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Carta pública

A Antonio Morales, presidente del Cabildo

El presidente del Cabildo se ha referido indirectamente a la Plataforma Salvar Chira-Soria Barranco de Arguineguín como un adversario ideológico en un artículo dominical en la prensa provincial. Y al señalarnos nos ha posicionado como valedores de un modelo energético que difiere del modelo que él defiende. A todo ello queremos responderle directamente en esta carta abierta.

El primero de los asuntos que nos interesa es saber el por qué está tan empeñado en el diseño de una opción energética para la isla de Gran Canaria cuando no tiene competencias en energía ni medios técnicos ni humanos para hacerlo. ¿Podría explicar, como Presidente del Cabildo grancanario, dónde están los documentos estratégicos que justifican que Chira-Soria es la opción clave para la transición energética hacia las renovables en la isla de Gran Canaria?, y si los tiene, ¿puede hacer públicos los documentos?

En su artículo dice que el Cabildo está elaborando ahora la estrategia de transición energética. Entonces, nos preguntamos dónde está la planificación que contempla que Chira-Soria es un recurso estratégico esencial. Si, tal y como usted plantea, es la obra más grande que se acometerá en la zona Euro, debería propiciar un debate público acerca de su viabilidad territorial y de su viabilidad sectorial energética. Si no ha habido un debate público, entonces tenemos derecho a conocer quiénes han decidido que esa es la mejor opción y quiénes han decidido que es irrelevante afectar a 200 kilómetros cuadrados del territorio con cinco espacios protegidos por la Red Natura 2000 e incluidos en la Reserva de la Biosfera.

Para poder ejecutar esta obra, en el año 2010, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria se aprestaron a despojar a la cuenca del barranco de Arguineguín de los mecanismos de protección medioambientales del Plan Insular de Ordenación del Territorio de Gran Canaria, suspendiendo también el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Rural del Nublo, así como el planeamiento municipal. Es decir, nuestras instituciones autonómica e insular procedieron a desproteger un ámbito de nuestro territorio de altísimo valor medioambiental y cultural para poder encajar dos centrales hidroeléctricas, Chira-Soria y Las Niñas-Soria, que hubiera sido imposible ejecutar en ese lugar de no haberse desactivado antes las protecciones que lo salvaguardaban de la intervención humana.

Ante la creciente contestación ciudadana rechazando esta actuación, y motivados por alcanzar un mínimo de comprensión con respecto a este asunto, volvemos a solicitarle que se digne recibir a la Plataforma Salvar Chira-Soria, conformada por 52 entidades, colectivos ecologistas, culturales, partidos políticos y un nutrido número de colaboradores y profesionales de reconocido prestigio. Queremos recordarle que el pasado 22 de mayo, en plena pandemia, más de 5.000 personas salieron a las calles en contra de la industrialización del barranco de Arguineguín. Además, en la página web We Move Europe hemos sobrepasado ampliamente las 30.000 firmas. Insistimos en que un proyecto de tal envergadura y con tan relevantes implicaciones medioambientales, sociales y económicas requiere de un amplio debate ciudadano, lo cual va en línea con las directrices de la UE respecto a colocar al ciudadano en el centro de la transición energética.

En otro orden de cosas, el proyecto contempla que para transportar el millón de metros cúbicos de escombros desde la zona de excavación de los túneles y la caverna hacia la costa se requerirán 200 camiones diarios. Nos preguntamos si es usted realmente consciente de lo que esto va a suponer para los 2.500 vecinos del barranco durante los más de 70 meses de obras. La Dirección General de Sanidad Pública indica en su informe de 26 de octubre de 2020 que la obra tiene un impacto permanente, severo e irreversible, y durante su construcción, esos impactos expondrían a las personas a efectos directos e indirectos.

Es obvio que el desarrollo sostenible tiene que ver con una adecuada gestión de los residuos, con la implantación de las energías renovables, con la gestión integral del agua, con la movilidad sostenible y del ahorro y la eficiencia energética y, por supuesto, con promover un desarrollo productivo más distributivo y una toma de decisiones ampliamente respaldada por la ciudadanía. No dude que de su etapa en el Cabildo de Gran Canaria se le va a recordar por una decisión que va a destruir el área más valiosa a nivel medioambiental y paisajístico del barranco de Arguineguín, sin contar el grave hecho de entregar de facto a las multinacionales energéticas los mejores recursos que posee Gran Canaria para ejercer su propia soberanía.

