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Gáldar

Un proyecto une gastronomía e historia en la Cueva Pintada de Gáldar

El chef Marcos Tavío aúna la investigación arqueológica con la cocina de vanguardia y la creación de una vajilla de cerámica

Cueva Pintada, en Gáldar. LP/DLP

El Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada ha iniciado un novedoso proyecto, junto a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el chef canario Marcos Tavío, que tiene como objetivo aunar la investigación arqueológica e histórica con la creatividad gastronómica de vanguardia.

La finalidad de esta iniciativa es elaborar un menú con productos locales relacionados con la subsistencia del Ágaldar indígena y colonial, que diseñará el propio Tavío y, a la vez, impulsar la creación de una atractiva vajilla de cerámica, inspirada en las colecciones que custodia el museo, para la presentación de los platos que los artesanos Rocío Torres y Gustavo García, del taller de cerámica Mira, realizarían para presentar las distintas preparaciones culinarias.

El proyecto no solo trata de adelantar qué nos revelan los análisis arqueológicos sobre lo que se consumía en la isla, sino también lo que nos transmiten las fuentes escritas sobre esas costumbres tan relevantes en la vida de estas antiguas poblaciones. Se conocen los productos que consumían la población canario-amazige (cereales, productos lácteos, carnes, pescados, lapas…) pero es mucho más complejo determinar cómo eran preparados esos alimentos, cuáles fueron sus recetas. Ahí entrará en juego la creatividad que siempre ha estimulado al chef Marcos Tavío, quien asegura que ese proceso ha cambiado a raíz de empezar a formular este tipo de cocina, ya que lo que hará en Cueva Pintada no difiere de lo que lleva años haciendo a través de su restaurante Aborígen y en la actualidad en Ocho El Hierro, el nuevo local que ha abierto en la isla del Meridiano, solo que ahora lo llevará a cabo con mucho más conocimiento.

“Ese proceso creativo que he generado no es otra cosa que ponerme en la mentalidad de un aborígen y comprender cómo hubiera sido mi cambio a raíz de la culturización con la Conquista, en el que acepto la nueva cultura, pero mantengo mis raíces. Y eso es lo que hicieron los canarios durante muchos siglos, fueron culturizados, pero mantuvieron muchas cosas, sobre todo relacionadas con la alimentación”, explica.

Utensilios y huesos

Como parte de ese proceso creativo, Tavío pudo conocer, de la mano del equipo técnico de la Cueva Pintada (José Ignacio Sáenz, Patricia Prieto y Carmen Rodríguez), algunos utensilios de cerámica que han sido encontrados en el yacimiento durante las diferentes excavaciones y la información que arrojan sobre sus posibles usos, al igual que los molinos de piedra, los morteros... También pudo contemplar restos de huesos recuperados en los ámbitos domésticos, tanto de mamíferos (cochino, cabra y oveja) como de peces (vieja, morena, salemas, sargos, palometas…), además de diferentes tipos de lapas y burgados que el centro custodia.

Pero para llegar al objetivo final, este proyecto transitará por varias fases. La primera, que acaba de iniciarse, supondrá la realización de una serie de encuentros entre Tavío y quienes llevan a cabo investigaciones arqueológicas sobre distintas evidencias materiales relacionadas directamente con la subsistencia. La catedrática de Prehistoria, Amelia Rodríguez, será quien coordine, junto a la directora del Museo y Parque Arqueológico, Carmen Rodríguez, el equipo de investigación.

En una segunda fase, la intención es conectar la información derivada de la investigación arqueológica con la realidad actual del sector primario, en el que hay un importante volumen de productos que forman parte de la dieta de la población, desde la cebada hasta las lapas, el ganado caprino, las viejas o los higos. Ya en otra etapa, entrará en juego la propuesta de crear vajillas de cerámica, porque en ese momento irán de la mano con las creaciones de las recetas y, también, su emplatado, dentro de un proyecto de diseño de soportes de cerámica.

Y el último paso, que podría realizarse ya a finales de este año, será el de ofrecer la experiencia cultural gastronómica Cueva Pintada que pueda ser elaborada, presentada y reproducida y, por supuesto degustada, pero no un único día. El objetivo es que se trate de una experiencia que pueda ser reproducida en distintas ocasiones para la promoción del patrimonio cultural y, también, del rico patrimonio gastronómico insular y de producción de cerámica. Se trata, de hecho, de una propuesta que puede itinerar, ya por el resto de las islas, ya fuera de las fronteras del Archipiélago.

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