Las aguas del litoral de Agaete tienen una buena calidad y no están afectadas por el vertido del catamarán Bentago Express tras encallar en la bocana del puerto de Las Nieves el pasado 7 de enero, lo que obligó al Ayuntamiento a cerrar las playas del municipio en previsión de que el derrame dañara la salud de los bañistas.

La compañía Fred. Olsen, propietaria del Bentago Express, informó ayer en un comunicado que los resultados de las últimas analíticas realizadas en las aguas próximas a Agaete han confirmado que la calidad continúa siendo satisfactoria.

La naviera precisó que durante los dos últimos meses ha llevado a cabo “un total de 80 analíticas físico-químicas y microbiológicas del agua del mar para controlar la contaminación por hidrocarburos y la calidad del ecosistema marino en el Puerto de Agaete y las playas cercanas”.

Los resultados de ambos tipos de análisis “han dado resultados por debajo de los límites de cuantificación y, por tanto, certifican la excelencia de la calidad de las aguas para el baño”, apuntó.

La contaminación se controla con las analíticas físico-químicas y microbiológicas

El director de flota de Fred. Olsen Express, Juan Ignacio Liaño, destacó “la actuación de la compañía que, en línea con su firme compromiso con la sostenibilidad, ha llevado a cabo diversos controles semanales para garantizar el buen estado de las aguas del litoral del municipio y sus alrededores”.

La compañía recordó que en el momento del incidente del Bentago Express, una de las organizaciones implicadas en el rescate del buque, Itopf (Promoting Effective Spill Response), “emitió un informe donde aseguraba que el escape de combustible de la embarcación no suponía un peligro para el ecosistema, ya que el escaso gasoil, de tipología distinta a los fueles pesados, liberado por el impacto es un destilado que se clasifica como poco persistente por su baja densidad y viscosidad”.

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El Bentago Express ha salido de su trampa J. C. Castro

El Bentago Express, que cubría la ruta de Santa Cruz de Tenerife a Agaete, encalló pasadas las 21.00 horas del jueves 7 de enero y quedó atrapado en una baja existentes en la entrada el muelle de Las Nieves. A bordo viajaban 75 personas, 59 pasajeros y 16 tripulantes, más una treintena de camiones y coches. La causa del accidente fue un fuerte racha de viento que desplazó al barco hacia las rocas.

En las horas siguientes, de noche y con el mar en mal estado, la tripulación y los pescadores de Agaete intentaron sin éxito reflotar el catamarán y remolcarlo, pues quedó a apenas 160 metros del dique de atraque. Por la mañana, con la luz del día y la pleamar, tres embarcaciones de Salvamento Marítimo intentaron liberar el catamarán, que estaba que está encajonado entre las rocas.

Combustible

El choque contra las piedras provocó el derrame de una parte del combustible, que esa misma mañana ya se podía apreciar en la superficie del agua, aunque nunca a alcanzar las costas, según aseguraron los estudios posteriores de Salvamento Marítimo y del Cabildo. En previsión de daños, a las pocas horas se empezaron a colocar barreras anticontaminación en la playa de Las Nieves y en el Muelle Viejo.

Durante toda la mañana del viernes 8 de enero se realizaron maniobras para reflotar el catamarán y trasladarlo hasta el atraque, con el objetivo de desembarcar a los pasajeros. Sin embargo, todos los intentos fueron inútiles y que se optó, antes del mediodía, por el rescate de los pasajeros con una lancha rápida, la Salvamar Nunki, y el apoyo de bomberos del Consorcio de Emergencias.

Peligra la flotabilidad del ferry encallado en Agaete Andrés Cruz

Tras 14 horas entre la travesía y la espera por el rescate, todos los viajeros, entre los que se encontraba un bebé de siete meses y varios perros, fueron desembarcados sin mayores incidencias y agradecieron el trato dispensado por la tripulación.

En las siguientes maniobras de rescate el buque se deslizó y quedó situado en una plataforma llana, más hundido y con mayores daños en la parte de babor. A los cuatro días se pudo desplazar al muelle para la descarga de los vehículos. Tras unas reparaciones de urgencia en el mismo puerto Agaete, el Bentago Express se pudo remolcar hasta el Puerto de La Luz, al tiempo que se volvían a abrir las playas a los bañistas.

La reparación del ‘Bentago Express’ avanza “a buen ritmo” en los talleres de Astican

Al respecto, Fred. Olsen resaltó ayer que la reparación del Bentago Express “avanza a buen ritmo” en el astillero de la capital grancanaria, Asticán, gracias a los trabajos de los equipos especializados con los que cuenta en las Islas, así como a la continuidad en la cadena de suministro, garantizada por el servicio de propia naviera.