Hizo historia en la Luna y en San Bartolmé de Tirajana. El astronauta Michael Collins, uno de los tres que formaron la misión ‘Apollo 11’ que conquistó por primera vez la Luna, falleció a los 90 años. Tímido, el norteamericano se quedó orbitando dentro del Columbia mientras sus compañeros Neil Armstrong y Buzz Aldrin ponían un pie sobre el satélite de la Tierra, convirtiéndose en héroes para la humanidad. Los tres fueron agasajados en Gran Canaria durante la histórica visita de octubre de 1969, sólo tres meses después de la expedición. Los norteamericanos participaron en actos, sobre todo en Maspalomas, donde se hospedaron, y fueron atendidos por políticos, empresarios y ciudadanos que quisieron estar junto a los primeros hombres que visitaron la Luna.

A Michael Collins se le conoció como “el hombre más solitario de la historia” por encargarse de la parte menos vistosa de la histórica misión Apolo 11, como fue la de mantenerse en la nave mientras sus otros compañeros, Neil Armstrong y Buzz Aldrin, pisaban el suelo lunar y se tomaban fotos. Tres meses después, los astronautas pasaron unos días en el sur de Gran Canaria para descansar de la expedición, donde fueron agasajados por instituciones y ciudadanos que aún recuerdan la histórica visita.

Collins se mantuvo en el módulo Columbia, orbitando a unas 60 millas (96 kilómetros) sobre la Luna, a la que describió como un “hueso de melocotón marchito y quemado por el Sol”, mientras Armstrong a su vez recitaba lo de “un gran paso para la humanidad”. Al “astronauta olvidado”, como también se le conoció, aquella posición tras bambalinas no le redujo su pasión por la exploración espacial ni, como recordaron sus familiares con el comunicado con el que ayer dieron a conocer su muerte, la “gracia y humildad” con la que enfrentó los desafíos a lo largo de sus 90 años de vida.

Collins en un acto por el 50 aniversario de la misión. | | REUTERS

Collins en un acto por el 50 aniversario de la misión. | | REUTERS Lorenzo Castro E. / Efe

El administrador de la NASA, Steve Jurczyk, destacó en ese sentido que es indiscutible su legado “como uno de los líderes que dio los primeros pasos de Estados Unidos en el cosmos”. “Su espíritu nos acompañará mientras nos aventuramos hacia horizontes más lejanos”, añadió Jurczyk, en momentos en que la agencia aeroespacial tiene la mirada puesta en Marte, el planeta rojo y al que Collins apuntó como la siguiente fase para la exploración espacial.

Fue el único de los tres astronautas que formaban la misión que no pisó la superficie lunar

“No quiero volver a la Luna. Quiero ir a Marte. (John F.) Kennedy nos mostró el camino”, dijo Collins en 2019, durante los actos con motivo del 50 aniversario del que fue el primer viaje tripulado que alcanzó la superficie lunar, hito logrado el 20 de julio de 1969. Hoy en día, la NASA tiene dos rovers (Curiosity y Perseverance) sobre la superficie de Marte y el helicóptero Ingenuity ha hecho los primeros vuelos controlados y con motor de una aeronave en otro planeta.

Este piloto de la Fuerza Aérea de EEUU, nacido en Roma (Italia) e hijo de una distinguida familia militar, se caracterizó por su personalidad tímida y sensata, que le permitió estar ajeno a las rivalidades y egos en el Centro Espacial en Houston (Texas), en plena carrera espacial con la entonces Unión Soviética.

Aldrin, Armstrong y Collins durante su estancia en la Isla. | | LP

Aldrin, Armstrong y Collins durante su estancia en la Isla. | | LP Lorenzo Castro E. / Efe

En su libro de memorias Carrying the Fire (Llevando el Fuego), de 1974, reconoció que, previo a la hazaña, se hallaba aterrorizado con la idea de tener que volver solo y dejar a sus compañeros en el satélite terrestre si la misión fracasaba. Contó que en sus 17 años como piloto nunca había sentido tal miedo y sabía que si volvía a la Tierra sin Armstrong y Aldrin se hubiera convertido en “un hombre marcado de por vida”.

“No quiero volver a la Luna. Quiero ir a Marte”, declaró en el 50 aniversario de la misión ‘Apollo

Pero la misión concluyó con éxito, los tres integrantes de la misión volvieron a Tierra tras alcanzar las aguas del Pacífico e hicieron una gira triunfal de tres semanas, que concluyó con la entrega de la Medalla Presidencial de la Libertad, el honor civil más alto de la nación estadounidense. Collins recibió además la Medalla de Oro del Congreso de EEUU y fue miembro del Salón de la Fama de los Astronautas de ese país, así como del internacional Salón de la Fama del Espacio.

Michal Collins, en el centro de la foto, junto a Neil Armstrong, con un ejemplar de LA PROVINCIA en octubre de 1969. | | LP/DLP Lorenzo Castro E. / Efe

Los tres astronautas realizaron una gira mundial y en octubre de aquel mismo año recalaron en el sur de Gran Canaria, hospedándose en el Hotel Maspalomas Oasis y participando en numerosos actos organizados para homenajearlos.

Se retiró de la Fuerza Aérea en 1982, con el rango de general de división, y a lo largo de su vida publicó varios libros que lo elevaron como un defensor de la exploración espacial, faceta que reforzó en su calidad de director fundador del Museo Nacional del Aire y el Espacio del Smithsonian en Washington.