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La cementera pide autorización para estar otros 25 años en Santa Águeda

Ceisa presenta la solicitud a Puertos Canarios ante el final de la concesión en octubre de 2022

Vista del puerto de Santa Águeda y de la fábrica de cementos de la empresa Ceisa, con la localidad de El Pajar a la derecha. | | LP/DLP

Vista del puerto de Santa Águeda y de la fábrica de cementos de la empresa Ceisa, con la localidad de El Pajar a la derecha. | | LP/DLP

La empresa Cementos Especiales de las Islas (Ceisa) solicitó ayer a Puertos Canarios una nueva autorización que le permita usar el muelle de Santa Águeda por “al menos otros 25 años” y así poder mantener la actividad de esa industria, según informó el coordinador general de la compañía, Claudio Piernavieja, quien consideró que es de “sentido común” prorrogar esa concesión ante el periodo de crisis económica e incertidumbre laboral que atraviesa el Archipiélago canario.

Piernavieja detalló que se ha solicitado un nuevo permiso “por el tiempo suficiente para garantizar el empleo de la actual plantilla y de algunas incorporaciones de personal, que en años puede ser de un mínimo de 25”, dejando la puerta abierta a futuras prórrogas o ampliaciones de la concesión para seguir utilizando las instalaciones portuarias de Santa Águeda, junto a la localidad de El Pajar, casi en el límite de los municipios de San Bartolomé de Tirajana y Mogán.

La actual autorización de Puertos Canarios, un ente dependiente del Gobierno autonómico, finaliza en el mes de octubre de 2020 y obligaría a paralizar la actividad. “La alternativa de trasladar la cementera desde El Pajar a otro lugar no es viable”, aseguró el directivo de la empresa, quien subrayó que la industria cementera se asienta sobre tres pilares fundamentales.

“El primer pilar -comentó Piernavieja- es la fábrica propiamente dicha, que está sobre un terreno que es propiedad de Ceisa; el segundo es la cantera de puzolana canaria, que curiosamente tiene una de las mejores adiciones del mundo para elaborar cemento; y la tercera pata es la dársena de Santa Águeda, que está sometida a una concesión de Puertos Canarios. Esas tres pilares forman un todo indivisible y cualquiera de los tres que falle dejaría coja a la industria, por eso no manejamos ninguna otra opción de segundas ubicaciones” .

Pese a que el Gobierno de Canarias, el Cabildo, los ayuntamientos y el sector hotelero han planteado la desmantelación de la cementera cuando acabe la actual concesión en 2020, para mejorar el paisaje turístico y crear un puerto deportivo en Santa Águeda, la empresa confía en una respuesta positiva del Gobierno regional.

Piernavieja declaró que en la actual situación de crisis se impone la diversificación y que los sectores económicos convivan de manera pacífica y piensen sobre todo en el empleo. “Una industria como la nuestra es estratégica para las Islas, pues ofrece un producto necesario, con una calidad específica para el mercado canario y con la garantía del suministro; no podemos estar pensando en destruir empleo, porque en este caso estamos hablando de que unas 600 familias dependen de forma directa o indirecta de esa cementera”, puntualizó.

El coordinador de Ceisa opinó que en Canarias, por su condición de región ultraperiférica, “es aún más importante tener una industria local, lo que en agricultura se conoce como producto kilómetro cero, en el sentido de tener los cementos a la carta, lo que el mercado canario necesita por sus condiciones climáticas, humedad o salinidad”.

Abastecimiento

Puso como ejemplo que “no es lo mismo un cemento para el dique Reina Sofía que para la construcción de la carretera de La Aldea” y resaltó que en Santa Águeda se cocinan los cementos a petición del mercado canario, algo que no ofrecen las empresas del exterior. “Y por supuesto garantizamos el abastecimiento, que con los problemas de logística que hemos visto en los últimos meses es más complicado desde la Península o desde otros sitios”, apuntó.

Preguntado sobre las propuestas de los empresarios hoteleros para desmantelar la cementera, Piernavieja consideró que “es el momento de conciliar los intereses industriales, turísticos y del sector primario para remar todos en el mismo barco y salvar los puestos de trabajo”.

Al respecto, recordó que el muelle de Santa Águeda “es el único industrial con el que cuenta Puertos Canarios y también el único de titularidad de la Comunidad Autónoma para las operaciones portuarias industriales, pues dispone de gran calado un recibir buques de transportes de materias primas de gran tonelaje”.

Puesto que la fábrica de cemento está sobre terrenos propios y en suelo industrial, su actividad “podría seguir ahí por los siglo de los siglos”, señaló Piernavieja, por eso es fundamental ampliar el tiempo de concesión administrativa para seguir utilizando ese puerto.

“La autorización -recalcó- ya es cuestión del Puertos Canarios y confío en el sentido común del Gobierno autónomo, ahora que se está defendiendo tanto la diversificación, los productos de las Islas y la potenciación la escasa industria que tenemos, pues hay que recordar que la cementera es una de las pocas industrias transformadoras que quedan en Canarias, que no es de servicios o temas logísticos”.

La infraestructura portuaria, situada al pie de las instalaciones de la fábrica cementera, resulta imprescindible para la producción de este material de construcción, puesto que permite la recepción de parte de las materias primas desde la Península y el traslado del producto terminado al puerto de Las Palmas y al resto de las islas del Archipiélago. Estas operaciones implican anualmente el movimiento de medio millón de toneladas de materiales y, gracias a esta instalación, se evita la circulación de cien camiones diarios por la autopista Sur GC-1 y la emisión de 3.000 toneladas de CO2.

El grupo Ceisa cuenta con 15 puntos de producción, almacenaje y venta en Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura y La Palma, factura 60 millones de euros y genera 150 empleos directos y 450 indirectos, detalló la empresa.

Pendientes de los tribunales

La actual concesión del puerto de Santa Águeda a Ceisa está aún pendiente de la resolución de una demanda presentada por empresarios turísticos del Sur contra Puertos Canarios al considerar que la autorización a la cementera caducó en marzo de 2020, no en octubre de 2022, por lo que debía estar desmantelada desde esa fecha. Sobre el permiso giran otros hechos, como la creación de un puerto deportivo o el traslado de los residuos de Chira-Soria a la cantera. De los 2.500 atraques aprobados por el Cabildo no se ha construido ninguno y también pugnan otros tres puertos por ellas. | J. M. N.

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