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Sur

“Hemos pasado de ser los motores económicos a los hermanos pobres”

Narváez y Bueno repasan la gestión de los servicios sociales durante la pandemia en sus municipios: “La situación es catastrófica”

Onalia Bueno y Conchi Narváez

Onalia Bueno y Conchi Narváez José Carlos Guerra

Con un incremento del 83,5% en Mogán y uno del 57,7% en San Bartolomé de Tirajana, los dos municipios del Sur de la Isla lideraron el crecimiento del paro desde el mes de febrero del año pasado, el último antes del estado de alarma, y hasta este mes de marzo. Y todo ello sin tener en cuenta los ciudadanos que se encuentran en Ertes o los que residen en otros municipios, sobre todo en el sureste, y dependen de la actividad turística que genera el Sur. Esta situación ha provocado un caos en los servicios sociales de ambas localidades, que han pasado de ser “los motores económicos de Gran Canaria a los hermanos pobres, la situación es una catástrofe”.

Así se pronuncian las alcaldesas Conchi Narváez y Onalia Bueno en una entrevista conjunta en la que admiten que, pese a que se acerca el regreso del turismo y por tanto de la actividad económica, quedan meses duros. “El año pasado fue muy difícil pero este lo será más porque muchos de los que tenían ahorros ya se los han gastado”, coinciden las alcaldesas, que han tenido que elevar las políticas sociales en su listado de prioridades.

Bueno reflexiona que la parte más dura ha sido ver a “personas que tenían una cierta calidad de vida y han pasado a la parte contraria, tienen vergüenza de estar ahí, para ellos es una sitación desconocida”. “Eso ha sido demoledor y te afecta mentalmente, y no han sido ni uno ni dos. A los servicios sociales de Mogán se han incorporado mil nuevas familias”, añade Bueno.

Por eso ambas han agradecido la posibilidad de utilizar por fin el dinero del superávit y los remanentes de tesorería. “Es justo que aquellos que hemos ahorrado podamos usar ese dinero, que encima te castigaban. Era ridículo, una comedia”, razona Narváez.

Por ello los dos municipios han incrementado sus partidas destinadas a servicios sociales, han realizado diferentes modificaciones presupuestuarias y aumentado el personal para reforzar sus políticas en este área.

“Primero aumentamos la cantidad económica, para lo que hemos contado con ayudas del Cabildo, y hemos incrementado el personal”, explica Narváez. “Ahora estamos preocupados porque ese personal es temporal y el objetivo es mantenerlo”, añade.

Bueno subraya el amplio abanico de ayudas que ofrecen a sus vecinos: “En alquiler, agua y electricidad llegamos a 628 familias, en hipotecas a 23 y en ayudas de alimentos a casi mil familias. Acabamos de aprobar el presupuesto con un millón de euros más con una modificación presupuestaria, y así vamos a estar constantemente. Este año, si no remonta, podemos estar con una inversión para servicios sociales de tres millones de euros para antes del verano. El año pasado fueron casi dos millones de euros, pero la gente tenía ahorros y ahora hay que sustituirlo con las ayudas”, indica la regidora moganera, muy satisfecha con su equipo de servicios sociales.

Ambas están muy agradecidas a las oenegés: “Han sido una ayuda caída del cielo, en especial la del Banco de Alimentos. Es la que te permite esa acción inmediata hasta dar la cita para tramitar la ayuda municipal”, concluye Conchi Narváez.

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