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La avenida Manuel de la Peña

Defensa de la sustitución en el callejero de San Bartolomé de Tirajana del nombre de los Alféreces Provisionales por el del arquitecto que diseñó obras claves del sur

Manuel de la Peña, entre el cardenal Johannes Willebrands y Alberto Isasi, director del hotel Maspalomas Oasis, en 1971. | | LP/DLP

Manuel de la Peña, entre el cardenal Johannes Willebrands y Alberto Isasi, director del hotel Maspalomas Oasis, en 1971. | | LP/DLP

Uno de los asuntos del orden del día del Pleno Ordinario celebrado por la corporación municipal del Ayuntamiento de la villa de San Bartolomé de Tirajana del 30 de abril fue el de modificación, si procede del nombre de la avenida Sargentos Provisionales ubicada en Playa del Inglés-Maspalomas, pasando a denominarse avenida Arquitecto Manuel de la Peña Suárez.

El expediente estaba basado en la acogida que tuvo por parte del grupo de gobierno municipal la propuesta que elevara a la alcaldía-presidencia éste que suscribe, y que a los efectos de defenderla, intervine en el pleno corporativo, leyendo el preceptivo argumentario, así como una breve biografía de Manuel de la Peña.

También venía a ser una acción más en aplicación de lo dispuesto en la Ley de Memoria Histórica; concretamente en Playa del Inglés, ya se inició el proceso en el pleno del pasado mes de febrero, en que la avenida Alféreces Provisionales, pasó a denominarse ‘8 de marzo’, poniendo de manifiesto la corporación tirajanera su compromiso por la lucha contra la desigualdad entre géneros, apostando por una sociedad más libre e igualitaria y para hacer visible la importancia de las mujeres en la sociedad.

En lo que respecta a la nominación de una avenida a nombre del Arquitecto Manuel de la Peña Suárez salda una deuda de hace 60 años y se considera un gesto de desagravio hacia su figura y su legado y viene a coincidir con que este año 2021 se cumple el LX aniversario de la Convocatoria del Concurso Internacional de Ideas para la Urbanización de la Zona Residencial y Turística denominada ’Maspalomas, Costa Canaria’; este concurso fue ideado y coordinado, -incluso fue presidente del jurado calificador-, por el arquitecto Manuel de la Peña Suárez, que en su día fue conocido como el arquitecto de cabecera del Condado de la Vega Grande de Guadalupe -Grupo Castillo-, dueño de prácticamente todos las tierras del sur grancanario y, artífice de la reconversión de sus propiedades en la primera industria turística de Gran Canaria, de Canarias toda y, una de las principales del territorio español; además, también este año se conmemora el 50 aniversario de la inauguración del templo ecuménico El Salvador’ -bodas de oro-, a la sazón su obra más emblemática y representativa.

Además, la ya nominada avenida Arquitecto Manuel de la Peña Suárez es punto de partida, o de llegada, del mismísimo templo ecuménico El Salvador; su obra más emblemática y majestuosa y la que permitirá que su memoria, perdure en la memoria colectiva de muchas generaciones más.

Manuel de la Peña Suárez (1922-2008) fue uno de los grandes exponentes de la arquitectura moderna en Canarias y consiguió desarrollar una obra que supone una aportación a la cultura de la modernidad desde la arquitectura y, desde Gran Canaria y Maspalomas.

Ligado a las Islas desde los inicios de su carrera, la obra de Manuel de la Peña trascendió a nivel nacional desde sus primeros proyectos, publicados en las principales revistas de arquitectura; se convirtió en una de las personas que más influencia ha tenido en la arquitectura en Canarias y sacudió las estructuras estéticas de los principales estudios de los arquitectos locales; según expertos que estudian su obra, Manuel de la Peña fue precursor de algo tan vital hoy en día (60 años después): anticipándose a lo que hoy se denomina ‘vivienda bioclimática’; o sea, una arquitectura que ahorraba territorio y recursos energéticos.

Para Manuel de la Peña, además del diseño integral de sus proyectos y edificios, los muebles y el arte no jugaban en absoluto un papel secundario; en múltiples ocasiones mostró su interés por conjuntar arquitectura y arte, quedando para la posteridad la participación e implicación en los mismos de los artistas canarios más insignes del momento, entre los que destacan César Manrique, Manolo Millares, Santiago Santana, Dieter Korbanka, Juan A. Giraldo, Pepe Abad, Martín Chirino, el fotógrafo Fachico -Francisco Rojas Fariña- y, en mayor medida, la de su amigo Pepe Dámaso. De éste último destacamos el que su obra Cosmos, concebida para el Hotel Folías, tiene doble fechado: 1965, en que tiene lugar la creación de la obra e inauguración del hotel y 2012, en que se retoca y mejora, trasladándose desde un comedor en planta sótano, al mismísimo hall y acceso principal, dónde luce espléndida 56 años después.

