Un error de cálculo cometido en el inicio de las obras de construcción del nuevo centro que la multinacional sueca Ikea pretende construir en La Mareta, al sur de Alcampo, ha motivado la paralización de estos trabajos, en donde se prevé una inversión conjunta de 25 millones de euros y la creación de unos cien puestos de trabajo, según la información divulgada por este rotativo el pasado 15 de febrero.

El nuevo concejal de Urbanismo en Telde, Francisco López, explicó ayer que los técnicos detectaron en abril pasado un problema de "exceso de ocupación de suelo" debido a que los inversores habían acometido el desmonte de la totalidad de la parcela de 8.000 metros cuadrados adquirida años atrás cuando, con el Plan Parcial de La Mareta en la mano, esta actuación debía retranquearse en unos 2.000 metros. Es decir, que sólo podrían edificar en 6.000.

La empresa ha presentado ya un amplio dossier a Urbanismo con dos informes con los que busca poder retomar los trabajos, paralizados antes de las elecciones de mayo. El Ayuntamiento, por su parte, también está estudiando a fondo el caso habida cuenta de que la explanada ya se encuentra prácticamente excavada "y nuestra intención es la de evitar que Ikea no se vaya con su inversión y los puestos de trabajo que vaya a generar a otros municipios", abundó López. Al parecer, tanto Las Palmas de Gran Canaria como San Bartolomé de Tirajana han hecho ofrecimientos a la tienda sueca para que construya su nueva sede en sus dominios tras el conflicto surgido en Telde.