Más de un centenar de perros y gatos listos para ser adoptados posan para la web del Albergue de Animales del Cabildo de Gran Canaria, que anima a dar un nuevo hogar a estas mascotas, entre ellas Tamy, una perra mestiza bardina adulta, sociable y tranquila, y Valeria, una tímida gata con mucha energía.

El Albergue acoge perros y gatos abandonados para proporcionarles la mejor atención posible hasta que sean adoptados, y para ello las familias pueden navegar por en la web del Albergue Insular para conocer las mascotas disponibles, en torno a 90 perros y una veintena de gatos, y no solo sus características físicas, también sus maneras de ser.

Así, junto a Tamy y Valeria desfila en la web Sultán, un presa canario adulto muy amistoso, Picasso, un Yorkshire Terrier inseguro que refleja la tristeza de su pasado en su mirada, y Melocotón, un cachorro de gato juguetón y sociable, entre otros, con caracteres similares. A ellos se suman el anciano Coco, un mestizo Yorkshire Terrier que se muestra sosegado, y Lenita, una mestiza de pastor adulta que hace gala de su alta energía.

También posan Kiwi, un cachorro de gato, y Pepín, un joven perro mestizo PPP, ambos derrochadores de energía, además de Otto, Cloe, Chacal, Morty, perros y gatos, que anhelan recibir el calor de una familia que sepa darles el cariño y respeto que todo animal merece.

Los animales dados en adopción llevan microchip y están esterilizados para evitar nuevos ingresos. Además, el Albergue fomenta las adopciones y también ayuda a los propietarios a reencontrarse con sus animales perdidos. En lo que va de año, han ingresado 1.137 animales y han sido dados en adopción 877, detalló la consejera de Medio Ambiente, Inés Jiménez.

Al llegar al centro, los animales son sometidos a un reconocimiento veterinario para comprobar su estado de salud y ver si llevan implantado microchip para intentar localizar a su dueño, pero si pasados veintiún días nadie reclama al animal, se pone en adopción. El año pasado, 93 animales perdidos se reencontraron con sus dueños.

El 90 por ciento de las entradas en el centro son avisos de ayuntamientos que hallan a los animales abandonados en la vía pública y que no tienen albergues municipales o están desbordados. Muchos de estos animales llegan al centro en un estado deplorable con problemas de nutrición, infectados de parásitos internos y externos, víctimas del maltrato con lesiones y heridas graves, así como con problemas de conducta y algunos con enfermedades oncológicas.

De los ingresos, el 80 por ciento son animales adultos –a partir de un año-, la mayoría son perros potencialmente peligrosos (PPP) maltratados, si bien es habitual la entrada de camadas e incluso de perras embarazadas a punto de parir.

Pasos a seguir para la adopción

La adopción es totalmente gratuita y para adoptar solo hay que ser mayor de edad, no tener denuncias por maltrato ni abandono animal y desde luego no haber devuelto ningún animal adoptado en el centro. Su responsabilidad radica en cumplir las normas de bienestar animal y que el animal reciba la atención veterinaria correspondiente.

El primer paso es solicitar cita en la web del Albergue Insular, y personarse el día y hora indicada con DNI en el centro, donde podrá interactuar con hasta tres animales acompañado por un especialista. Una vez escogido el animal que pasará a formar parte de su familia, se formalizará el contrato de adopción.

En caso de querer adoptar a un perro potencialmente peligroso (PPP), antes de su entrega, el adoptante deberá disponer de la licencia municipal de su ayuntamiento para la tenencia de animales PPP.

Entrega del animal adoptado

El Albergue Insular entrega al animal adulto desparasitado, vacunado, con microchip a nombre del adoptante y test de Dirofilaria, además de esterilizado.

En el caso de los cachorros, se entregan desparasitados y con test de parvovirosis y coronavirus cuando exista sospecha. Además, cuando cumplan tres meses el Albergue cubrirá igualmente la implantación del microchip y la primera vacuna de rabia, así como la esterilización del animal, mientras que las pruebas preoperatorias, la revacunación y el resto de necesidades veterinarias ya serán responsabilidad del adoptante. 

Para la recogida del perro hay que acudir con correa, collar, pechera o trasportín y si se trata de un gato hay que llevar trasportín.

El Cabildo, en su preocupación por la protección y bienestar animal, anima a dar una segunda oportunidad a estos animales que a buen seguro mostrarán su inmenso agradecimiento a su nueva familia y la llenará del cariño que solo las mascotas pueden dar