Vinculado a las corrientes más pujantes a nivel nacional, la cantidad y variedad de sus proyectos, con un lenguaje propio, plagan la isla de Gran Canaria, desde el albergue de la Sección Femenina en Arinaga, al Mesón de la Montaña de Arucas y, desde las viviendas del Polígono Cruz de Piedra, a la fábrica de tabacos La Favorita y tantos más. Obviando, por extensa, la cantidad de edificios, incluso religiosos, como la iglesia de María Auxiliadora en Las Palmas de Gran Canaria, o los chalets y viviendas familiares en Ciudad Jardín y Maspalomas.

Cabe ya centrase en la original y atractiva simbiosis que logra Manuel de la Peña en su tratamiento a la labor arquitectónica, urbanística y turística y, para ello nos valemos de sus intervenciones en el sur de Gran Canaria (San Fernando y, zona turística Maspalomas Costa Canaria, dónde definitivamente, a decir de los expertos en la materia, se convierte en el principal exponente de la arquitectura moderna en Canarias.

Culminado el proceso del Concurso Internacional de Ideas Maspalomas Costa Canaria del año 1961, fallado éste y, dado como ganador al Atelier francés As Atea+Setap, bajo la supervisión del arquitecto Manuel de la Peña se inician las obras urbanísticas el 15 de octubre de 1962, con la simbólica plantación de una estaca topográfica entre el propio Manuel de la Peña y Alejandro del Castillo, constituyéndose en el primer acontecimiento planificador que ordena, urbaniza y parcela unos terrenos comprendidos entre Punta de Morro Besudo y Punta de Tío López.

Pero no fue hasta final de febrero de 1964 cuando se inauguran las primeras edificaciones de la Urbanización Turística Maspalomas Costa Canaria ideadas por Manuel de la Peña; y se ponen éstas a disposición de los primeros usuarios. Hablamos del restaurante La Rotonda (edificio emblemático de la zona turística Maspalomas Costa Canaria), y el complejo comercial Las Rotonditas, (derribados sin más contemplación el 20 de julio de 1992). Estas obras, en las que imperaba el círculo como forma arquitectónica, constituyó toda una innovación y vanguardia a nivel nacional y europeo.

Somos conscientes que durante 60 años se ha actuado de manera ingrata e insensible hacia la obra de Manuel de La Peña, permitiendo que algunas de sus principales obras en Gran Canaria -Maspalomas- fueran derribadas y, otras muchas han perdido totalmente su esencia primigenia, con desafortunadas actuaciones que las hace del todo irreconocibles. Así tenemos a Los Caracoles y Nueva Suecia, primeros bungalows que se construyeron en San Agustín, en la actualidad, totalmente desvirtuados por la pérdida de la esencia y estética con las que fueron concebidos.

La iglesia de San Fernando de Maspalomas, con su sacristía, colegio público y con patio de recreo adosado que incomprensiblemente fue derribada el 21 de octubre de 1996 y, el Poblado de San Fernando de Maspalomas, una de las más originales y bellas concepciones arquitectónicas de Manuel de La Peña, debido a un exceso de permisividad, ha quedado convertido en una triste apariencia de lo que el arquitecto concibió a principio de los años 60 del siglo XX.

Otra de las obras originales y vanguardistas de Manuel de La Peña fue la de una Guardería de San Fernando de Maspalomas, llamada guardería Los Dados, porque son dados propiamente dichos los que formaban el edificio, también en la actualidad totalmente desvirtuada de su esencia original.

Los hoteles Folías, Costa Canaria y Tamarindos que, aún siguiendo en pié ya no son reflejo alguno de sus proyectos iniciales; el emblemático restaurante El Abanico, en Playa del Inglés, que, como su nombre indica, consistía en un espectacular abanico-mirador y que hoy ha ido sustituido por un complejo de apartamentos.

Como no podía ser de otra manera, también intervino en el proyecto y acabado del Hotel Maspalomas Oasis, esta vez en conjunción con los homónimos José A. Corrales y Ramón Vázquez Moezún. Como es evidente, en la actualidad, nada que ver tampoco con la idea original de sus artífices.

A sabiendas que hay numerosas obras a detallar, edificios de apartamentos como Las Arenas, Las Olas, y numerosos chalets privados que salpican las urbanizaciones de San Agustín y Playa del Inglés, concluimos esta relación con el templo ecuménico El Salvador, de singular y vanguardista estructura y que es, por derecho propio postal obligada e icono de la internacionalmente conocida Playa del Inglés.

Concluimos con una reflexión de Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna (1928-2020) «de haberse actuado con más cordura, gracias a las obras del Arquitecto Manuel de la Peña Suárez, Maspalomas hubiera llegado a ser un centro internacional dónde estudiar la arquitectura moderna que afloraba por mitad del siglo XX en Canarias y España».

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