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San Bartolomé de Tirajana

Dos kilómetros de árboles frenarán la tierra sobre Juan Grande y El Rodeo

El Ayuntamiento trabaja en un convenio para evitar que el polvo que se levanta al instalar aerogeneradores alcance también Castillo del Romeral y Las Salinas

Nubes de polvo atraviesan la carretera en Juan Grande. La Provincia

El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y Ecoener, una de las empresas de energías renovables que opera en Juan Grande están elaborando un convenio de colaboración para crear una barrera vegetal que impida que las nubes de tierra que se generan en la zona durante la instalación de aerogeneradores y placas fotovoltaicas lleguen hasta las poblaciones de Juan Grande, Aldea Blanca, Castillo del Romeral, Las Salinas de El Matorral, El Rodeo Alto y El Rodeo Bajo durante los días en que el viento sopla con mayor intensidad. Los residentes de estos núcleos, a través de sus asociaciones vecinales, llevan años reclamando que las administraciones públicas tomen medidas para atajar esta situación, que primero se dio con el polvo en suspensión provocado por el funcionamiento de las machacadoras, luego durante la construcción de la cárcel y ahora con la colocación de instalaciones de producción de energías renovables. Para que entre en vigor, el acuerdo deberá primero aprobarse en el Pleno.

Nubes de polvo vistas desde Castillo del Romeral. LP/DLP

Esta iniciativa recoge una pantalla verde de dos kilómetros de largo y cinco metros de altura, según han explicado fuentes municipales, que frenará el paso del polvo el suspensión y mejorará la calidad de vida de las más de 5.000 personas que residen en estos barrios que se ven afectadas por este material árido y que en ocasiones anteriores han alegado afecciones a su salud. Los terrenos donde se instalaran los aerogeneradores son suelos degradados compuestos por partículas muy finas que pierden rápidamente la compactación en cuanto se remueven. Esa situación provoca que en los días de fuerte viento, las nubes de polvo alcancen entre 40 y 100 metros de altura.

Esta pantalla vegetal se colocará en distintos espacios. En Castillo del Romeral partirá desde la playa, rodeará el entorno de los dúplex a través de la calle Tambor y conectará con la hilera de pinos que se ubica frente al centro deportivo Vicente del Bosque. En Juan Grande partirá desde la carretera GC-500 hasta la mitad del terreno en dirección a la autopista, porque la otra mitad estará cubierta por otra pantalla que la empresa implementará en terrenos de su propiedad. De esta forma, todo Juan Grande queda bajo el paraguas de la barrera vegetal. Por su parte, en Las Salinas se rodeará al barrio.

Durante los días de fuerte viento las nubes de polvo pueden alcanzar los 100 metros de altura

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La previsión es plantar casuarinas, tarajales y balos, especies de distintas alturas con el objeto de cubrir todos los huecos e impedir que el polvo atraviese la barrera. El convenio tendrá una vigencia de cuatro años y en virtud del documento será la empresa quien asuma la mayor parte del coste de manteniendo y riego de la vegetación, aunque también colaborará la administración local. El proyecto que quiere el Ayuntamiento incluye también el riego del suelo para provocar que las semillas que allí se encuentran nazcan y se cree también una alfombra vegetal.

Acumulación de tierra en el interior de una vivienda.

Acumulación de tierra en el interior de una vivienda. LP/DLP

Mientras llega esa barrera vegetal, la compañía está aplicando un producto al suelo para compactar la tierra y evitar que se levante. El Consistorio quiere además impulsar la actuación en todo el entorno que va desde el barranco de Tirajana hasta Tarajalillo y no solo sobre los terrenos de la empresa. Así, contactará con los propietarios de todos los suelos para instarlos a compactar el suelo.

Desde las asociaciones vecinales ven esta iniciativa con buenos ojos después de años de lucha y además plantean la reforestación de todo el entorno para evitar que el levantamiento de tierra afecte a la salud de las personas. «Esta situación es constante y si continuamos así nos enfrentamos a la despoblación de nuestros barrios porque la gente se irá y no vendrán nuevos vecinos; ya hay quien ha puesto su casa en venta», explicó ayer Ana Demetrio, portavoz de la asociación Amurga de Juan Grande. Además, dijo, esta problemático influye sobre la salud, las emociones y el estado de ánimo de los vecinos afectados por el polvo, que además se acumula en las viviendas y llega a alcanzar los 10 centímetros de altura. «Los medidores de calidad del aire reflejan que las partículas PM10 supera los valores aceptables con asiduidad».

Por su parte, David Bouzon, desde Castillo del Romeral, califica este convenio como «un primer paso» porque «va a regular que todas las futuras empresas que se instalen en la zona tengan que evitar estas nubes de polvo». Además, el colectivo ha mostrado su preocupación por los montículos de tierra que se han generado en la zona porque desconocen si se apisonará o acabará en el aire.

El pueblo de Juan Grande, al fondo, cubierto por la nube de tierra hace unos días. LP/DLP

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