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El Colegio de Ingenieros de Caminos y Ascan respaldan Salto de Chira

El proyecto cuenta con el apoyo de los técnicos y de los ecologistas, que incluso reclaman duplicarlo con otro plan similar desde la presa de Las Niñas

Visita de los ingenieros de la Demarcación de Las Palmas a las presas de Chira y Soria. | | LP/DLP

Visita de los ingenieros de la Demarcación de Las Palmas a las presas de Chira y Soria. | | LP/DLP

El proyecto Salto de Chira cuenta con el apoyo de la Demarcación de Las Palmas del Colegio de Ingenieros y con el de Ascan (Asociación Canaria para la Defensa de la Naturaleza). Ingenieros y ecologistas apoyan el principal proyecto energético promovido por el Cabildo de Gran Canaria. El Colegio de Ingenieros, fruto de «un debate interno», ha querido difundir un manifiesto para defender los postulados del aprovechamiento de las presas de Chira y Soria «como elementos de un sistema de almacenamiento/generación de energía».

En el comunicado los ingenieros explican la necesidad que tiene la Isla de exprimir una de las mayores densidades de grandes presas que hay en el mundo. Y pese a ello, asegura, «en la isla se consumen alrededor de 156 millones de metros cúbicos de agua cada año, de los que las presas aportan, únicamente, once millones». Recalcan los ingenieros las características en específico de las presas de Chira y Soria, y eventualmente de Las Niñas, que en su diseño y ejecución «permiten un uso adicional en sus embalses, el hidroeléctrico, mediante la energía potencial que supone el almacén de agua en altura», lo que supon «una oportunidad que, sin duda, va en el buen camino del objetivo último de lograr la descarbonización de nuestra economía y, además, aumenta el agua disponible en altura para la agricultura».

Así, tras una reunión de su Comité Técnico de Aguas, Energía y Medio Ambiente, la Demarcación apuesta porque el objetivo de Salto de Chira debe lograrse «de una forma rápida y segura». Y es que consideran que «el uso de las presas de Chira y Soria, como elementos de un sistema de almacenamiento hidroeléctrico, es seguro». Además, los especialistas entienden que se trata de «un almacenamiento indispensable para la transición energética de Gran Canaria». Por todo ello, concluyen que el objetivo la apuesta «no es ciega y debe hacerse desde el rigor de la rentabilidad de la operación, la total garantía de su finalidad y la correcta implantación en el territorio», y «el desarrollo se adecuará al territorio y respetará el medio ambiente».

En este sentido, los ecologistas de Ascan piden incluso un paso más y que se empiece cuanto antes a proyectar un plan similar para la presa de Las Niñas. «Lejos de decir no a Chira-Soria, nosotros pedimos más. Queremos que, en el menor tiempo posible, el Cabildo acometa también los trámites para conseguir el salto de Las Niñas a Soria», aseguran en un escrito firmado por los fundadores, Luis Cristóbal García-Correa Gómez, Servando López Peláez y José Julio Cabrera Mujica, los primeros tres presidentes (entre 1970 y 1994), de la ONG ambiental más antigua de España.

Acuerdos energéticos

Ascan pone el foco en que se trata de «disminuir nuestra dependencia energética de las energías fósiles, causantes de el calentamiento global». Recuerda los diferentes acuerdos internacionales para la protección del medioambiente, como los de Río de Janeiro y París, que obligan a «una reducción igual o mayor del 23% respecto a nuestras emisiones de gases de efecto invernadero con respecto al de 1990». «¿Cuántos de nosotros, vamos a renunciar al móvil, la televisión, el coche o la vitrocerámica en favor del planeta?», se preguntan, y consideran que hay que asumir que cada año se va a incrementar el consumo energético. Por ello, instan a «la toma de grandes decisiones de manera inmediata» ante la cercanía de la llegada «de un punto de no retorno».

Ascan entiende que el impacto ambiental y el consumo energético pone a Salto de Chira «en una balanza», pero considera que «los impactos ambientales que van a producirse en Chira y en el barranco de Arguineguín son reales y requerirán grandes medidas correctoras, incluyendo las de un edificio y una afección subterránea (como otras miles por toda la isla), dentro del Parque Rural del Nublo, pero pensamos, la alternativa, es mucho peor». Se refieren a la crisis climática, «y a esa desde luego no le vemos solución».

