Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Golpe a los grafiteros

La Guardia Civil finaliza con 17 detenidos la operación contra las pintadas en los muros de la GC-1 y la GC-2 | Provocaron daños por valor de 373.954 euros

Uno de los agentes encargados de la investigación frente a una pintada junto a la GC-1, en la zona de la playa de La Laja. | | GUERRA

Uno de los agentes encargados de la investigación frente a una pintada junto a la GC-1, en la zona de la playa de La Laja. | | GUERRA

La investigación dirigida por el área de Delincuencia Patrimonial y Económica de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil ha permitido identificar y detener a 17 grafiteros que se dedicaban a pintar los muros que se encuentran a ambos lados de las carreteras GC-1 y GC-2. La operación, que se ha alargado casi un año, ha supuesto un golpe a estos artistas, quienes hasta ahora habían lidiado con multas de 400 euros pero que, debido a la alta cantidad de pintada, han sido imputados por un delito de daños continuado al provocar pérdidas al Cabildo de Gran Canaria por valor de 373.954 euros.

Los nombres de Saker o Ceser pueden resultar desconocido o puede que le suene familiar, aunque no sepa muy bien porqué. Si es así, es que probablemente haya leído esas dos palabras en algunos de los muros de Gran Canaria. Se trata de dos de los grafiteros más conocidos del Archipiélago. Dos hombres que durante años camparon libremente por los terrenos que custodian las principales carreteras de la Isla pintando sus nicks en las paredes hasta que el Cabildo de Gran Canaria decidió poner fin a esta forma de arte sin control. La Guardia Civil recogió la denuncia y procedió, en una operación que ha durado casi un año, a la detención de un total de 17 artistas, con edades comprendidas entre los 30 y los 48 años, por daños en la propiedad pública que superaron los 370.000 euros. Entre ellos están quienes se hacen llamar Saker y Ceser.

Grafitis en la carretera GC-2, a su paso por El Rincón. | | LP/DLP A. Castellano

Los agentes del área de Delincuencia Patrimonial y Económica de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial fueron los encargados de llevar unas pesquisas que se iniciaron después de que la institución insular tapara parte de los grafitis y, a la semana, comprobaran que ese trabajo había sido el balde; los grafiteros habían vuelto a actuar. Lo hacían incluso con mofas mediante una obra a la que incluían un mensaje: “Gracias por repararme los muros”. Hace un año, los guardias civiles, con la importante colaboración de un agente de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria especialista en el análisis de estos dibujos, iniciaron la investigación para tratar de ponerle nombre y apellidos a los ‘nicks’ bajo los que se refugian los autores. Saker o Ceser son dos de ellos, pero también están Ese, Diem, Jask o Saeter.

Firma de ‘Size’ en una pared del norte de Gran Canaria. | | LP/DLP

Estos grafiteros se dedicaron a pintar media isla. Miguel, jefe del área, explica que hay más de 900 pintadas. De estas, en las carreteras GC-1 y GC-2 detectaron un total de 135: 56 de ellas entre Las Palmas de Gran Canaria y el Aeropuerto; 32 entre este punto de entrada y salida de pasajeros a la Isla y el kilómetro 37 (el acceso a El Berriel); y otras 47 entre la capital grancanaria y Agaete. Pintadas en zonas públicas que fueron denunciadas por el Cabildo, lo que permitió intervenir al Instituto Armado porque, como puntualiza el agente, “si no hay denuncia de la persona agraviada, no podemos intervenir de oficio” para actuar contra esta actividad que genera un importante impacto paisajístico y medioambiental.

Dos de las firmas en el muro de un campo de fútbol del Carrizal, en la GC-1. | | LP/DLP

Una vez recopiladas las pintadas, los investigadores se propusieron como primer objetivo tratar de identificar a la persona que se escondían detrás de ellas. Como indica Miguel, alguno de los detenidos cuentan con doble firma, una ilegal y la otra legal. La primera es la que utilizan en las paredes públicas o privadas sin permiso. La segunda la destinan a los trabajos para los que son contratados, en muchos casos por entidades públicas, para embellecer muros o fachadas de edificios con el objetivo de festejar un día determinado o para homenajear la labor realizada por algunos de los vecinos. Estos trabajos son los que, en parte, financian las sanciones que recibían hasta ahora. Pero también se lucran como representantes de las marcas de los espráis que manejan e incluso crean merchandising con sus firmas, que después comercializan a través de Internet en los grupos de Whatsapp en el que intercambian sus creaciones. O como tatuadores, que es otra de las profesiones asociadas a algunos de los investigados.

