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Valsequillo

El Cabildo realiza un tratamiento para el drago centenario de Valsequillo

El ejemplar, que cuenta con un mínimo de 230 años, se sitúa en el barrio de Luis Verde

Drago centenario de Luis Verde, en el municipio de Valsequillo

Drago centenario de Luis Verde, en el municipio de Valsequillo

Pocos conocen que el municipio de Valsequillo cuenta con uno de los ejemplares de drago más impresionantes de la Isla, no sólo por su tamaño o su altura, sino por su antigüedad. Cuenta con un mínimo de 220 años, según han concretado los técnicos del área de Medioambiente del Cabildo de Gran Canaria, convirtiéndose así en uno de los ejemplares con más edad junto con otra decena de características similares como el drago de Pino Santo o el que se ubica dentro de la sede del Ayuntamiento de Gáldar, que supera los 300 años. 

Por eso el Cabildo insular vio propicio darle un puesto en el catálogo de árboles singulares, documento que redactó hace dos años con la intención de conservar, proteger y cuidar los ejemplares arbóreos con características especiales. En este caso, esa tarea ya ha comenzado. En los últimos meses, operarios del área de Medioambiente de la institución iniciaron tareas para sanar el ejemplar valsequillero, que se encontraba en malas condiciones dado la falta de cuidados con los que ha contado las últimas décadas, y rehabilitar el entorno en el que se sitúa -una finca de 30 fanegadas en el barrio de Luis Verde-. 

La institución ha firmado un acuerdo con los propietarios para poder proteger y conservar el árbol

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«Estamos valorando el tratamiento de este árbol, lo que es un mensaje claro a la sociedad canaria; hay que respetar, cuidar y mimar a los árboles, que forman parte del patrimonio natural de nuestra Isla», expresó ayer el presidente del Cabildo, Antonio Morales, que se acercó hasta la finca para comprobar los trabajos que se están efectuando. Asimismo, quiso agradecer a los propietarios del terreno -María del Carmen Guerra de Aguilar, que se encontraba presente, y su marido- su completa disposición para dejar que la institución realizase actuaciones de conservación y mejora del entorno a través de un convenio con la empresa Gesplan

Por otra parte, desde la administración local anuncian que están actualmente trabajando en un proyecto para la construcción de un mirador ubicado fuera de los terrenos donde se encuentra el drago, que son privados, para facilitar a los vecinos del municipio y a los visitantes que puedan acercarse a observar el ejemplar y sacarle fotos. Para ello se ha limpiado la maleza de los límites del recinto, de modo que desde el vallado exterior pueda llegar a verse el árbol sin dificultad. 

Los bocetos que han ejecutado desde la institución muestran de momento un espacio con bancos y una pérgola para dar sombra a orillas de la GC-41, en el que se señalizado con unas letras grandes la situación del drago. El alcalde, Francisco Atta, resalta la importancia de dar valor a este ejemplar, que forma parte del patrimonio municipal y que además está retratado en el escudo heráldico del municipio desde el año 1993, cuando fue aprobado por sesión plenaria. «Mucha gente del propio municipio no es consciente de la importancia que tiene e incluso no sabe en donde se sitúa, por eso es importante que llevemos a cabo acciones como esta», explica el mandatario. 

El drago de Luis Verde tiene un total de 11 metros de altura; un perímetro en la base de 4,20 metros y un diámetro de copa de ocho metros; además pertenece a la especie Dracaena Draco. Los técnicos de la institución insular determinaron además que la edad mínima del ejemplar rondaba los 220 años, ya que esta se calculara a partir del número de ramificaciones. Cada una corresponde a un total de 15 años, que surgen en cada floración. Este tiene un total de 15, siendo la última del año pasado (por lo que se sabe que la anterior se produjo en 2005). «En toda la Isla existirán unos diez ejemplares que cuenten con una edad aproximada», explica Agustín Suárez, técnico medioambiental del Cabildo. «Quizá podríamos decir que este estaría en la quinta posición en antigüedad», añade.

El pasado julio comenzó la operación más importante; la primera sesión del tratamiento fitosanitario, que disminuirá considerablemente la presencia de una lapilla que afecta a modo de plaga al árbol. «Hemos comprobado que desde que realizamos esta primera intervención el drago ha mejorado», sostuvo esta mañana Suárez, que adelanta que aún quedarán un par de sesiones para romper el ciclo biológico del insecto, que lo que produce es la desnutrición del ejemplar y un envejecimiento más rápido. 

En concreto, se ha tratado el drago con métodos curativos, mediante la pulverización de insecticidas de baja toxicidad específicos contra la cochinilla y un abonado foliar reconstituyente, con el fin de incrementar su vitalidad. También se han promovido otras acciones puntuales de urgencia para aliviar la depresión vegetativa del drago, mediante riegos que ha ejecutado el personal municipal especialmente en los meses de verano de 2020. 

Tiene unos 11 metros de altura, cuatro metros de base y un diámetro de copa de ocho

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Por otro lado, además de limpiar de escombros y maleza los alrededores del terreno, operarios de la administración insular derrumbaron un alcorque de cemento que impedía el crecimiento del árbol e instalaron un nuevo muro a modo de cerco a tres metros del tronco sólo por su parte delantera para permitir más libertad a las raíces y sea posible que aumente su esperanza de vida.

«Ahora cuenta con un alcorque más grande, además de estético», añadió el técnico, puesto que se ha reconstruido con piedra volcánica para casar mejor con el entorno. Asimismo, también se ha adecuado y mejorado el mismo acceso a la finca y plantado dos ejemplares hijos del drago en el mismo espacio; por otra parte se han instalado unas cuantas piedras alrededor del cerco para evitar que los visitantes se acerquen hasta el tronco y puedan estropear el entorno.

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