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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Laureano Roca De Armas | Viticultor e impulsor de la denominación de origen de gran canaria

Laureano Roca: «El Monte es buena zona de tintos y en las Tirajanas se dan bien los blancos»

Laureano Roca junto a unos de sus viñedos en Monte Lentiscal, en Santa Brígida. José Carlos Guerra

Laureano Roca de Armas (Las Palmas de Gran Canaria, 1948) , viticultor y productor del tinto Monte Roca sigue la tradición que inicia su abuelo Laureano De Armas Gourié en Monte Lentiscal, el siglo pasado. Cuenta que es una buena zona para la uva negra, y ha apostado por un crianza. Irrumpe en este sector ya cuando dirigía con sus hermanos la empresa Rocasa. Ya jubilado, la uva sigue siendo su pasión.

¿Cuánta superficie de tierras dedica a la vid ?

Un hectárea aunque quizás ahora no sea toda porque he ido quitando parcelas para hacerlas más anchas y más funcionales, porque la mano de obra escasea y así puedo utilizar alguna maquinaria. El viñedo está en ladera y en espaldera, es el sistema moderno, porque antes se plantaba en el suelo de vaso.

¿Y esas tierras las compra o estaban antes dedicadas a las viñas y las arrenda?

Las heredé de mi abuelo Laureano De Armas Gourié.Tenía plataneras en Arucas y viñedos en Santa Brígida. Aquí eran seis hectáreas de viñedos y él vendía ya el vino a Inglaterra. El vino salía en barricas, porque no se embotellaba, en las bodegas de los barcos.

¿Y eso en qué año fue?

Allá por 1935. No era una producción muy grande. El tenía una tabla que ahora está en el Museo del vino para la pluviometría, y cuando había mucha lluvia se secundaba en una buena cosecha. Había años mejores y otros no tanto, y también se consumía aquí el vino.

¿Nadie de la familia se dedica al cultivo sino usted?

Eran seis hectáreas. Mi hermana Pilar cultiva otra hectárea, que tiene el bodegón Vandama, y hay otra parte se quedó como parcelas urbanas en las que se levantaron cuatro viviendas: Hay una parte que se ha quedado como espacio protegido.

¿Pudo recuperar algunas de las plantas de su abuelo o se trata de nuevos ejemplares?

A mí siempre me ha gustado la agricultura, y hace 25 años empiezo a recuperar la finca. Las viejas plantas se estropearon, estaban enfermas y traje plantas de otras fincas, libres de la filoxera. Así empiezo a producir mi vino ya con una finca moderna y he cosechado 13.000 kilos de uva.

¿Y se da un tinto de calidad en esta zona?

Si, esta zona de El Monte es una muy buena zona de vino tinto. Los buenos tintos se dan hasta la cota 700 del mar, ya de ahí para arriba pierden el color por el sol, y se dan muy bien los blancos. Por eso en Las Tirajanas se dan muy bien los blancos. En Tejeda hay una finca nueva donde el propietario ha sido inteligente y lo ha plantado todo de viña blanca. ¿Porqué? Porque es la que más escasea y la que mejor se da en esa zona.

¿Se puede afrontar en solitario el cultivo y el embotellado porque lo habitual es que se venda a las bodegas?

Exactamente. Antes lo hacía aquí todo. Tengo un a bodega pequeña y tienes que mecanizarte mínimamente, y tener elevadores eléctrico. No te permiten tocar ni allanar nada. Entonces hablo con Bodegas Mondalón y le comento que no puedo llevar todo porque es muy laborioso y además, me estoy haciendo mayor. Entonces decido que el vino se elabore allí porque no te dejan expandir ni ampliar. Lo que si he hecho es hacer una selección de calidad para envasar un buen vino.

¿Pero está limitada la producción por agricultor?

En el territorio sí. En una hectárea son 10.000 kilos los que se pueden cosechar. Pero ninguno llegamos al máximo. Normalmente estamos entre los 6.000 kilos si está bien atendida.

¿Y en la bodega no hay ningún límite?

No. La bodega puede comprar la uva a otros productores. Hoy día se tiende a unificar en una bodega. Antiguamente, ¿sabe lo que se hacía?, pues venía un camión con una planta embotelladora móvil a cada finca.