Grafiti pintado por ‘Ceser’ en Vecindario después de la primera fase de la operación realizada por la Guardia Civil en verano del año pasado. | | LP/DLP

Hasta ahora, las sanciones que habían recibido se habían limitado a administrativa, multas que no superaban los 400 euros que no les suponía de lección para dejar de seguir pintando. No obstante, recalca el jefe del área, parte de los ahora detenidos pertenecen a familias con una buena base económica que les permite hacer frente a las sanciones económicas. La diferencia con la investigación desarrollada durante el último año es que se les acusa de un delito de daños; unos daños que han sido valorados por el Cabildo en más de 370.000 euros y que pueden conllevar a penas de hasta tres años de prisión si son considerados agravados.

Los arrestados tienen una doble firma, una ilegal y otra para trabajos remunerados

decoration

En este sentido, el jefe del área de delitos contra el patrimonio señala que si bien en España pintar un grafiti no es un delito, sí que lo es cuando es continuado, como ocurre con este caso, y añade que en otros países como en el Reino Unido hacerlo en determinados bienes públicos como los vagones de los trenes sí que conlleva penas de cárcel.

Varias firmas en la subida a Salto del Negro desde la Avenida Marítima. | | GUERRA

Aunque no se ha registrado que alguno de los detenidos haya actuado en las islas Británicas, la Guardia Civil sí que ha puesto en conocimiento de otras policías europeas que los ahora detenidos han estado presentes en sus países pintando para que procedan, si lo estiman oportuno, a abrir una investigación. Y es que los grafiteros tienen entre su particular modo de vida viajar alrededor del mundo dejando su huella. Los agentes detectaron firmas de los ahora procesados en países como Alemania, Italia, Finlandia e, incluso, Argentina.

Esas acciones en el extranjero eran compartidas en las redes sociales, que suponen un escaparate perfecto para engrandecer su particular narcisismo. El Instituto Armado halló vídeos en la red social YouTube donde los grafiteros pintaban a la luz del día, con la cara tapada, y huyendo de los agentes a toda prisa para conseguir otra de sus finalidades: que se libere la hormona de la adrenalina ante la posibilidad que supone que sean localizados y detenidos por cualquier fuerza de seguridad. Existen vídeos en los que el autor muestra al resto de grafiteros su autoridad como ‘king’ (rey) de uno de los grupos o ‘crew’ (de tripulación en inglés), cuyos integrantes cuentan con un código interno entre ellos. Miguel destaca uno sobre todos: “Cuando uno pinta una pared, esa ya pertenece a su grupo, esa ya nadie más la puede tocar”. Cuando se rompe esa regla pueden llegar las amenazas, aunque estas se producen en contadas ocasiones.

Grafiti en Gáldar. | | LP/DLP

La operación de la Guardia Civil se inició en abril del año pasado y en una primera fase, de la que se informó en agosto, se detuvo a un total de 11 personas. Después de la cual, Ceser, uno de los investigados, hizo una pintada en un muro de Vecindario mofándose del Instituto Armado en la que se veía al personaje de animación Homer Simpson vestido de agente comiendo un donut. La investigación acabó a finales del pasado mes de marzo cuando se procedió a la detención de otras seis personas. En las pesquisas, que dirige el Juzgado de Instrucción número 1 de Las Palmas de Gran Canaria, también participaron el agente especializado en este tipo de pintadas de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canarias, así como las policías locales de Santa Lucía de Tirajana, Mogán y Santa Cruz de Tenerife, isla donde se produjo uno de los arrestos.

Las pintadas se han reducido tras la operación iniciada tras la denuncia del Cabildo

decoration

La operación ha generado que la acción de los grafiteros se haya reducido de manera considerable, como apunta el jefe del Instituto Armado, quien precisa además que todo el contenido relacionado con las sanciones ha sido borrado de las redes sociales o los autores han cerrado sus cuentas para que no sean públicas.

Compartir el artículo

stats