Porque en todo este tiempo de mandato ha sido incapaz de poner en marcha ambiciosos planes estratégicos de ahorro y eficiencia, tal y como dice la propia ley de cambio climático del Estado español. ¿Por qué no ha puesto en marcha planes de ahorro y eficiencia en los centros deportivos, educativos y sanitarios y en todas las instalaciones municipales?¿Por qué, por ejemplo, los polígonos industriales de Gran Canaria no están llenos de placas solares fotovoltaicas? Sin embargo, es capaz de reunir a los alcaldes grancanarios para hacer un acto de adhesión a lo que denomina ahora El Salto de Chira, pero no les incita ni les ayuda en la práctica, con carácter prioritario, a la necesidad del ahorro, a la eficiencia, al autoconsumo o al conocimiento de las comunidades energéticas que ya están en marcha en otros lugares de Europa.

La plataforma pretende evitar que siga adelante con esta actuación, que sin duda será muy grave para todos. No renunciamos a que recapacite y que nos escuche como ciudadanos que somos. Le instamos, además, a que impida al Gobierno de Canarias cometer un error sin precedentes; a que observe con carácter de urgencia los graves inconvenientes detectados en el proyecto y las alertas y advertencias que constan en la propia Declaración de Impacto Ambiental.

Sabemos que usted es perfectamente conocedor de que la propia Comisión Europea, en aplicación de la Directiva Europea 2019/944, no va a tomar una decisión sobre la compatibilidad del proyecto hasta finales de año o comienzos del próximo. Por este motivo, al contravenir dicha directiva, que garantiza la neutralidad del mercado interior eléctrico para evitar que las eléctricas actúen en régimen de monopolio, este proyecto es a día de hoy ilegal. Sorprendentemente, al promover este proyecto de almacenamiento y generación de energía, está permitiendo que REE consiga operar en Gran Canaria en régimen monopolístico.

Señor Presidente, usted está asumiendo la seguridad de las presas, cuando el artículo 9 del Real Decreto de 13 de abril del año 2021 exige que sea la empresa concesionaria la que se encargue de la seguridad de las mismas. ¿Por qué está dedicando dinero público para el acondicionamiento y la seguridad de esas infraestructuras? ¿Está dispuesto a asumir el riesgo que afectaría a las personas que viven aguas abajo, cuando los propios ingenieros del Consejo Insular de Aguas reconocen que los muros de esas obsoletas presas podrían ceder debido a las variaciones de presión de los sucesivos llenados y vaciados propios de la actividad hidroeléctrica?

Todos aquellos y aquellas que lo conocimos en el pasado queremos saber dónde ha quedado su ímpetu, ese mismo que afloraba en cada una de sus intervenciones públicas antes de 2015 y con el que reclamaba que la energía del sol y del viento debían de estar en manos de los ciudadanos y no de las grandes compañías eléctricas. ¿A qué se debe este radical cambio en sus postulados? Muchos ciudadanos acudieron ilusionados a votarle por entender entonces que usted encarnaba el liderazgo que permitiría a los grancanarios y grancanarias tomar el control de su propia soberanía energética. Sin embargo, al día siguiente de tomar posesión de la Presidencia del Cabildo, cambió de parecer. Tenemos derecho a saber por qué.

También debería explicar a la opinión pública porqué está gastando una enorme suma de dinero público en hacer propaganda para acallar la voz de la ciudadanía y más concretamente la de la Plataforma. Un líder tiene que ser una persona que asuma que la sociedad es diversa y plural, que existen otras opiniones y otras ideas, por otra parte, tan cualificadas técnica y académicamente como la de los que lo rodean y asesoran.

En su capacidad de integración reside su fuerza moral como dirigente social. Las decisiones no pueden limitarse exclusivamente a pactos entre políticos y empresarios; es el momento de que la ciudadanía tome la palabra. No espere a que eso ocurra en las próximas elecciones; la democracia o es un ente vivo y dinámico o no es la representación política que todos y todas nos merecemos.

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