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Costas localiza una tubería enterrada que vierte salmuera en la playa de Tauro

La Demarcación traslada la denuncia a la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural

Bañistas en la playa de Tauro al poco de colocar Anfi la arena del Sáhara.

Bañistas en la playa de Tauro al poco de colocar Anfi la arena del Sáhara. La Provincia

Tauro se ha convertido en la playa de los líos. Tras cinco años cerrada al baño por un conflicto judicial con la empresa concesionaria, ahora la Demarcación de Costas de Las Palmas ha encontrado una tubería enterrada en la playa de Tauro que está echando la salmuera de la desaladora que suministra a Anfi en la misma arena, y ha trasladado la denuncia a la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural para que tome cartas en el asunto. El escrito fue remitido el pasado 20 de febrero.

La tubería se localizó muy enterrada en la arena, a unos tres metros de profundidad , y ahora mismo al meter máquinas excavadoras para comprobar todo este vertido se ha producido un gran socavón en la playa que, como explica el jefe de Costas, Rafael López Orive, obliga a vallar toda la zona por el peligro que puede suponer en el caso de que se abra la playa. Además de la contaminación que supone la salmuera, “el vertido está produciendo un efecto de succión como un pantano porque está haciendo que toda la arena sea muy movediza”, añade el responsable de la Demarcación.

El hallazgo se ha producido cuando se realizaban los estudios de batimetría, reconocimiento de fondos y espesores de arena que encargó Costas a la empresa Ingeniería Costera y Oceanográfica (Elittoral) para conocer como había quedado la playa tras la colocación de arena, y decidir si precisamente se podía abrir por fin a los bañistas. Tauro era una playa de callaos y el grupo Anfi depositó en 2016 unos 60.000 metros cúbicos de árido traídos del Sáhara a cambio de explotar las hamacas, sombrillas y demás negocios que se iban a instalar. 

Según los datos de que dispone este departamento del Ministerio para la Transición Ecológica, la salmuera procede de la planta desaladora del grupo Anfi, situada cerca de la playa, y que al no contar con un emisario para llevarla mar adentro el vertido se queda en la misma arena. Es por esto que se ponen en contacto con esta empresa, que precisamente se hizo con la concesión de la explotación de los servicios de playa, aunque después fue anulada por no cumplir con las condiciones de esa autorización. Las respuesta que le trasladan desde Anfi es que “no saben nada” de esta tubería. 

 Este grupo turístico aseguró ayer que no son propietarios de la desaladora y por lo tanto “no son responsables de la misma”. En este sentido, se limitaron a declarar que la titularidad de la desaladora es de un tercero, y que lo que tienen es un contrato para el suministro de agua. 

Pese a todo, Costas, que traslada las responsabilidades en este asunto al Ejecutivo autónomo, además, le recuerda en la misma denuncia de la salmuera a la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural, que existe una resolución de fecha 18 de octubre de 2007 de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias por la que se declara la caducidad del procedimiento iniciado a la solicitud de la entidad mercantil Anfi Tauro S.A., para la autorización del vertido de rechazo de agua del mar de la planta desaladora por ósmosis inversa. 

 Al mismo tiempo, Costas que pretende que la playa se pueda abrir al baño una vez que se resuelvan estas cuestiones anunció ayer que para ello va a proceder a retirar todo el terraplén y la escollera que dejó Anfi delante de los antiguos almacenes de empaquetado que había en la playa, un espacio que no forma parte de los 12.000 metros de la concesión. Aunque existe incluso un expediente sancionador en firme de la Demarcación, desde Anfi señalaron a este periódico que “no van a quitar los escombros” porque están pendientes de un dictamen de lo contencioso, y de lo que dicten los tribunales sobre la anulación de la concesión.

El detallado informe sobre el estado de la playa fue remitido ayer por Costas, por correo ordinario, al Ayuntamiento de Mogán que en todo caso se tendrá que encargarse de la seguridad y de la vigilancia. Donde mantienen silencio es en la Agencia de Protección. Este periódico se puso en contacto con el director de este departamento autonómico, Ángel Fariña, y no obtuvo ninguna respuesta.

Socavón en el que se ve la tubería que vierte salmuera en Tauro.

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