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Las promesas van sobre ruedas

Global entrega a la Virgen un libro con los 1.487 ruegos de los fieles que no pudieron visitar a la patrona por las restricciones de la pandemia

Las promesas van sobre ruedas

Las promesas van sobre ruedas

A las once menos cinco de la mañana de ayer martes arribaba a la plaza del Pino de Teror una guagua de Global pilotada por el chófer Alberto Marrero y con un pasaje compuesto por un total de 1.487 promesas a la Virgen, aglutinadas en un libro de tapa dura y papel de alto gramaje que fue entregado por el director general de la compañía de transporte público, Víctor Quintana, al cura párroco Jorge Martín de la Coba, con el alcalde de la localidad, Gonzalo Rosario, ejerciendo de testigo y recogiendo a la postre otro ejemplar que quedará debidamente custodiado en las casas consistoriales.

A razón de la pandemia y de la petición de evitar aglomeraciones, cumplida a rajatabla por fieles y peregrinos, la villa mariana vio menguada la asistencia a las fiestas de septiembre, y Global propuso paliar el desconsuelo ejerciendo de cartero para llevar las promesas realizadas a través de su página web hasta los mismos pies de la patrona., al fin y al cabo es la misma compañía que durante décadas ha subido ya no a miles, sino en su conjunto a millones de personas para acercarlas a la patrona.

La campaña convierte las peticiones en más de dos toneladas de alimentos

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Global, para esta maniobra que ocupa al pandémico septiembre de 2020, no escatimó con el coche de hora que representa el simbolismo, eligiendo de entre toda su flota el de mayor eslora y prestaciones, de tal forma que cuando Marrero estacionó el buque ante la basílica la fachada del templo quedó taponada a la vista desde la calle Real por los casi 15 metros de eslora de la carrocería Touring Gold ensamblada sobre un chasis Man RR4 26420 de tres ejes y todas sus ruedas. Una guagua, en definitiva, en la que el capitán en su timón llega por las leyes de la física algo antes a los destinos que aquél pasajero que transporte en su última fila.

Bautizada como La Guagua de las Promesas, la Man solo trae buenas noticias, porque además de vehicular las peticiones, por cada una de ellas que han quedado registradas en la web, y por tanto en el libro, y gracias a la colaboración de firmas como Dinosol, Canaragua y AON, se ha convertido en algo más de un kilo de productos no perecederos, llegando a un volumen de 2,5 toneladas de un solidario género que será destinado a Cáritas, Cruz Roja y Bancos de Alimentos, unificando así a golpe de ratón y potencia Diesel la ofrenda-romería que este año no pudo ser.

Y un extra más, porque algunas de las promesas también viajarán por la isla estampadas en los vinilos que envuelven a la guagua. Entre ellas la que firma Nahuel para “encontrar el amor de mi vida”; o la más colectiva y contemporánea rubricada por Juana: “Madrita mía del Pino, ayuda a todo el mundo para salir de esta pandemia”. Otros piden por la igualdad de género, para iluminar el tiento a los políticos ante la que está cayendo, contra la xenofobia, por la paz del mundo, o para que en las fiestas del año que viene la pandemia ya solo sea un mal recuerdo.

El avistamiento del enorme cachalote sobre ruedas en plena plaza del Pino originó el lógico revuelo entre un público presente que iba a más, y que se puso a leer en tan gigante pergamino, mientras director general, cura y alcalde razonaban el hito.

Una gigantesca guagua Man queda rotulada con una quincena de textos a la patrona

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Quintana destacaba la emoción que se había creado en la empresa para “llevar las ilusiones” de los fieles hasta los pies de la patrona, mientras subrayaba la generosidad de las otras firmas comerciales que habían incrementado la dotación de un kilo de alimentos por promesa hasta alcanzar las más de dos toneladas con destino a los más vulnerables.

Era el momento de Martín de la Coba para tirar del hisopo y bendecir la Man de estribor a babor, y de proa a popa. Y fue, cuando con ese aspersorio salpicaba la popa, cuando una espectadora de última hora respondía a una amiga sobre la razón del hecho. “Yo lo que creo es que está inaugurando la guagua”.

El párroco agradeció a la compañía de transporte “por esta iniciativa y al pueblo canario por su solidaridad y comportamiento en estos días de las fiestas del Pino”, mientras que el alcalde, Gonzalo Rosario, destacaba que la iniciativa “simboliza el fervor y la fe que tenemos los canarios a la Virgen del Pino”.

Tras estas palabras , ya en el interior de la basílica se entregaba “a las manos de la Virgen”, como lo calificaba Martín de la Coba, el ejemplar de las 1.487 promesas, que quedará abierto durante varios días en un atril delante de la imagen de la patrona. Ahí se podrá leer el ruego de Saray: “Que no haya odio ni racismo. Que predomine la empatía en el alma de las personas y te vean en los ojos de cada inmigrante que llega huyendo de las más absoluta miseria, dejando atrás a sus familias sin la certeza siquiera de que llegarán”.

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