Gran Canaria es un continente en miniatura. Lo dice el eslogan turístico, pero lo dice sobre todo la realidad. Los municipios grancanarios vivieron ayer rachas de fuerte viento que se llevó por delante alguna palmera, se abrigó del fuerte frío en la zona de medianías y cumbre, atrajo las lluvias persistente que permiten a las presas seguir alcanzando grandes cotas hasta rebosar en algunos casos, y se bronceó con un sol majestuoso en la costa turística del sur, que ha dejó atrás la borrasca y ahora extiende sus hamacas para disfrutar del buen tiempo. De ahí que una imagen de un cartel promocional del Patronato de Turismo en la fachada de un edificio en Madrid mostrando el buen clima de la Isla, mientras un esquiador pasa a pie deslizándose sobre una elevada capa de nieve, haya alcanzado un simbolismo muy especial.

Gran Canaria se promociona en plena nevada La Provincia

San Bartolomé de Tirajana registró el mayor solajero de España, junto a las mayores rachas de viento del Archipiélago, en contraste con las mayores lluvias y frío Tejeda y San Mateo.

El Gobierno de Canarias retiró el sábado el aviso por fuerte viento en Canarias. Sin embargo, hubo municipios como Las Palmas de Gran Canaria que vivieron una jornada dominical con fuertes vendanvales que, sin ser las máximas del Archipiélago, propiciaron un gran oleaje en su costa y dejaron algún accidente en la ciudad. Esto propició la caída de la copa de una gran palmera sobre un vehículo que se encontraba aparcado en la calle Primero de Mayo, aunque no hubo que lamentar daños humanos.

Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en la costa del barrio marinero de San Cristóbal se registraron rachas de hasta 59 kilómetros por hora sobre las siete y media de la mañana, lo que supone la máxima en la capital.

Pero no fue la corriente más alta de la Isla, ya que esto sucedió en Lomo Pedro Alfonso, en San Bartolomé de Tirajana, donde se midieron los 71 kilómetros por hora a las tres y media de la tarde.

“Este año más que nunca te lo mereces. 24º”, recoge la enorme sábana que sobrevuela la fachada del Patronato de Turismo de Gran Canaria, con la estampa de una playa y sus dunas, estando delante un árbol cubierto de nieve y, a los pies del inmueble, una espesa capa blanca, con un hombre caminando sobre sus esquíes en compañía de su perro. Esta es la estampa captada por una persona con su cámara en Madrid, y que ahora alcanza un protagonismo más especial con las condiciones climatologías de los últimos días que deja la borrasca ‘Filomena’, que ya comienza a estar de retirada tras dejar un sello que pasará a los resúmenes históricos de la meteorología, por sus efectos en todo nuestro país.

Y es que la isla es un mapa de contrastes. Calor en Maspalomas, y frío en San Mateo y Tejeda. En la Vega rozaron los cero grados (0,4º) de mínima el sábado. Y ayer subió algo la temperatura, alcanzando poco después de la una de la madrugada los 1,3 grados, según la Aemet, que es la mínima de Gran Canaria de la jornada dominical, y solo superado en Canarias por los grandes techos geológicos de El Teide (-5,8º en Izaña) y el Roque de Los Muchachos de La Palma (-2,3º). Mientras, en la Cruz de Tejeda estuvieron a 2,7 grados a la misma hora. Todo ello como temperaturas mínimas.

En contraposición, la isla redonda también pudo disfrutar de un día casi estival en su costa turística. Gran Canaria marcó las temperaturas más altas de Canarias y, por ende, de España. El termómetro de Maspalomas señaló los 21,7 grados centígrados a las cinco y media de la tarde. Le siguió El Matorral, también en San Bartolomé de Tirajana.

A unos kilómetros, y mirando hacia el interior, los municipios de Tejeda y San Mateo vivieron la jornada de mayor frío, y sus tierras continuaron haciendo acopio de lluvias. Tanto que la Cruz de Tejeda recibió las mayores precipitaciones, con 25,4 litros hasta anoche. Esto es la quinta cifra más alta de toda España en lluvias acumuladas, solo superado por el medidor instalado en la Ciudad Universitaria y en la localidad de Pozuelo de Alarcón, ambas de Madrid, junto a localidades de Baleares. Le siguieron los 18 de San Mateo, y 14,1 litros del pueblo de Tejeda, y algo más de 11 de Valleseco.

Tras al apertura de la carretera al Pozo de las Nieves (GC-134) desde la GC-130, y de Los Pechos al repetidor (GC-135), solo quedaría cerradas al tráfico como vías de responsabilidad insular , según datos de Carreteras del Cabildo de Gran Canaria.

Pero hay otras muchas de medianías y cumbres afectadas, o bien con riesgos de desprendimientos y desplome de ramas y árboles.

Precisamente, el alcalde de Firgas, Jaime Hernández, lanzó ayer una recomendación a sus vecinos de que de evitaran circular y estacionar en vías como la GC-350, de Buen Lugar a Moya por Azuaje. Y por la GC-305 carretera hacia el Barranco de Las Madres. En ambos casos, por riesgo de desprendimientos.

Seguirán las lluvias

El tiempo registrará pocos cambios durante el día de hoy en Canarias. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que se registren lluvias moderadas en algunos momentos, y seguirá el frío y las fuertes rachas de viento. Eso sí, los avisos por fenómenos meteorológicos han desaparecido. En general, se registrarán intervalos nubosos, más abundantes en el norte de las islas. En estas zonas, precisamente, se mantienen las lluvias débiles en las islas de mayor relieve, que serán localmente moderadas en medianías, y menos probables en el resto de las zonas. Temperaturas con pocos cambios, y viento del norte moderado girando a nordeste por la tarde. | J. B.