La borrasca Filomena dejó sentir su impronta de una manera clara y contundente durante todo el día de ayer, y la capital grancanaria recibió lluvias intensas, aunque, afortunadamente, sin lamentar daños y sin incidencias de consideración. A última hora, tanto el personal de 112 como el del servicio de bomberos de la ciudad mostraron su sorpresa porque no se hubiesen producido percances mayores, teniendo en cuenta la cantidad de agua que había caído y con la fuerza que lo había hecho hasta bien entrada la noche. Lo cierto es que no hubo que lamentar accidentes graves, ni problemas de grandes atascos de tráfico o dificultades en la movilidad de los ciudadanos.

Las lluvias cayeron de forma intermitente a lo largo del día, pero se agudizaron especialmente a partir de as 18.00 horas y se mantuvieron de toda la tarde, aumentando su intensidad a medida que avanzaban las horas. Todo esto provocó, naturalmente, inundaciones en distintas zonas de la ciudad y que se volvieran a repetir las típicas imágenes de los charcos en las calles Bravo Murillo y Venegas que cortaban, literalmente, varias zonas de las calles. Por otro lado, varios establecimientos de e la zona comercial de Triana y alrededores tuvieron que cerrar durante varias horas.

A eso de las 22.00 horas, según los tres observatorios de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) del municipio de Las Palmas de Gran Canaria, cayeron 22,2 litros por metros cuadrados en la Plaza de La Feria, 28,7 en San Cristóbal y 31 en Tafira. Según el servicio de emergencias 112, en la capital se produjeron problemas relacionados con achiques de aguas en viviendas, desagües, con caídas de tuneras y piedras a la vía, y rebosamiento de alcantarillas. El servicio de bomberos tuvo que realizar continuos servicios, aunque “menos de los esperados” para un día tan complejo como el de ayer, acudiendo sólo a pequeñas inundaciones en domicilios privados, caídas de cascotes, y un incendio de Luis Morote.

La capital recibe lluvias durante todo el día sin incidencias de consideración

A eso de las 20.00 horas, una unidad se tuvo que dirigir a la calle Almería del barrio de Pedro Hidalgo porque habían saltado unas tapas de alcantarillas por la presión del agua y habían rebosado las aguas fecales por la calle. Las posibles incidencias estaban previstas desde hacía varios días. Por este motivo, el Ayuntamiento suspendió previamente todas las actividades y eventos deportivos y de ocio que pudieran celebrarse en el litoral costero y playas del municipio ante la llegada de la borrasca Filomena. La alerta por fenómenos costeros se declaró este viernes a las 06.00 horas.

En aplicación del Plan de Emergencias Municipal (Pemulpa) siguiendo instrucciones de la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias. El Consistorio, a través de la Dirección General de Seguridad Ciudadana, mantiene activo el Pemulpa para atender cualquier emergencia que pueda producirse como consecuencia de esta situación. Ante la alerta, el Ayuntamiento ha planteado una serie de recomendaciones como proteger la vivienda ante la posible invasión de agua del mar, no situarse en el extremo de muelles o espigones ni arriesgarse a sacar fotografías o vídeos cerca de donde rompen las olas.

También evitar la pesca en zonas de riesgo, no circular con vehículos por carreteras cercanas a la línea de playa y nunca bañarse en playas apartadas, porque puede haber remolinos locales. Hay que evitar bañarse en las playas con bandera roja, en zonas donde haya fuerte oleaje y resaca o que carezcan de servicios de vigilancia y salvamento, así como evitar realizar prácticas deportivas y náuticas en las zonas afectadas por la mar de fondo y no acampar en la playa cuando haya alerta por temporal de mar. Si se aprecia cierto oleaje fuera de lo normal, no se debe permanecer cerca del mar, ni acercarse, aunque se calme de repente. Si se dispone de embarcación hay que procurar asegurar su amarre en un lugar resguardado. Además, si se ve a otras personas en sitios peligrosos se les debe advertir del peligro.