Ahora, los tres expresidentes de Ascan aseguran que «salimos de nuestro habitual segundo plano, para rogarles un cambio de rumbo». Y sentencia que con los saltos de Chira y de Las Niñas «nos garantizaremos a medio plazo y con impactos ambientales asumibles una solución energética sostenible con garantía, para la creciente demanda de electricidad, cumpliendo además nuestras ineludibles obligaciones con el planeta, expresadas en el Acuerdo de Paris».

Manifiesto: Un Salto en el buen camino


Gran Canaria puede presumir de su patrimonio hidráulico, en el que se encuentran sus grandes presas. Gran Canaria es uno de los territorios con mayor densidad de grandes presas del mundo.

Las presas, construidas en su mayoría en el siglo XX, sirvieron para aprovechar una lluvia que iba al mar por los barrancos mientras los agricultores la necesitaban. Así, tuvieron un papel principal en el periodo anterior a las desaladoras y, todavía hoy, los grancanarios sienten alegría cuando reciben la noticia de que sus presas están llenas. Actualmente, conforme a los datos del vigente Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica de Gran Canaria, en la isla se consumen alrededor de 156 millones de metros cúbicos de agua cada año, de los que las presas aportan, únicamente, once millones. La existencia de las presas de Chira y Soria (y eventualmente Las Niñas), cuyas características de diseño y ejecución permiten un uso adicional en sus embalses, el hidroeléctrico, mediante la energía potencial que supone el almacén de agua en altura es una oportunidad que, sin duda, va en el buen camino del objetivo último de lograr la descarbonización de nuestra economía y, además, aumenta el agua disponible en altura para la agricultura.

La Demarcación de Las Palmas del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, tras la reunión de su Comité Técnico de Aguas, Energía y Medio Ambiente, apuesta por ese objetivo que debe lograrse de una forma rápida y segura. El uso de las presas de Chira y Soria, como elementos de un sistema de almacenamiento hidroeléctrico, es seguro. Y, además, es, conforme al grado de maduración de otras tecnologías de almacenamiento, el más factible.

Los Ingenieros de Caminos en España llevan más de 100 años proyectando, ejecutando y explotando centrales hidroeléctricas que, sin duda, producen la energía renovable más eficiente y flexible entre las disponibles. Muchas de estas centrales, además, son reversibles con objeto de reducir la diferencia de demanda diurna y nocturna. Todo ese conocimiento permite que Salto de Chira, con la incorporación de aspectos innovadores como el cortocircuito hidráulico, se constituya como un almacenamiento indispensable para la transición energética de Gran Canaria, permitiendo que la regulación de la central se adapte, en todo momento, a las necesidades de la integración renovable con garantía de suministro y en condiciones de seguridad de nuestro sistema eléctrico aislado y, por lo tanto, más vulnerable.

Nos motivan algunas externalidades: Gran Canaria convertida en referente mundial en la lucha contra el cambio climático. No somos el ombligo del mundo, pero, con sus más de cuatro millones de visitantes anuales, Gran Canaria es conocida en toda Europa y, en el ámbito académico del Turismo, en el mundo entero.

La apuesta por el Salto de Chira no es ciega y debe hacerse desde el rigor de la rentabilidad de la operación, la total garantía de su finalidad y la correcta implantación en el territorio, además de establecer las medidas para minimizar el impacto ambiental de las obras que necesariamente hay que ejecutar, según establezca la declaración de impacto ambiental.

Tampoco es, en absoluto, una apuesta excluyente de otros sistemas de almacenamiento complementarios. Serán necesarias otras medidas para conseguir la ansiada neutralización de las emisiones. Algunas de estas medidas corresponden al ámbito de la empresa (sustitución de los grupos de generación actuales) y otras deberán ser impulsadas y reguladas desde la Administración (implantación de aerogeneradores y/o huertas solares). Otras medidas (el hidrógeno verde) están aún en ese estadio que conocemos como “investigación, desarrollo e innovación”, lejos de alcanzar el rendimiento de los sistemas hidroeléctricos. Y también hay que apostar por ellas en la ruta de la descarbonización de Gran Canaria, conforme establece el Acuerdo de París, el Pacto Verde Europeo, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima y el Plan de Transición Energética de Canarias.

En definitiva, el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Las Palmas apuesta por la puesta en valor y el desarrollo de la infraestructura hidráulica existente en Gran Canaria para el almacenamiento de energía, como es el caso de Salto de Chira, cuyo desarrollo se adecuará al territorio y respetará el medio ambiente, al tramitarse su correspondiente estudio de impacto ambiental y debiendo justificarse con un riguroso análisis de costes.

Demarcación de Las Palmas del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos

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