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La mejora de la vía del centro incluye una variante con túnel en Santa Brígida

El municipio rechaza esa opción del PT19 porque restaría la afluencia de visitas a los negocios - Se van a corregir curvas y quitar árboles para ganar seguridad

Vista de la entrada al muncipio de Santa Brígida . | | LP/DLP

Vista de la entrada al muncipio de Santa Brígida . | | LP/DLP

Dos variantes, una desde la entrada a Santa Brígida, de un recorrido de unos 1.340 metros, que evitaría a través de un túnel de 770 metros el acceso al casco urbano, y otra en la Curva del Molino, ya en San Mateo, pero, en este caso, a cielo abierto, son dos de las intervenciones más llamativas que propone el Cabildo de Gran Canaria para mejorar la carretera de acceso al centro de la isla, la GC-15, la que une la capital con Tejeda.

Variante de Santa Brígida con un túnel de 770 metros

El Plan Territorial Especial del Corredor de Acceso al Interior de Gran Canaria (PTE19), aprobado por la corporación insular en 2010 y cuyo objetivo es descongestionar esta vía que soporta una intensidad media de 20.000 vehículos diarios, plantea, a su vez, el acondicionamiento de buena parte del trazado, dado el estado precario de buena parte de toda la red viaria, tanto la principal como la secundaria, que comunica Santa Brígida, desde Monte de Lentiscal, con la Vega de San Mateo. Para dar más seguridad y capacidad a todos esos accesos se ha considerado también prioritaria la ampliación de algunos tramos de las calzadas, así como de los arcenes, la reducción de pendientes excesivas, la adecuación de los peraltes para aumentar la visibilidad y la maniobrabilidad en la conducción.

Al mismo tiempo se insiste en la necesidad de corregir los giros inadecuados, y se apunta, entre las soluciones para hacer la conducción más segura, la retirada de los árboles que se encuentran en los mismos márgenes y el establecimiento de medidas disuasorias que eviten los estacionamientos. Otra de la cuestiones en las que incide es en la mejora del sistema de balizamiento y defensas.

En total se pretende actuar en unos 31 kilómetros de carretera ya que no sólo se contempla el recorrido de la GC-15 que conecta Santa Brígida con San Mateo. Se ha delimitado todo un anillo de intervención que, además de los 11,23 kilómetros de la carretera principal, incluye las conexiones a los núcleos más próximos como la vía que va de San Lorenzo al Zardo (GC-308; la que va desde Almatriche hasta la Casa del Gallo (GC-310); así como la que transcurre desde Monte Lentiscal por Las Meleguinas hasta El Palmeral (GC-320); y el recorrido desde La Calzada hacia Los Olivos (GC-321).

En el caso de la GC15 se contemplan hasta once tramos: la travesía del Monte de Lentiscal con la glorieta del Monte, la glorieta del Monte con el cruce de La Atalaya, la de este cruce con el casco de Santa Brígida, todo la travesía de este municipio, el tramo desde el casco a la recta del Paraíso, toda esta recta, el trayecto desde la misma hasta Gran Parada, otro desde este lugar hasta la recta del Madroñal, y todo este trazado hasta la Curva del Molino.

Desde hace años que los municipios de Santa Brígida, San Mateo y Tejeda, unidos en la Mancomunidad de Medianías, vienen reclamando una intervención en todo el acceso al centro no sólo para mejorar las condiciones de seguridad de un trazado que se hizo hace más de cien años, sino para dar respuesta a la sobrecarga de tráfico que soporta desde hace años debido al desplazamiento de la población hacia estas localidades, que se consolidan como ciudades dormitorio de la capital grancanaria. A eso hay que añadir que los fines de semana son muchos los excursionistas que se acercan hasta el centro y la cumbre.

Pero hasta ahora, las inversiones en materia de carreteras se han destinado prioritariamente al norte y al sur de la isla. Por este motivo, desde estas localidades se han quejado al Gobierno canario y al Cabildo que, a nivel de conexiones terrestres, el centro sigue en el olvido.

