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Firgas se queda sin la piscina municipal y gana un nuevo gimnasio

El Ayuntamiento renuncia por su elevado coste a la natación tras nueve años cerrada al público

Estado actual de abandono de la piscina de Firgas.

Estado actual de abandono de la piscina de Firgas.

Firgas se queda sin su piscina cubierta, después de nueve años cerrada al público, pero ganará un gimnasio municipal. El Ayuntamiento pretende culminar el próximo año las obras para un cambio de uso de esta instalación, que ha pasado por todo tipo de contratiempos desde que fue proyectada a finales del siglo pasado, y dar respuesta a actividades de sala más rentables y con una alta demanda de usuarios en la actualidad. Pese a todo, el alcalde, Jaime Hernández, señala que el vaso de agua no será condenado, por si en un futuro se opta por recuperar la natación.

La instalación acuática pasará a la historia tras numerosos sinsabores desde que los primeros bocetos vieron la luz a finales del siglo pasado. La realidad es que, desde su inauguración hace 14 años, apenas ha estado en funcionamiento unos cuatro años, tras de pasar otros ochos años previos en obras y luego esperando la llegada de más dinero para la finalización de la obras y dotarla de equipamientos indispensables.

El alcalde pretende dar respuesta a nuevos deportes de sala por su creciente interés

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La piscina de Firgas se inauguró en diciembre 2006 después de muchos años de retraso en la ejecución de las obras por problemas de financiación, y tras una inversión inicial de 153 millones de pesetas (919.548,5 euros) entre los años 1998 y 2000, que se hicieron insuficientes para su ejecución en dos fases, quedando en el armazón en 2002.

Ubicada en una zona de expansión como Lomo El Pino, un barrio que ha acogido una serie de servicios públicos como el instituto, el polideportivo, viviendas, la residencia y el velatorio, la piscina se puso en marcha con más de 1.500 usuarios pero, según se dijo entonces, con “muchos fallos”.

Las carencias hizo que, al poco tiempo, tuviera que echar el cierre. Las instalaciones se volvieron a llenar de hierbas y deterioro. Tan solo el proyecto de reforma, en el que colaboró el Cabildo, supuso una inyección suplementaria de 120.000 euros, que incluía la impermeabilización del vaso de la piscina, la instalación de aire acondicionado y motores para calentar el agua, y un sistema de recogida de agua en los laterales, un aljibe y la colocación de nuevos equipos para el gimnasio, que servía de servicio complementario. A su vez, se abrió una zona de solarium exterior, para los meses soleados.

Bajo una nueva denominación, el Centro Deportivo Villa del Agua, volvió a recibir bañistas en 2008, funcionando a través de una empresa concesionaria como piscina y gimnasio, en los que los usuarios podría practicar aeróbic, fitness y otras clases de mantenimiento físico.

Su apertura permitió a muchos usuarios de todas las edades evitar irse a otros municipios próximos, como Arucas, para poder nadar. Hasta que en septiembre de 2011 la empresa concesionaria se vio implicada en una investigación policial que llevó al precinto policial de la instalación. Desde entonces permanecía cerrada y deteriorándose.

El paso de los gobiernos locales no hizo que renaciera el interés por ofrecer natación a los vecinos de Firgas y de otros pueblos limítrofes, aunque se hablaba de la búsqueda de una financiación de 30.000 euros para reflotar esta instalación pública.

Pero el dinero nunca llegó, mientras pasaban los años y el centro acuático ha continuado con el candado echado.

Y el actual alcalde, Jaime Hernández, ha decidido ahora dar un giro. “Hemos encargado estudios y hablado con empresas para ver su viabilidad económica y deportiva, y los resultados nos dicen que en estos momentos es económicamente insostenible, porque no podemos asumir un coste de explotación de entre 280.000 y 300.000 euros”.

La alternativa es reconvertirla en un gimnasio, dada la alta demanda de usuarios que tienen en el polideportivo para actividades de sala.

El proyecto que se ejecutará en 2021 mantendrá el vaso de agua por si se rescata en el futuro

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Jaime Hernández resalta que la demanda de usuarios de crossfit y otros deportes nuevos les ha ido obligando a aumentar la oferta en el actual centro, tanto en espacio como en horarios, por lo que han visto una oportunidad de desplazarlos a la piscina y evitar también con ello que el abandono continúe deteriorando todavía más la piscina cubierta.

“Hay que ser honestos y no dar mensajes falsos, porque la piscina no es viable por su elevado coste de mantenimiento para el municipio, y hay un informe de la Universidad que es contundente”.

Jaime Hernández resalta que su intención no es sellar el vaso del agua, por si en un futuro se puede estudiar nuevamente reabrir la piscina, además de respetar la maquinaria. En este caso, sería cubriéndola, como se hace en muchos polideportivos de todo el mundo para alojar variadas ofertas deportivas en un mismo espacio físico.

El alcalde señala que la reapertura de una nueva instalación de deportes de sala puede ser atractiva desde un punto de vista económico y del empleo, además de ser más sostenible para el Ayuntamiento de Firgas.

Las obras se acometerán este nuevo año con cargo al Plan de Cooperación con el Cabildo, además de contar con el Instituto Insular de Deportes para el posterior equipamiento. La idea es que los concursos se pueden materializar durante 2021.

El acondicionamiento de la piscina como gimnasio cuenta con una aportación de 105.000 euros dentro del Plan de Cooperación del Cabildo.

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