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Tribunales

El lituano acusado de secuestrar a José Bolaños niega los hechos

La defensa pide que se declaren nulas las actuaciones

Juicio al hombre que confesó haber participado en el secuestro del empresario José Bolaños en 2002

Juicio al hombre que confesó haber participado en el secuestro del empresario José Bolaños en 2002 EFE / Elvira Urquijo

El lituano acusado de secuestrar al empresario José Bolaños y a su esposa e hijo en mayo de 2002 ha negado los hechos este jueves -pese a haber confesado su participación en el suceso nueve años después de ocurridos- y además, se acogió a su derecho a no declarar ante el fiscal y la acusación particular.

Este jueves se celebró el juicio en contra de Siugzda Daivaras en la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas acusado de tres delitos de detención ilegal en concurso medial con robo con violencia tras casi 19 años después de que ocurrieron los hechos. La vista inició con la petición de su letrado de que se declarasen nulas las actuaciones ya que entiende que el procedimiento "está viciado desde un principio" y que los agentes que recibieron al acusado en 2012 cuando acudió a comisaría de forma voluntaria cometieron una infracción al tomarle una primera declaración sin asistencia de su abogado. Aunque estos manifestaron que era el lituano quien comenzó a dar nombre y detalles sin que siquiera le preguntasen por lo que le pidieron que dejara de hablar ya que llamarían al Colegio de Abogados de Las Palmas para asignarle uno de oficio.

Asimismo, el letrado reiteró en que ya prescribieron los delitos de lesiones -que la Fiscalía imputaba en un principio- y robo con violencia y, que a su vez, estos no podían ir por separado ya que el Código Penal ha cambiado en estos últimos años. Destacó que el único vínculo que se tiene en contra de su cliente es su propia confesión de la cual ahora se arrepiente. Ante esto el representante del ministerio público sostuvo que fue "una manifestación espontánea" y que "otra cosa es que después, tras ser asistido, cambie su versión". Por lo que añadió que los agentes de la Policía Nacional "en ningún caso cometieron una infracción". En cuanto a la prescripción de los hechos, la acusación pública insistió en que no se han prescrito los hechos porque Daivaras confesó justo antes de que se cumpliesen los diez años que dictamina la ley para los delitos que se le imputan.

El empresario no pudo acudir a prestar declaración ya que se presenta problemas de salud por lo que el Tribunal ejecutó la reproducción de sus declaraciones en el Juzgado de Instrucción en las que manifestó que los delincuentes hablaban marroquí y que le dijeron que su hijo y su mujer "iban a morir". Mientras que la mujer e hijo del empresario relataron ante el juez que sus captores hablaban un idioma extranjero entre ellos pero que como iban cubiertos con capuchas no podían identificar quiénes eran.

El fiscal ha insistido en que se le condene a 11 años y seis meses de prisión sin la atenuante de confesión que requirió en sus conclusiones provisionales. El juicio quedó visto para sentencia.

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