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Crisis del coronavirus

Manuel Butler “Tardaremos de dos a cuatro años en volver al estado previo al covid”

"La pandemia trae una aceleración de las tendencias y, por supuesto, de la sostenibilidad", indica el director ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo

Manuel Butler Foro Internacional de Turismo

Manuel Butler, director ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo, asistió ayer a a la octava edición del Foro Internacional del Turismo de Maspalomas. En su ponencia abordó las fórmulas para la reactivación de las marcas turísticas y profundizó en el papel de la OMT para revertir la crítica situación del sector turístico a nivel mundial. Butler señala la importancia de invertir en la digitalización en los próximos años y la sostenibilidad del turismo.  

Ha participado en la octava edición del Foro de Turismo de Maspalomas. ¿Qué ha tratado en su ponencia?

Sí, en mi intervención he dado una visión de cuál es la situación de la demanda internacional de llegadas a nivel mundial, centrándome más en Europa; sobre los escenarios que contemplamos desde la OMT para el año que viene y cómo va a cambiar el turismo deforma rápida y acelerada. De la crisis lo que hemos aprendido es que la salud del planeta (su biodiversidad y la naturaleza) está muy ligada también a la salud de la humanidad.

La situación del sector turístico es actualmente crítica.

Los datos que tenemos publicados son sólo hasta el mes de agosto. La demanda internacional ha tenido una fuerte caída, de alrededor de un 70%. Es una cifra dramática, algo así nunca se hubiera pensado ni imaginado.

¿Cómo se está trabajando desde la OMT para revertir esta situación?

La clave es sanitaria. La crisis viene producida por un factor externo, por lo que las medidas que deben tomarse son de mitigación y evaluación del riesgo sanitario. Algunas como las cuarentenas son contraproducentes, porque desincentivan. Pero en definitiva hay que seguir en la línea con las medidas sanitarias impuestas.

¿El inicio de vacunación en Europa mejorará considerablemente el panorama?

Ya se han iniciado en Inglaterra, vemos que se está moviendo en una buena dirección. La vacuna no va a tener un efecto inmediato, cada país tendrá que organizarse y eso tardará un tiempo. Sin embargo, para dentro de dos o tres años sí podremos empezar a hablar de un efecto muy considerable. Lo que es primordial, por supuesto, además de las medidas de evaluación, es la buena coordinación de los países tanto a nivel internacional como a nivel regional; entendiéndolo como un conjunto de Estados, como puede ser Europa.

¿Qué medidas pueden implementarse para mejorar esa coordinación internacional?

Lo importante es que se hable un mismo lenguaje, que no sólo sea sanitario. Que la forma de contar los casos o de evaluar sea parecida, los números de prevalencia de un país a otro no son siempre comparables. En Europa se ha dado un paso importantísimo con las luces de los semáforos, que se sacaron en el mes de septiembre. Y por supuesto el adoptar medidas que favorezcan los corredores entre los distintos países; no sólo bilaterales, sino multilateral.

¿Se está avanzando?

Una de las misiones de los organismos de las Naciones Unidas es la de propiciar el avance en esa coordinación y creo que se está siguiendo la dirección correcta. No se está efectuando todo lo rápido que debería o que nos gustaría, pero soy positivo y creo que aún así estamos en la buena línea.

¿Qué escenario se desarrollará el próximo año?

Todo apunta a que habrá un repunte de la demanda internacional de viajes, pero hay que tener en cuenta que partimos de un punto de partida bajísimo.

¿Hasta qué punto se recuperará la demanda turística?

Depende mucho de distintos factores, como los planes de vacunación. Lo que tenemos claro es que el próximo año será mejor que este, sin lugar a dudas. ¿Pero cuánto mejor? Eso es lo que ahora mismo estamos analizando. En una semana publicaremos nuevos datos al respecto.

¿Y para volver a la misma situación que antes de la crisis?

Creemos que entre dos y cuatro años podemos volver a una situación similar a la que estábamos antes de la pandemia. Es verdad que nada está asegurado, todavía hay muchísima incertidumbre. Esta crisis no tiene preferentes, por lo que no tenemos ningún tipo referente en el que nos podamos apoyar para actuar.

¿Cómo cree que reaccionará la ciudadanía cuando se estabilice la pandemia?

Las ganas de viajar están ahí, nunca se han ido. Lo sabemos de forma empírica, a través de encuestas y otro tipo de medios. Cuando se han levantado restricciones de viaje, las consultas de vuelos por internet han crecido exponencialmente. Incluso podemos hablar de ganas reprimidas por no haber viajado durante este último año, que desembocan en una especie de efecto champagne. La gente quiere viajar, a pesar de que la pandemia no sólo ha conllevado a una crisis sanitaria sino también económica.

¿No hay reticencias a la hora de escoger medios de transporte de larga duración?

En una encuesta se esclareció que un 20% de viajeros consideraban el avión como uno de los medios de transporte más arriesgados, pero eso se ha comprobado que no es así. La Organización Mundial de la Salud publicó un artículo desmintiendo que los medios aéreos pudieran ser considerados menos seguros que el resto; también la Agencia Europa de Navegación Aérea y el Centro de Control de Enfermedades Europeo indican todo lo contrario.

Canarias ha sido un territorio muy afectado por la pandemia a nivel turístico. ¿De qué modo podría estar involucrada la OMT para su recuperación?

El secretario general estuvo en los vuelos inaugurales del mes de julio; ha estado presente en la conferencia que ha tenido lugar hace unos meses en La Palma; también ha colaborado en el plan 'Canarias Fortaleza', la ayuda va por esa vía.

¿Se puede sacar algo positivo de esta situación?

Lo que podemos decir es que la pandemia ha traído una aceleración de las tendencias y, por supuesto, de la sostenibilidad, que hay que entender en su vertiente medioambiental y social. Ahora mismo se están teniendo en cuenta asuntos como el calentamiento del planeta, las emisiones de CO2, se está buscando la forma de impulsar la economía circular... Todo va a ir mucho más rápido como consecuencia de esta crisis. No es que sean temas que hayan surgido a través del coronavirus, ya antes se hablaba mucho de esto.

¿Qué aspectos del sector turístico tenían carencias desde antes de la crisis?

La sostenibilidad, principalmente. Pero también mejorar en la digitalización es clave, ya que afecta a los procesos y a las operaciones. Ese es para mí el gran reto de los años 20. El turismo cada vez es más complejo, por lo que salvar esa brecha digital e incidir en la formación en relación a las nuevas tecnologías es muy importante. Los puestos de trabajo son más sofisticados y están sazonados por los procesos tecnológicos y también por procesos de innovación que no tienen por qué estar unidos a esto. Lo que está claro es que a partir de ahora la digitalización va a cobrar una importancia mucho mayor de lo que ha sido en el último decenio.

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