de Medio Ambiente que no ha contestado a sus reiteradas solicitudes sea una persona de La Aldea.

El camping se puso en marcha hace unos veinte años con permisos provisionales de Medio Ambiente, pues se encuentra dentro del Parque Rural del Nublo y de la Reserva de la Biosfera. El Ayuntamiento y los propietarios proponen que al menos se deje utilizar como parking de caravanas, pues dispone de baños, agua corriente y enlace con la depuradora para eliminar las aguas negras. "Ahora la gente aparca donde puede y los que no disponen de una caravana con baño tienen que ir a hacer sus necesidades al aire libre", comenta Luis Umpiérrez, quien insiste en que los políticos del Ayuntamiento, el Cabildo y Costas "se pasan la pelota unos a otros y al final lo pagan los vecinos".

Antonio Ramírez, uno de los promotores de la recogida de firmas, ve "una gran incongruencia" en que el Cabildo no conceda la autorización para mantener el camping, ni siquiera como aparcamiento , con el argumento de que está dentro de un espacio protegido, y luego permita acampar libremente en sus alrededores. Los vecinos, aclara, "no están en contra de los campistas". Al contrario, siempre han sido bienvenidos porque dejan dinero en los pocos negocios que han resistido al despoblamiento del barrio, un restaurante, dos tiendas, la panadería y la quesería.

"Lo que queremos es que tengan unas buenas instalaciones donde quedarse y ahora, con el coronavirus, un control de las medidas sanitarias y de convivencia, pues este verano se han visto asaderos de 20 y 30 personas sin mascarillas y con la música a todo volumen, lo que ha hecho que los propios vecinos de Tasarte tengan miedo de bajar a la playa", añade.

Leandra Delgado, concejala de la oposición y residente, critica que el gobierno municipal "presuma" de tener las mejores señales de prohibiciones, porque los carteles no sirven de nada si luego no se hacen cumplir las normas. "La Policía Local y la Guardia Civil se dan una vuelta, pero se van sin multar a nadie", afirma.

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