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Cultura

La historia escrita a través de la luz

Gabriel Betancor presenta su libro de fotografías de la Isla en la casa museo León y Castillo

Fotografía de estiba de huacales de plátanos en el muelle de Santa Catalina, realizada por Teodoro Maisch.

“La fotografía revolucionó la forma de transmitir de las personas en el siglo XIX”, expresa Gabriel Betancor, historiador, archivero y autor del recién presentado libro ‘Fotografías de Gran Canaria: 1840 a 1940’, que recopila las imágenes más destacadas de la Isla durante estos cien años. 

“Prácticamente desde que nos bajamos de los árboles tenemos la costumbre de conservar y transmitir la forma que tenemos de hacer las cosas”, explica el historiador Gabriel Betancor, que relata que los primeros hombres contaban su historia a través de dibujos en cuevas; después aprenderían a comunicarse con caracteres gráficos y hace más de un siglo “aprendimos a escribir con la luz”. Así es la fotografía, un invento que revolucionó en su totalidad a la humanidad, su manera de contar quién es y que sirve como instrumento para investigar hechos históricos recientes.

“No podemos conocer el último siglo sin imágenes”, sentencia Betancor, que trabaja desde hace más de 20 años en el archivo fotográfico del Cabildo de Gran Canaria. Su extensa investigación en esta materia le llevó hace unos meses a decidir que quería publicar un libro en donde se recopilasen fotografías importantes para la historia canaria. Así nace Fotografías de Gran Canaria: 1840 a 1940, un trabajo que reúne imágenes realizadas únicamente durante el primer siglo en el que se desarrolla esta disciplina artística.

Las imágenes que se muestran en el libro captan hitos históricos como la peste o la guerra

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“La fotografía nace en agosto de 1939 en París y rápidamente llega a Gran Canaria”, adelanta el autor, que resalta que en los primeros años muy pocos tenían la oportunidad de trabajar con cámaras. “Con este proyecto hacemos todo un recorrido gráfico por la historia de la Isla”, añade el autor, que insiste en que en el ejemplar se usan las fotografías como contenido principal, dejando el texto sólo como complemento que aporta datos de contexto y fechas.

La casa museo León y Castillo acogió ayer la presentación de este trabajo (expuesto primero en la Casa Colón en octubre), que consta de más de 200 imágenes. Daguerrotipos; ambrotipos; ferrotipos; albúminas; gelatino bromuro, e incluso postales, entre otras variedades técnicas. En este trabajo las fotografías destacan no sólo en cuanto a su tipología, marcada por su desarrollo y mejora a lo largo de los años, sino también por el contenido que presentan. Reflejan los cambios sociales, culturales y paisajísticos de la sociedad y de la tierra canaria a lo largo de cien años y por esto motivo puede decirse que esta recopilación se convierte en una de las más completas que se han efectuado hasta el momento en la Isla.

La playa y ermita de La Luz, tomada en 1893 por el fotógrafo nortugo Carl Norman

“El libro contiene la primera fotografía que se realizó en la Isla, ejecutada por Luis Inglot en la primera feria de artesanía e industria de Gran Canaria en 1948”, detalla Betancor. Asimismo, aquellos que compren uno de los ejemplares podrán observar otros fragmentos de la historia insular impresos en sus páginas; la peste de 1951, la construcción del Puerto de la Luz o la guerra civil española son otros de los hitos que fueron captados a lo largo de los años y finalmente rescatados en el libro. Muchas de las imágenes fueron tomadas por profesionales canarios como Luis Ojeda Pérez, Ángel Bonilla o Fernando Baena e incluso por fotógrafos internaciones que se instalaron o pasaron por la Isla como Charles Nanson, Teodoro Maisch, Jordao Da Luz Perestrello y Carl Norman. Este último fue contratado por empresas británicas con intereses en las islas del Atlántico para documentar fotográficamente las oportunidades que los archipiélagos macaronésicos.

El cronista oficial de Telde, Antonio González Padrón, dirigió el acto como representante de la editorial que lo publica, Ediciones Remotas, y resaltó la importancia de desarrollar proyectos como estos, en los que se da valor al patrimonio fotográfico. “Cada vez más historiadores utilizamos la fotografía como un recurso de investigación, porque podemos confirmar hechos de los que se sabe poco”, explicó entusiasmado. De hecho, Betancor se define a si mismo como un archivero forense. “Allá donde voy levanto cadáveres documentales”, afirma con gracia.

El primer daguerrotipo hecho en la Isla por Luis Inglot, en la feria de artesanía e industria de 1948.

Su trabajo precisamente consiste en rescatar fotos que poseen un valor histórico y estas no siempre se encuentran en buenas condiciones. “A lo largo de los años las instituciones y las personas han sacado fotos con un valor momentáneo, para luego guardarlas; muchas de esas no están bien conservadas”, explica el experto, que señala que cada fotografía que encuentran deben pasar por un tratamiento químico, limpiarse y dejar a una temperatura específica. “Después se digitalizan y el siguiente paso es la difusión”, añade. Y este último punto es uno de los más importantes, es no dejar morir la historia. De hecho, desde los años 80, las Naciones Unidas a través de la Unesco inciden en la importancia de difundir las fotografías como elementos del patrimonio de la humanidad.

Los hermanos Suárez Robaina junto a una aviación nazi en Gando (entre 1938 y 1940) .

Betancor confiesa que es posible que se trabaje para sacar un segundo libro, publicando una nueva selección de fotografías realizadas en las siguientes décadas del siglo XX. “Pero aún es temprano para confirmarlo”, afirma.La imagen principal muestra la playa y ermita de La Luz, tomada en 1893 por el fotógrafo nortugo Carl Norman. A la derecha, una fotografía de estiba de huacales de plátanos en el muelle de Santa Catalina, realizada por Teodoro Maisch. Abajo a la izquierda, el primer daguerrotipo hecho en la Isla por Luis Inglot, en la feria de artesanía e industria de 1948. A su lado, los hermanos Suárez Robaina junto a una aviación nazi en Gando (entre 1938 y 1940) . |

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