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San Bartolomé de Tirajana

Supervivencia a pie de playa entre ‘aftersunes’, cerveza y la brisa marina

Su inmejorable ubicación en Playa del Inglés y una económica oferta de ocio y gastronomía ‘salvan’ el centro comercial Anexo II, pese a su deteriorado entorno

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Decadencia de los Centros Comerciales de Playa del Inglés Juan Carlos Castro

En un entorno natural único, junto a las dunas de Maspalomas y a escasos 150 metros de la orilla de la playa del Inglés, se levanta, desde 1979, el centro comercial Anexo II, un superviviente de hormigón rojo y blanco que se mantiene vivo, sobre todo, por su inmejorable ubicación así como por la económica y básica oferta gastronómica de algunos de sus restaurantes y el happy hour de muchos de sus bares. El resto, es más de lo mismo: tiendas de souvenirs, aftersunes, cholas, colchonetas... Pero como sucede con la mayoría de los viejos shopping center de la principal zona turística de Gran Canaria, sus instalaciones no se han beneficiado de una ambiciosa -y necesaria- reforma.

El ser un obligado punto de acceso a la playa del Inglés ha dado una bocanada de aire, en estos tiempos de incertidumbre sanitaria y económica, al centenar de locales que alberga el Anexo II de los que alrededor de una veintena permanecen cerrados o se están traspasando. Esta semana, numerosos turistas lo transitaban o disfrutaban en las mesas de las terrazas de una jarra fría de cerveza, un plato combinado, una hamburguesa o un menú de dos platos y postre a no más de diez euros, «pero es evidente desde hace años que ese modelo de negocio ya no se mantiene porque el cliente demanda otros servicios», indica un empresario turístico de la zona.

Lo primero que mencionan los y las profesionales consultados es «la falta de coherencia» que en tiempos de sostenibilidad y respeto medioambiental supone «un edificio levantado a pie de playa y junto a un espacio protegido y emblemático como las dunas de Maspalomas». Sin zonas verdes o de sombra y con algunos negocios de cuestionable atractivo, en los cuales no se ha renovado el mobiliario durante lustros, el Anexo II ha sobrevivido, además de por su ya mencionada ubicación, «gracias al aparcamiento; si no fuera por eso», dice un político de San Bartolomé de Tirajana, «el centro comercial estaría arruinado».

El área comercial, que cuenta con unos 100 negocios y se abrió en 1979, no se ha reformado jamás

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El dilema de mantener o no «tal como están» dichas instalaciones «es un asunto que lleva años sobre la mesa», explica la misma fuente que, como el resto de consultados, prefiere mantener el anonimato para que sus opiniones no se entiendan como un «ataque político» ya que algunos de los profesionales interrogados sobre el Anexo II continúan desarrollando su actividad en diferentes áreas de gobierno municipal, insular y regional bajo distintas siglas.

En septiembre de 2020, no obstante, la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) reconocía con respecto al estado y el posible futuro del Anexo II que «se puede mejorar con imaginación y algo de dinero, aunque lo ideal sería tirarlo abajo y hacer un centro comercial más alejado de la playa y del paseo marítimo». «Es preferible un arreglo a que siga igual de mal que ahora», añadieron.

Con una valoración de 3,5 sobre 5 en el prestigioso portal de viajes Tripadvisor, puntuación que se nutre de los comentarios de los usuarios, algunos viajeros describían ya en 2016 al Anexo II como un «paseo marítimo con restaurantes cutres, pubs antiguos y tiendas de recuerdos de chinos». En Gran Canaria «a todos los sitios donde hay tiendas juntas le llaman centro comercial y bajo mi punto de vista no lo son», escribe otro usuario.

Viaje al pasado

La remozada calle Alféreces Provisionales de San Bartolomé de Tirajana, que desde el centro comercial Yumbo desemboca en el acceso al Anexo II, es el mejor ejemplo de cómo este shopping center parece perpetuarse en el peor pasado de la zona turística más importante de la isla de Gran Canaria.

La vía, adoquinada de principio a fin, cuenta actualmente con espacios de sombra, pérgolas y bancos públicos en su recorrido, una imagen cuidada que, cuando se llega a la rotonda de la playa, traslada al visitante al pasado como si de un viaje en el tiempo se tratara. Peor impresión ofrece si se observa el Anexo II desde el paseo Costa Canaria, que transcurre a unos 50 metros de altura del centro comercial: las azoteas de los negocios acumulan trastos y mobiliario obsoleto junto a las chimeneas de extracción de humos de los negocios. Y como testimonio del pasado más brillante del conjunto, aunque no tiene nada que ver con el Anexo II, los abandonados toboganes de una atracción acuática en desuso desde hace décadas añaden al entorno otro punto negativo extra.

Cuando la tendencia pasa por el cuidado medioambiental es incoherente mantener un edificio junto al mar

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Sin entrar en la calidad de sus establecimientos o la necesidad de una ambiciosa reforma, los empresarios del Anexo II de Playa del Inglés han visto cuestionada la permanencia de este shopping center en su actual ubicación. El Estado español, respaldado por la Ley de Costas, ha intentado derribar estas instalaciones, comercios que generan cerca de mil puestos de trabajo indirectos de los cuales viven directamente 700 familias.

«No se trata de dejar sin sustento a las familias sino de buscar un modelo que satisfaga a todas las partes con, por ejemplo, el derribo y retranqueo del Anexo II para ganarle espacio a la playa edificando donde actualmente se ubica la zona de aparcamiento, que incluso podría ser subterráneo y hasta permitiría construir, pegado a la ladera trasera, un edificio de dos alturas», propone otro de los consultados. Fabricar un nuevo Anexo II en la falda de la montaña, sin zona de parking, y construir los aparcamientos donde ahora se encuentran los centros comerciales Kasbah o Metro, añadiendo transporte público a la playa, es otra opción que está sobre la mesa.

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