Once años después de que se aprobara ese planeamiento una comisión formada por técnicos de ambas administraciones, en la que también participan estos ayuntamientos, se ha marcado desde la semana pasada una agenda de trabajo para planificar la transformación de la GC-15 para decidir la mejor solución a la conexión entre la capital y Tejeda y que este canal de comunicación se ajuste a lo que vienen demandando la realidad socioeconómica de estas localidades, respetando los valores territoriales y ambientales. El hecho de que trabajen juntos Cabildo y Gobierno se debe a que en estos kilómetros que van desde la capital a Tejeda, se mezclan las competencias porque una, la carretera del centro tiene el carácter de interés general hasta la entrada al casco de Santa Brígida. El resto del trazado, que atraviesa los municipios de San Mateo y Tejeda, está considerada como carretera de ámbito insular.

Dos variantes

Aunque todavía no se han definido cuáles van a ser esas prioridades a la hora de afrontar toda esta propuesta de ordenación, y que tramos son los requieren de una actuación más urgente dada su peligrosidad, casi siempre por la estrechez de la vía o por el cierre de las curvas, de momento la solución de hacer dos variantes no es vista por igual en Santa Brígida que en San Mateo. Mientras en una localidad la rechazan en el otro la aplauden.

La nueva infraestructura que se plantea en el primer municipio consiste en un corredor de una longitud de 1.340 metros de largo, de los cuales 770 metros se recorren en un túnel y el resto a cielo abierto. Se propone trazar una vía desde el extremo este del casco de Santa Brígida que apoyándose en la GC-15 crearía un trazado alternativo que evitaría entrar al casco y volveria a conectar una vez pasado el casco de este municipio con la GC15. Se crea así un by pass al núcleo urbano de esta localidad con el que se logra recortar la longitud del recorrido en un 40%, ya que se pasa de los 2.260 metros que hay que hacer ahora a unos 1.340 metros, pero más que este ahorro de trayecto, en el planeamiento se destaca que sobre todo lo más importante es que se mejoran las condiciones del tramo.

«Ese túnel supone unos daños enormes desde el punto de vista medioambiental y por eso lo rechazamos», advierte el alcalde de Santa Brígida, Miguel Jorge Blanco, sobre la variante propuesta en el acceso a este municipio. Rechaza de plano esta opción porque considera que además de los daños que causa al territorio provocaría que muchos visitantes se saltaran esa parada o visita que hacen a la Villa cuando acuden de a disfrutar del sábado o el domingo por el centro, lo que conllevaría un perjuicio económico para todos los negocios. A su juicio, lo urgente es mejorar los trazados de los tramos más peligrosos, recortando curvas, ampliando el ancho, y creando además carriles de adelantamiento.

Aparte de esta alternativa, que se denomina Variante Sur de Santa Brígida, el Plan Territorial de Acceso al Centro plantea la ejecución de otra nueva infraestructura, la variante de la curva del Molino en la zona conocida con este nombre y que está situada justo después de la recta del Madroñal con el que se logra también reducir el trayecto. Al mismo tiempo, se apunta que se puede dejar ese tramo como un acceso restringido al molino. Es decir, que esta vía de El Madroñal se reconvertiría en un vial turístico dotado de aparcamientos suficientes para facilitar la visita a este lugar.

Por su parte, el alcalde de San Mateo, Antonio Ortega, no cuestiona esta opción que recoge el PTE 19. Es más está a favor de la variante de Santa Brígida porque entiende que supone una opción para mejorar el acceso la conexiones del centro de la isla. Subraya que se trata de resolver esos puntos conflictivos que existen en la carretera del centro y como, es desde el punto de vista funcional, el paso por el núcleo urbano de Santa Brígida. Ortega admite que hay que tener en cuenta el valor del territorio pero también precisa que «hay que intervenir para que haya accesos más seguros desde la capital hasta Tejeda».

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