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Valleseco

Valleseco homenajea a su santo patrón

El municipio celebra el 175 aniversario de su parroquia y el 275 de la llegada de la imagen

Procesión en Valleseco, con la imagen de San Vicente al fondo a la izquierda, a principios del siglo XX.

Procesión en Valleseco, con la imagen de San Vicente al fondo a la izquierda, a principios del siglo XX. FEDAC.

La historia de casi tres siglos de Valleseco se rememorarán durante este abril y todo el próximo mes de mayo con motivo de la celebración del 175 aniversario de la creación de la parroquia y el 275 de la llegada de la imagen de San Vicente Ferrer, hechos que articularon buena parte del devenir de la localidad. 

El municipio de Valleseco entra este 2021 en un abigarrado calendario de fechas redondas, con el 175 aniversario de la creación de la parroquia de San Vicente Ferrer, y el 275 aniversario de la llegada de la imagen a la primera ermita del pago, cuando éste aún formaba una unidad administrativa local con la villa de Teror hasta su escisión del municipio mariano en el año 1842.

Por estas dos efemérides el Ayuntamiento de la localidad de medianías ha organizado un extenso programa de actividades culturales, sociales y religiosas para proyectar la rica historia de un Valleseco al que debe el nombre a la ‘competencia’ de los dos valles situados al este y el oeste, muchos más ricos en agua, como son los de Madrelagua y La Virgen, pero no precisamente por sufrir un déficit hídrico, ya que en este sentido es uno de los más ricos de Gran Canaria a pesar de la toponimia.

Una riqueza que es precisamente la que potencia de antiguo a Valleseco en despensa de frutas, hortalizas y cereales, además de atesorar una importante cabaña ganadera lo que ya en 1740, a tenor de su creciente censo y desarrollo económico, le lleva a solicitar la construcción de la primera ermita dedicada al dominico San Vicente Ferrer, cuya imagen, como recuerda el Ayuntamiento con motivo de estas dos efemérides, fue entronizada y llevada desde Teror a Valleseco en 1746 casi un siglo antes de la independencia de ambas poblaciones.

Pero la importancia de esa primera ermita no es solo religiosa, sino que su ubicación vertebrará la propia trama urbanística de Valleseco. Lo recordaba el pasado sábado el conservador restaurador de bienes culturales Iván Arencibia Rivero en la charla titulada Patrimonio Histórico Artístico y Cultural de Valleseco, en la que expone a raíz de su instauración cómo se va creando alrededor el diseño de una localidad que se convierte en paso obligado del trasiego entre medianías y cumbres, “donde se compra queso para llevar a La Aldea” atravesando la trasierra, “y donde de regreso llega pescado aldeano a Valleseco”, por poner un ejemplo del intercambio de bienes por los antiguos caminos reales de la isla.

Así se va consolidando lo que en otros puntos se conoce como el casco urbano, y que en Valleseco recibía el nombre de El Recinto, formado por las casas que existen en el entorno inmediato al templo religioso. Arencibia Rivero señala que a la imagen de San Vicente Ferrer, muy antigua, se le pierde la pista de su origen, pero sí que se ha detallado, tanto por documentación fotográfica como por placas radiográficas, que ha sido objeto a lo largo de su vida material de una evolución en su tamaño. Se trata de una obra de madera policromada, que representa a un santo dominico, símbolo de pureza y castidad, con sus atributos iconográficos como lo son el crucifijo, el rosario y una diadema que, además, ha sido el icono elegido para difundir estas dos efemérides.

El Ayuntamiento programa actos culturales de abril a mayo para revivir sus orígenes

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De momento Valleseco ya ha celebrado varios actos, entre los que destaca la presentación de la marca institucional, celebrado el pasado día 10 o la mencionada charla de Iván Arencibia del pasado sábado, enmarcada en una jornada sobre el estudio de la imagen. Para el mes de mayo se programa, el sábado día 1, la apertura de la muestra Memoria de una fe, identidad de un pueblo, en la parroquia, así como unas jornadas en el colegio Rey Juan Carlos I sobre la separación de Valleseco y Teror y para el sábado día 8 un concierto del timplista Germán López, con su espectáculo Canela y Limón en el auditorio.

A ello se suman celebraciones religiosas, que serán retransmitidas a través de varios medios y redes sociales, y otros conciertos, como el que ofrecerá la parranda Los Paperos en el auditorio, muchos de ellos a los que se pueden acceder tras una inscripción previa. Las celebraciones finalizarán el miércoles 26 de mayo con una eucaristía conmemorativa titulada Primera misa en la ermita en la parroquia de San Vicente Ferrer.

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