¿Cuándo apuesta por un vino selecto sabe que luego está el precio que en la restauración ya se dispara?

Sí. En Mondalón, el Monte Roca es un vino estrella porque se hace sólo en crianza. Son seis meses de barrica y seis en botella. Está bien posicionado en la distribución, en los hoteles y hasta en la misma Casa del Vino de Santa Brígida figura como un caldo que tiene mucha aceptación.

¿Pero se puede vivir de ser viticultor o da para cubrir costes y tenerlo como un entretenimiento?

¿Vivir, vivir?. Tiene que tener una bodega rentable y estar en torno a los 40.000 litros de vino al año, y asi se cubren gastos porque se reciben algunas ayudas de la Unión Europea.

¿Qué tipo de ayuda reciben?

En mi caso son 500 euros que los cojo para el agua o productos fitosanitarios. Recibimos dos ayudas pero son pequeñas. Son subvenciones de Europa para conservar los cultivos.

"En Rocasa ya íbamos a China a comprar mercancías hace cuarenta años»

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¿Cree que ha habido más unión en Tenerife para defender una marca?

En Tenerife hay siete denoninaciones de origen y en Gran Canaria hay una sola. He ayudado a esa unión porque antes eran Monte Lentiscal y Gran Canaria que estaba en San Mateo, y al final nos pusimos de acuerdo, se creó la denominación de Gran Canaria y ahora hay mucha sintonía aunque había viticultores que decían que los de Monte Lentiscal éramos unos señoritos, pero se dieron cuenta que éramos igual que ellos.

¿Y cómo es que tienen seis denominaciones?

Porque son mayores productores que nosotros y si nos remontamos a siglos atraes había más Gran Canaria que en Tenerife, pero luego Tenerife fue luego aumentado la superficie de cultivo y aquí se taló El Monte para tener madera para los barcos, y eso hizo que nos quedáramos atrás.

Y ahora ser viticultor o bodeguero se ha puesto de moda.

Bueno es verdad que hasta David Silva se dedica a la vid, pero la mayoría sacan lo justito. El vino va ligado a nuestra gastronomía. Si Shakespeare brindó con un vino de malvasía es porque ya se conocía el caldo de Lanzarote. ¿Sabía usted que Canarias se salvó de la filoxera que afectó a todo el mundo?. Fue una enfermedad que atacó a las viñas en todo el mundo y a sitios como Chile no llegó, y a Canarias tampoco por los alisios. La filoxera arrasó las cosechas en el siglo pasado en la Península y luego se injertaron variedades californianas en los troncos. Eso diferenció a Canarias, que mantiene sus variedades autóctonas, que se han aclimatado porque llegaron muchas plantas de Castilla, de Extremadura y del Sur de España.

¿No hay una variedad autóctona?

La que más tenemos es la listán negro, pero bueno quizás puede venir de Castilla y es la que más se parece al tempranillo, el Rioja de toda la vida. Hay más variedades, negra mol y tintilla, que también se han aclimatado.

¿Han logrado que hoteles y restaurantes tengan más en cuenta los vinos grancanarios en la carta?

Si. los precios nuestros son más altos. Es verdad que los costes son superiores a los de una gran producción de Castilla que todo está mecanizado, y aquí todo es producido y vendimiado a mano. Ya en casi todos los hoteles se incluyen los vinos locales, en las tiendas del aeropuerto, y en los restaurantes, aunque ha costado. En la pandemia nos han echado una mano. Es verdad que los precios nuestros son más altos, pero la restauración se quedaba con mucho margen, y ya la logística de tener almacén no hace falta, con lo cual el coste es menor y pueden bajar precios.

¿Y estaba al frente de Rocasa cuando comenzó con el vino?

Si, al principio estaba en Rocasa y con las viñas. Viajaba mucho por el trabajo porque iba a comprar a todos lados. Cuando mi madre me ofreció la finca, la vallé y puse tuberías pero mi abuelo fue previsor y hay un estanque. Tenía plataneras en Arucas. Rocasa ahora es ya solo de uno de mis hermanos. Mire en Rocasa, antes Roiz, ya fuimos pioneros en ir a comprar a China y eso dio un cambio ya a la tiendas. Le hablo de hace cuarenta años y nos ayudó hablar inglés.

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